Home2016julio (Page 4)

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Los intereses para destruir y tergiversar los acuerdos suscritos por estudiantes y autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH)  han molestado al reconocido sociólogo, sacerdote jesuita y director de Radio Progreso, Ismael Moreno.

Resulta que el periodista y presentador de los noticieros de Televicentro, Renato Álvarez, según la denuncia hecha por el religioso –más conocido como el “Padre Melo”– tergiversó por completo los contenidos del proceso de diálogo, del que forma parte, y de los acuerdos alcanzados por las partes.

“Estoy en la capacidad de dar testimonio de la capacidad de TN5 de tergiversar la noticia y la realidad. Yo pasé cuatro días enteros en la mesa de mediación en el diálogo universitario, y en el acto de la firma de los acuerdos finales entre las autoridades universitarias y el Movimiento de Estudiantes Universitarios. La noticia que transmitió ese programa que conduce el Señor Renato Álvarez, tergiversó completamente el sentido y contenidos del proceso y de los acuerdos”, escribió el religioso en su cuenta de Facebook.

Añadió el miembro de la mesa de diálogo que “su conductor no merece ni respeto alguno, al menos por la gente seria y honesta del país, y el daño que un programa como ese, hace a la sociedad hondureña y a la función del periodismo, es incalculable. Es el ejemplo más eximio de lo que los analistas llaman ‘cerco mediático’. Muestran la realidad con el propósito de ocultar sus dinamismos profundos”.

El reconocido sacerdote fue invitado por el Movimiento Estudiantil Universitario (MEU) para que formara parte de la mesa negociadora a fin de acabar con la crisis que provocó la pérdida del periodo académico, ante el empecinamiento de la cúpula universitaria por mantener las normas que atentaban contra la permanencia de unos 90 mil alumnos.

Tras varios días de negociaciones, los bandos en pugna han llegado a acuerdos que permitirán el reinicio de las clases, previsto para la primera semana de agosto.

SANTIAGO DE CHILE, CHILE  

(Spútnik Mundo) Chile está inmerso en un debate sobre la reforma de la Constitución, iniciativa que encabeza la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y que busca cambiar la constitución aprobada en la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990).

«Hay un aspecto simbólico: terminar con la Constitución de la dictadura, a pesar de que las innumerables reformas que se le aplicaron la han convertido en otra cosa; muchos estiman que en esa Constitución, incluso reformada, están los cimientos del sistema económico-social, de carácter neoliberal, que existe en Chile» afirmó a Spútnik Nóvosti el periodista y analista chileno Nibaldo Mosciatti.

El contenido de la reforma depende de toda una serie de reuniones participativas ciudadanas que se desarrollan en todos los puntos del país.

«Lo más relevante es que se está intentando elaborar una nueva constitución o una reforma a la actual a partir de un proceso participativo que recién está en su primera etapa», afirmó Mosciatti.

El mecanismo participativo presenta algunos defectos: «Participa sólo un porcentaje de la población, no es necesariamente representativo; las propuestas son, muchas veces, un listado de exigencias al Estado, y se puede generar la idea de que una nueva Constitución puede solucionar los problemas de la ciudadanía por el sólo hecho de existir», explicó el propietario de Radio Bio Bio.

La actual Constitución de Chile data de 1980 y fue aprobada en un plebiscito que la oposición a Pinochet consideró fraudulento. Durante casi 25 años, aún después de llegada la democracia, subsistieron disposiciones como el papel del ejército como garante de la institucionalidad o la existencia de senadores designados.

ETAPAS Y PARTICIPACIÓN. Este plan tiene diversas etapas de participación popular cuya transparencia es garantizada por un Consejo Ciudadano de Observadores.

«Ya finalizaron los encuentros locales autoconvocados, donde cualquier ciudadano podía llamar a una reunión para debatir el tema, bajo pautas entregadas por el Gobierno y facilitadores de ese proceso. También se podía participar por internet. Estos insumos serán tomados por el proceso, aunque no son vinculantes», explicó Masciotti.

