“El cardenal me ofreció 250 mil euros”: viuda revela engaños y mala conducta de Rodríguez

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

“Dios ya se cansó de esta hipocresía…Quizá el cardenal no hubiera tenido la audacia de hacer lo que está haciendo conmigo”.

El dolido pero sincero reclamo de Martha Alegría Reichmann viuda de Valladares demuestra el lado insensato, amoral e hipócrita del jefe de la iglesia católica, Óscar Andrés Rodríguez, quien conminó tanto a la afectada como a su fallecido esposo Alejandro Valladares, embajador de Honduras en el Vaticano, a invertir los ahorros de su vida en un fondo británico de inversiones cuyo propietario y amigo del purpurado, Yousry Henien, fue denunciado por estafar a sus clientes, incluyendo al reconocido matrimonio.

La dama dijo en entrevista con ConfidencialHN que se vio obligada a contar el engaño que sufrió de parte del pupurado respecto a entregar el capital a la desaparecida firma inglesa Leman Wealth Management, pues esta ya era denunciada; sin embargo, el religioso les dijo que “había investigado bien” y que no había problemas para colocar el dinero en manos de su amigo de origen árabe.

“No puedo decir que insistió y nos obligó porque no es cierto, él nos incitó, nos convenció de que eso era seguro. Si una persona de la talla de él, del prestigio de él, que ha manejado Cáritas Internacional, que ha dado conferencias de finanzas a escala global, que es presidente de decenas de instituciones dice que él investigó…le creímos y confiamos en él. Lo sabe muy bien, nosotros pusimos todo nuestro dinero y sabe bien que ahí se fue una cantidad que yo puse con mucho sacrificio”, narró en la entrevista.

ÉL SABE QUE NOS ENGAÑÓ. El cardenal Rodríguez, añadió, sabe “muy bien” que la afectada invirtió el seguro de vida de su difunto esposo, precisamente, en el momento que descubrió la estafa que la que fue víctima y lamentó que ese dinero “es sagrado porque pertenece a mis hijas” pero jamás dio una sincera explicación sobre el robo que sufrió. Desde hace varios años el jerarca católico se ha llamado al silencio y no ha dado razones sobre el engaño.

Reveló que el ofensor les comentó que la financiera operaba en Honduras, por lo que consultó a su esposo por la reiterada sugerencia de invertir todo el dinero para ganar intereses y él respondió: “Si el cardenal dice que es seguro, está bien. Lo más importante para nosotros es que él dijo investigué, pero descubrimos la estafa; acá en Honduras hay mucha gente estafada por esa misma empresa, lo primero que hice fue comunicarme con él. La gente desapareció”.  “El cardenal estaba mudo. No dijo nada. No profirió una sola palabra”, condenó.

Rodríguez, prosiguió la entrevistada, fue quien les dio el contacto con la empresa -que cambió de nombre luego de haber estafado a sus clientes- y con el tiempo “nos dimos cuenta que nos engañaron”. “Ellos hicieron todo bien hecho para robarnos. El cardenal nos dijo que era seguro y tengo copia de la demanda de una empresa inglesa que fue interpuesta en 2011 y Rodríguez nos convenció en 2012 de que invirtiéramos. En 2011 esa empresa demanda por estafa a Leman, en particular a Yousry Henien que es amigo del cardenal, ¿cómo es posible que él está demandado en 2011 y el cardenal nos dijo que había investigado y que todo estaba bien? ¿Qué clase de investigación hizo o no lo hizo? Debería ser responsable de lo que sale de su boca porque lo hacen llamar eminencia y no puede caer como ovejita. ¡No señor!”.

Confesó que supo de personas que conocen “muy bien” al religioso, “que saben cómo se maneja el campo financiero y me dijeron que él no cayó por inocente. Algo tiene que ver…le pregunté en mi carta si usted engañó diciendo a la prensa internacional que no había invertido o nos engañó diciendo que sí lo había hecho. A uno de los dos tuvo que mentir, a la prensa o a nosotros”. Recordó que la empresa desapareció de Honduras y les dieron instrucciones para que se comunicaran con Henien a través del correo electrónico y así estuvieron durante un año. “Pero acá invirtieron personas porque vieron la foto de este ladrón que andaba con el cardenal en Roma y decían que estaban manejando dinero de la iglesia y alguna gente cayó por haber visto la foto porque infundía confianza porque el cardenal estaba ahí”, exteriorizó.

