¡Otra vez!

(Por Lenin Alfaro) Casi doscientas horas han transcurrido desde que cerraron las mesas de votación en Honduras y nuevamente estamos viviendo una crisis, que bien se puede comparar con la de 2009, la diferencia entre aquella crisis y esta, es que en el pasado la élite que sigue saqueando este país no quería la reelección presidencial y ahora sí la quiere y la está imponiendo con ilegalidades, fraude y con fusiles.

Miles de cosas pasan por mi cabeza en este momento que estoy frente a este teclado escribiendo este texto, pero hay dos cosas que debo reconocer: suenan y resuenan en mi cerebro, la primera es ese estribillo de: JOH, JOH, ¡es pa’ fuera que vas! y la segunda es el sonido agudo producto de la percusión de un cucharón contra una olla.

Empezamos diciembre con toque de queda y con militares aterrorizando a la población. Definitivamente la parasitaria clase política hondureña no aprendió nada de nuestro pasado reciente y se juegan todas las cartas y en este caso barajas marcadas a quedarse gobernando sin el apoyo popular y con la mirada desconfiada de la comunidad internacional.

Vivimos en una especie de cleptocracia (gobierno de los ladrones) y todos los que no somos parte de la cofradía de rufianes y bandoleros, somos víctimas de la violencia, discriminación y represión de las hordas fascistas.

En la última década se dieron las condiciones necesarias para que se formara la tormenta perfecta, inestabilidad política, violencia, desempleo, migración forzada, endeudamiento estatal, desconfianza ciudadana a la institucionalidad, caudillismo partidario, crisis económica, narcotráfico, colapso de la producción en el campo, quiebra dolosa y posterior venta a precio de gallo muerto de nuestras empresas estatales, venta del territorio y la soberanía, fundamentalismo religioso y la llegada al poder de una generación de políticos jóvenes, conservadores, cínicos y desmedidamente ambiciosos.

Las cosas no pintan nada bien, los ladrones no tienen llenadera y quieren más y más. Se acaban de robar las elecciones ante nuestro ojos, en vivo y a todo color, antes los delincuentes se escondían para hacer sus fechorías, ahora lo hacen desde los puestos de gobierno y transmitido por la radio y la televisión corporativa.

Otra vez las elecciones estilo Honduras, otra vez el monstruo bicéfalo nos cogobierna (Partido Nacional y Fuerzas Armadas); otra vez los líderes religiosos bendicen lo abominable; otra vez los medios de comunicación que se reparten la factura publicitaria gubernamental, maquillan el robo, el saqueo y el despojo. Otra vez, los malosos y perversos se salen con la suya…Por ahora.

“Basta una chispa para producir fuego en toda la llanura”: Mao Tse Tung.

Se han robado la salud del pueblo; se han robado la educación del pueblo; se han robado la seguridad del pueblo. Ahora se han robado la voluntad del pueblo manifestada en la urnas.

Que el mundo se entere, en Honduras los malhechores que visten de saco y corbata se acaban de robar las elecciones.

La peor versión de la hondureñidad se impone -no somos así la mayoría de los hombres y mujeres de esta tierra- los que mienten y roban, los que torturan y matan. Esos son los que nos gobiernan.

 

About the author

Related

Loading Facebook Comments ...

JOIN THE DISCUSSION

error: Contenido protegido, comparta nuestras publicaciones en su red social de preferencia!