El gobernante que Honduras necesita

(Por Edmundo Orellana) ¡Basta de politiqueros! Honduras demanda urgentemente un estadista. Que, efectivamente, cumpla con el compromiso de hacer suyos los deberes que impone la República y someterse incondicionalmente a lo prescrito en la Constitución y las leyes. Que haga del juramento constitucional su programa de gobierno, guiado por los principios y valores consagrados en nuestra Constitución.

Que esté convencido del carácter temporal del ejercicio del poder -que el pueblo, como su legítimo titular, le otorga para ejercerlo dentro de un período determinado, sometido a reglas preestablecidas-, y de que su misión es garantizar la dignidad de la nación y respetar y promover los derechos de cada hondureño, especialmente el de supervisar, en todo momento, la gestión pública y el de ser consultado directamente para decidir sobre lo trascendental que concierna a la nación.

Que acate irrestrictamente los límites de su mandato, de sus competencias y de su autoridad, sin más pretensiones que la de servir fielmente al pueblo con apego a las reglas preexistentes.

Que acepte la división de los poderes públicos, respetando sus respectivas atribuciones y limitando sus relaciones con los mismos, a lo que estrictamente determina la Constitución.

Que respete y dignifique su investidura, actuando como autoridad, no autoritariamente; cumpliendo debidamente sus funciones y exigiendo de los demás que las ejerzan cumplidamente, sin exceder, en ningún caso, los límites previstos en el ordenamiento jurídico.

Que piense y actúe en provecho, no suyo, sino de la población en general, guiado por el principio constitucional de que la persona humana es el fin supremo del Estado y condicionar su gestión, y vigilar que sus subordinados condicionen la suya, al cumplimiento del ineludible deber de asegurar a los hondureños el goce de la justicia, la libertad, la cultura y el bienestar económico y social.

Que vele por los intereses de todos, promoviendo iniciativas cuyos beneficios alcancen al mayor número posible de personas, facilitándoles, a su vez, la adquisición de conocimientos, capacidades y habilidades que les permita crecer personalmente y contribuir en la superación del país.

Que sus programas y proyectos sean confeccionados atendiendo las necesidades reales de la población -en atención a un orden de prioridades establecido objetivamente-, que vayan dirigidos a dar respuesta efectiva a esas necesidades y a crear las condiciones para que las mismas sean superadas gradual y definitivamente.

Que los recursos financieros, humanos, materiales y demás sean administrados con transparencia y probidad, destinándolos, exclusivamente, a la prestación de los servicios públicos, y cumpliendo el compromiso de dar cuenta pormenorizada a la población, por cada entidad u organismo, de cómo fueron utilizados, en qué cantidad y cuáles fueron los resultados obtenidos por programa y proyecto.

Que se rodee, no de amigos ni de socios, cómplices o lacayos, sino de personas capaces, dispuestas a servir fielmente al mandante, no al mandatario, organizando y ejecutando acciones cuya finalidad sea elevar la calidad de vida de cada hondureño, respetando los derechos que dimanan de nuestra forma de gobierno y los consagrados en tratados internacionales y leyes de la República.

Que tenga la solvencia moral suficiente para inspirar entre sus subordinados el deseo de emularlo, y también la voluntad de reprimir vigorosamente cualquier transgresión administrativa y, en su caso, poner a disposición de las autoridades competentes a aquellos cuya infracción trascienda los límites de lo meramente administrativo.

Que se entregue sin reservas, en esos cuatro años de su mandato, a atender, sin reparar en los sacrificios, exclusivamente al hondureño, abandonando todo proyecto personal y familiar, incompatible con sus funciones, y evitando relaciones interpersonales que ensombrezcan su gestión.

Que, en definitiva, no tema someter a escrutinio público su gestión, que promueva, elevando su calidad de vida, el bienestar integral del pueblo hondureño y que se preocupe únicamente por el efecto de sus decisiones en las próximas generaciones.

About the author

Related

Loading Facebook Comments ...

JOIN THE DISCUSSION

error: Contenido protegido, comparta nuestras publicaciones en su red social de preferencia!