El esposo de Alegría nunca se dio cuenta de estafa, por lo que ella buscó sin éxito obtener una cita para entrevistarse con el líder católico, pero no respondía sus llamados, “él fue a Roma y no fue capaz de llamar; tenía los números de mis hijas, no nos dijo nada” y “no obtuvimos una palabra de él. Con mi insistencia logré que me recibiera casi a los tres meses por un espacio de media hora, estaba aparentemente tranquilo y lo primero que le dije es que demandara con nosotros para que tuviera más peso y se negó porque no podía ser y lo iban a saber en el Vaticano y lo iban a echar”.

“Supongo que era una mentira para no demandar, al cabo de un año no respondía a las cartas que le envié… Me fui a ver si a la salida de la misa me lo podía encontrar después de que yo lo atendía en mi casa con esmero, que le servía la comida caliente y me tocó ir a ver si por casualidad lo esperaba a la salida de una misa. Eso es humillante. Sin embargo, lo hice con mucha naturalidad y humildad, cuando me lo encontré me dijo que no podía demandar y ahí me ofrece una ayuda, pero su nombre no puede aparecer porque sabe que me quedé sin nada. Me la ofreció porque quizá su conciencia le dijo que fue él quien me metió, pero esa ayuda es simbólica para lo que perdí. Le dije que la aceptó pero se lo iba a devolver porque el dinero de la iglesia es sagrado”, comentó.

RODRÍGUEZ LE OFRECIÓ 250 MIL EUROS.  Tiempo antes de que fueran estafados por la financiera londinense y cuando se aprestaban regresar a Honduras, Rodríguez les pidió que se quedaran en Roma porque “don Alejandro se sentiría triste”, por lo que les ofreció dinero a cambio de continuar en la capital italiana.

“Me acuerdo que cuando nos veníamos le respondí que un apartamento pequeño cuesta 250 mil euros y él me contó que ‘el dinero lo tengo yo”. “Ese dinero es de la iglesia y me sentiría muy mal aceptar semejante cantidad ya que no estamos en la calle, él insistió que tenía la fundación de Josefina Carceller, era una anciana española que le dejó una institución al cardenal; él me recordó que la tenía y que es para hacer el bien y les quiero dar a ustedes ese dinero y le dije que se lo agradecía mucho, pero me sentiría una aprovechada de su amistad si yo le acepto un apartamento y no se volvió hablar del tema”, explicó.

Se preguntó por qué su antiguo amigo le ofreció semejante cantidad de dinero, “¿será que ya sabía que iba a perder todo? ¿Será que él vio algo de que íbamos a perder el dinero y les voy a regalar eso? Por cariño no era, él me demostró que ese cariño era falso. Si hubiera sido verdadero jamás me hubiera traicionado como lo está haciendo, de darnos la espalda cuando más necesitábamos de su apoyo. Lo único que pido es que el dinero que no acepté para comprar el apartamento ahora sí estoy en condiciones de aceptárselo porque me he quedado sin nada”.

Insistió que nunca quiso aceptarle el dinero porque siempre valoró la amistad como especial y siempre pretendieron mantenerla pura y desinteresada y “le digo al cardenal que nadie le ha dado una prueba de amistad en su vida tan pura y sincera como la que le di. En la carta que le mandé le recuerdo que si eso no lo aprecia, sería muy doloroso para mí. No me dijo nada. Era silencio total. Me ha tratado con los pies”.

Alegría afirmó que no se arrepiente de no haber recibido la fuerte suma de dinero de su examigo ya que “me da la libertad de decir lo que siento”, por lo que en su libro -el cual titulará El cardemal  revelará sus historias “porque he sabido que gran parte de los hondureños lo llaman así y hay motivos porque he visto la maldad que hay en él”.

“Si yo hubiera recibido el dinero del cardenal, no estaría siendo instrumento de Dios quien ya se cansó de esta hipocresía. Hace 15 años el padre Mora denunció y fue amenazado con querellarlo si no se retractaba porque no tenía pruebas y él se ha de estar retorciendo de la risa porque está saliendo todo lo que denunció”, aseveró.