La reforma será enviada al Congreso en el segundo semestre de 2016 y los parlamentarios deberán votar a favor o en contra del proyecto de modificación.

Cuando esté listo, los parlamentarios deberán votar para decidir si la etapa que sigue será una Asamblea Constituyente, una Convención Constituyente mixta (parlamentarios y sociedad civil), o una Comisión Bicameral (senadores y diputados).

DETRACTORES.  La oposición al Gobierno de Bachelet es la principal detractora de esta reforma por considerar al proceso como poco serio e impulsado «por monitores militantes de partidos del oficialismo».

La reforma también tuvo detractores en la izquierda, debido a que algunos exigen que se realice una Asamblea Constituyente, y reclaman que el aporte que los ciudadanos están realizando en estas etapas de participación «no sea vinculante».

El expresidente de Chile, Sebastián Piñera, mediante una columna de opinión publicada en el Mercurio el 8 de mayo, criticó esta reforma por centrar su atención en los mecanismos y no en los contenidos, por no dar garantías de transparencia y porque contribuye al mito de que el modelo neoliberal es la causa de los problemas.

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La postura del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) es clara: “lo que fue malo ayer, hoy también es malo” respecto a la reelección presidencial.

Con ese posicionamiento del presidente del Cohep, Luis Larach, el organismo comienza a tomar distancias con el presidente Juan Orlando Hernández sobre la controvertida figura y, de manera sutil, se suman a los cuestionamientos de actores políticos y sociales sobre las pretensiones continuistas del actual régimen.

Larach pidió al gobierno que apueste por la seguridad jurídica y la paz social para que haya inversión extranjera y generación masiva de empleos; también reclamó a la clase política que quiere reelección que antepongan los intereses del país sobre los particulares.

“No vamos a cuestionar a los partidos y activistas, para la democracia es algo positivo siempre y cuando se haga en el marco del respeto a la Constitución y los derechos. Ahí debemos buscar los consensos, las diferencias pueden existir y deben existir para construir un mejor país pero hay que hacerlo dentro del ámbito de la cordialidad”, declaró el presidente de la iniciativa privada.

El líder empresarial dejó claro que el Cohep no se entrometerá en asuntos políticos ni respaldará la reelección presidencial. “Lo que fue malo ayer, es malo hoy. Somos respetuosos de la ley y la Constitución”, aseguró.

Dentro de la cúpula empresarial, prosiguió, hay distintas opiniones y posiciones con relación a temas políticos, “pero debe existir un respeto a la constitución y el Cohep puede definir las posiciones del sector privado que quiere seguridad jurídica y tranquilidad para traer inversión y empleo a la sociedad hondureña”.

SÍ AL PLEBISCITO.  El dirigente empresarial dijo que opta por el plebiscito para consultarle a la sociedad si está de acuerdo o no con la reelección presidencial, pues “la democracia es cara y en ciertos momentos estuvimos en contra de las elecciones internas en los partidos políticos porque incurre en costos, pero lo peor es perder la democracia y se debe ver como una inversión respecto al plebiscito”.

Para que se puedan establecer consensos, aseguró, la clase política debe dialogar, “si no hay que pagar el costo de la democracia”.

FALLOS DEL PODER JUDICIAL. Larach fue cauteloso al hablar sobre los dos fallos emanados por la Sala Constitucional del Poder Judicial; dijo que comprende que si bien los fallos deben ser respetados para que haya seguridad jurídica “y no podemos cuestionarlos”.

“Es un tema que deben abordar los políticos para que lleguen a conclusiones, no podemos cuestionar a ese poder (del Estado) pero sí hay cuestionamientos a la Sala Constitucional y nos debe preocupar porque se cuestiona la legalidad de los fallos”.

A partir de esta posición del Cohep, el presidente pierde otro aliado en sus pretensiones por repetir gobierno y cada día va quedando solo en su plan por presentarse a las elecciones generales del último domingo de noviembre de 2017.

Se suma la posición del expresidente Manuel Zelaya por deponer sus aspiraciones al proponer que la oposición presente un candidato único para competir por la silla presidencial.

Confidencial HN