Servicio exterior

(Por Lenin Túpac Alfaro) Un par de días atrás, en algunos medios de comunicación internacionales y locales, salió a luz pública un video en donde se aprecia a un diplomático hondureño, orinando en la vía pública a plena luz del día y sobre las columnas de un monumento nacional en el vecino país de Guatemala; no puedo decir que haya “visto” con asombrados ojos dicho material audiovisual, puesto que esas conductas impropias y vergonzosas, son más frecuentes de lo que deberían ser.

Al parecer el servicio exterior de Honduras ha sido siempre el escondite de todo tipo de sabandijas, borrachos, pendencieros, traficantes de artículos de lujo e influencias, así como tramitadores fraudulentos de pasaportes y cédulas de identificación para extranjeros , “lobbistas” de la venta del país y de sus riquezas, exilio dorado para rémoras políticas, achichincles, amantes, señoritas preñadas de la “high life” capitalina, “juniors”, casanovas, vagos y vagas de la vida nocturna criolla, sibaritas y mantenidos de papi y mami, homicidas y un largo etcétera, pero como toda regla tiene su excepción, me imagino que también hay buenos funcionarios en la cancillería hondureña.

Hemos ido de escándalo en escándalo y de leyendas urbanas a hechos ciertos y comprobados; en las administraciones recientes fue un secreto a voces que un expresidente mandó a su “querida” embarazada, como agente diplomática a México y hasta con todo y médico de chaperón para que la “cuidara”. Un excanciller que se iba a las  trompadas con todo uniformado que se atreviera a detenerlo por manejar ebrio dentro o fuera del país; en gobiernos de principios de los noventa se implementó un “business” bien rentable con la venta de nuestros pasaportes y ciudadanía a migrantes chinos.

Hace poco el escándalo fue en Colombia, orgias y todo tipo de hedonismo en la embajada catracha y como olvidar las grandes “pichingas” de un embajador en Nicaragua, que hasta lo sacaron a patadas los “mucos “ y como no recordar al pariente movidoso de un expresidente actualmente “engrilletado” en Miami o la hermana perniciosa que propició la caída de un canciller o el caso tipo telenovela mexicana, donde se vio involucrado un funcionario que era el mancebo de altos cerros de un poderoso ministro, que traía “turistas” colombianos por el aeropuerto de Toncontin.

“Jodida política otra vez. Siempre era la jodida política, o la jodida diplomacia. Jodidas mentiras en ropas elegantes”: Sir Terry Pratchett.

No quiero dejar de mencionar a todos los hijos de familias de apellido famoso o con “palancas” en el gobierno, que para no pagar algún crimen o delito salen nombrados en consulados y embajadas, asimismo los egresados de las más prestigiosas academias bilingües de la capital, que para que puedan seguir estudiando en el extranjero, sus papis y mamis los enchamban en el servicio exterior.

Pero lo verdaderamente lamentable e indignante para la sociedad de las cinco estrellas en la bandera, son las posiciones político-serviles, que los autoproclamados representantes del pueblo, adoptan frente a otras naciones, por encargo expreso de Washington: prestar nuestro territorio para que escuadrones de la muerte vengan a entrenarse y después “siembren” el terror en países vecinos, servir de cabeza de playa para que el imperio lance operaciones de contrarrevolución o votar en contra de pueblos hermanos en los foros internacionales como la OEA o la ONU y votar a favor de sanciones a gobiernos cuyo único “pecado” es querer dejar de ser vasallos de potencias hegemónicas.

About the author

Related

Loading Facebook Comments ...

JOIN THE DISCUSSION

error: Contenido protegido, comparta nuestras publicaciones en su red social de preferencia!