CARDENAL PISTERO.  La perjudicada por la estafa rememoró que se ofendía ante los calificativos contra Rodríguez, porque “se le tenía gran aprecio, pero ha ido desapareciendo. Me siento sorprendida porque alguna gente lo llama El cardemal y alguien me dijo que mucha gente le dice así. No creo que a él le importe la opinión de la gente humilde”.

Algunas amigas le decían que no le parecía la conducta del religioso ya que colindaba con la altanería, arrogancia y un desmedido amor por el poder y la amistad con los poderosos.

Añadió en la entrevista concedida a este periódico que el personaje “solamente le importa es el poder y con ese poder avasallar a las personas. Algunas amigas me dicen que me molestaba cuando decían que el cardenal es una persona elitista y es la verdad, otras decían que no le gustaba por ‘pistero'”.

“En cierta ocasión le hice el comentario y me dijo que no le importaba, de lo que me di cuenta hace poco, en Semana Santa, un muchacho que pertenece a (los Caballeros) del Santo Entierro que les indicaron que hicieran valla para que la gente no se acercara al cardenal”, rememoró.

“A él le interesa ser amigo -así como era amigo de nosotros cuando le interesábamos- ser amigo de la gente que tiene los medios de comunicación. Eso se le critica”,  comentó. “Para mí el cardenal era lo máximo, para mi esposo igual y si le tocaba dar la vida por él, lo hacía, era una amistad sincera. Menos mal que ya se fue y que no se esté dando cuenta, él hubiera sufrido mucho”, narró mientras se quebraba emocionalmente.

JUAN JOSÉ PINEDA NO ES UNA BUENA PERSONA. La entrevistada criticó la protección del jerarca de la iglesia católica hondureña hacia el obispo auxiliar capitalino Juan José Pineda ya que “todo el mundo sabe la vida que lleva esta gente”.

Al respecto, sostuvo que “algunos se quieren indignar, otros disimulan, otros lo comentan y todo el mundo lo sabe”. “Estaba hojeando un periódico viejo de una entrevista que él dijo: Los que salen en Semana Santa se olvidan de la religión y ofende a Dios y él vive en constante ofensa a Dios…Por amor a Jesucristo estoy en esto. No podemos estar en esta hipocresía; la diócesis  está dividida, ¿cuántos están contra el cardenal y están callados por temor a represalias?”.

“Juan José Pineda no es una buena persona. No lo tengo que decir, pero él se gastó 30 millones de lempiras que le dio el gobierno y no han podido presentar una factura o un recibo”, sostuvo y señaló que “no tiene nada que decir” sobre la protección que Rodríguez ha dado a su compañero de sotana, pues “acá hay un montón de secretos a voces”.

Sobre la investigación ordenada por el pontífice argentino Jorge Mario Bergoglio, manifestó que un representante de la denominada Santa Sede mandó a llamar a 50 personas y “la mayoría de las personas lo habíamos denunciado por diferentes cosas y hay denuncias graves. Hace un año se hizo la investigación y el papa no ha dicho una sola palabra., Hay gente muy inconforme”.

Acerca de las quejas contra el cuestionado sacerdote, comentó que el Vaticano recibió muchas quejas por lo que se emprendió una investigación y “mi denuncia es de hace cinco años porque se apropió de unos documentos históricos muy valiosos, se los quedó a la brava luego que se los presté y que eran propiedad de mi suegro, unos manuscritos de Marco Aurelio Soto y como creía en su amistad y honradez”.

EL CARDENAL ENGAÑÓ A FRANCISCO. La viuda de Valladares aseguró que ante el silencio sepulcral del “amigo”, se vio obligada acudir al Vaticano para hacerse sentir entre la curia romana, por lo que el papa Francisco y el secretario de Estado Pietro Parolin la recibieron en su despacho, acordaron una cita para resolver la crisis.

“(Parolin) me recibió por hora y media y se quedó asombrado, hasta el papa me recibió y él ha querido ayudarme, le han pedido al cardenal que se reúna conmigo. Se ha rehusado a reunirse conmigo y ese es el motivo de la carta y le pregunto de dónde es el odio hacia mi persona sin que yo le haya hecho algo malo”, contó.

Tras la petición, añadió la afectada, el religioso respondió que sí y “con todo gusto”. “Entiendo que era para que llegara a un acuerdo conmigo. En febrero fui a Roma y les dije que fui contactada por el periodista Emiliano Fittipaldi porque él sabía del caso a raíz de la investigación que el papa mandó hacer a Honduras…pasó casi un mes y dije que esto no va conmigo y no le voy avalar mentiras al cardenal que me están perjudicando, era contra todo sentido. Notifico al Vaticano y estaba en Roma dispuesta a conceder la entrevista; Parolin me llamó y me solicitó que retrasara la entrevista a solicitud del papa porque el cardenal llegará en una semana y quiere que me reúna, pero Rodríguez se ha rehusado”.

Luego de que el purpurado hondureño llegara a la capital italiana, alguien la llamó y le dijeron que hablaría con ella, pero jamás se concretó y se vio obligada a conceder la entrevista. “El cardenal engañó al papa, engañó al secretario de Estado, me engañó a mí y nos engañó a todos al decir que se reuniría con ‘mucho gusto’ y él sabía que era una trampa y que iba decir que no habría reunión”, expresó.

La entrevista que concedió a Fittipaldi “perjudicó mucho al cardenal ya que su imagen estaba por el suelo cuando se había sacado otros temas (relacionados con corrupción) y con corroborar lo mío, él quedó desenmascarado porque le mintió a la prensa al decirle que no invirtió, pero yo digo que sí porque invirtió y nos metió a nosotros. Creo que el cardenal, con sus hechos, su soberbia, su prepotencia salió perjudicado. Si hubiera sido inteligencia, ¿qué habría perdido hablar conmigo?”.

“Es doloroso haberlo perdido todo, pero es más doloroso la traición de la persona en la que uno creía que era el amigo. Creo que debería estar en un manicomio: perdí a mi esposo, perdí el dinero y esa traición tan espantosa en un ser en el que uno ha creído durante 40 años y que uno lo ha considerado como una persona especial y para que a uno lo trate así es horrible”, lamentó.

Reafirmó que Rodríguez negó un diálogo solicitado por Francisco. A los días, durante un desayuno, su otrora amigo “se estaba haciendo el simpaticón con unas mujeres que son incapaces de ir a internet para saber qué está pasando en el mundo y ellas estaban felices. Es un falso profeta”.

La esposa del fallecido embajador cuestionó la hipocresía del religioso, ya que lo considera un falso profeta, en el sentido de que aconseja a los demás resolver sus diferencias mediante el diálogo, “pero él no quiso hacerlo”.

En la amplia conversación afirmó que el pontífice está siendo fuertemente criticado porque ha protegido al cardenal ya que no ha tomado una decisión y “ha sido muy criticado por haberlo reconfirmado en el cargo en medio (del escándalo) y me imagino que quedará pidiendo perdón como lo está haciendo hoy por lo que ocurre en Chile. Lo bueno que él es humilde y reconoce sus errores”.

INSTRUMENTO DE DIOS. Se consideró como “instrumento de Dios” para dejar en evidencia la conducta “prepotente y altanera” de quien durmió muchas noches en su vivienda en Roma y dejó claro que se “se debe únicamente a Dios y por él estoy en esta lucha”. “Si a mí me sucede algo, son ellos. Tienen amigos de muy mala reputación”, advirtió.

Alertó que si pretenden atentar contra su vida luego de denunciar al jerarca católico “están equivocados” porque hay una persona que tiene una copia en la cual contará muchas verdades en torno a la vida del cardenal Rodríguez y “mi caso no quedará sin resolverse, no quedará en la impunidad si me pasara algo. Hay gente que me dice que me cuide y creen en la posibilidad que algo me puedan pasar”.

Sostuvo que “yo era del cardenal. A mí nadie me lo podía tocar y entiendo mucha gente y nadie puede decir que el cardenal que es mi amigo. A nosotros nos decía que éramos su familia, miren lo que le hizo a mi esposo, hay que desengañarse y si él no fue amigo de mi marido, no ha respetado a su familia, no puede ser amigo de nadie”.

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