TEGUCIGALPA, HONDURAS

El Ejecutivo nacionalista volvió a insistir que Juan Orlando Hernández no tiene vínculos con el narcotráfico, luego que fuera mencionado directamente por la DEA y la fiscalía federal de Nueva York en la acusación formulada contra el exjefe policial Juan Carlos el Tigre Bonilla.

En una cadena de tuits escritos en inglés, se insistió que hay «una venganza» contra el jefe de Estado porque él se encargó de desarticular las narcomafias, cuyos cabecillas están en EE.UU.

“En la acusación criminal contra el exjefe de la Policía Nacional, las referencias al presidente de Honduras son 100 % falsas, como lo demuestran los hechos en el registro público que muestran una vez más que las acusaciones provenientes de narcotraficantes confesos no son creíbles”, señala el primer tuit.

En un segundo mensaje se precisa que «inmediatamente después de las elecciones de 2013, el presidente electo
Juan Orlando Hernández preguntó, el presidente Lobo para nombrar un nuevo liderazgo en la Policía Nacional. Ningún presidente que fuera cómplice de un jefe de policía, como alegaba el falso testimonio, lo habría reemplazado. Pero Hernández lo hizo».

«El 20 de diciembre de 2013, (la agencia de noticias) AP informó: ‘Gen. Juan Carlos Bonilla fue removido como jefe el jueves por el presidente Porfirio Lobo, quien dijo que actuó después de consultar con el presidente electo
Juan Orlando Hernández, quien asume el cargo el próximo mes… El despido se había visto como probable desde la elección de Hernández el 24 de noviembre, quien ha argumentado que un esfuerzo de limpieza no logró eliminar a los agentes corruptos y sacudir a la Policía Nacional, que es la única fuerza policial de Honduras», señalan dos tuits redactados por el equipo de prensa del cuestionado líder.

En un quinto tuit se insiste que Hernández promovió «en una purga importante de la Policía Nacional, lo que resultó en la eliminación del general Bonilla, junto con el 43% de toda la fuerza policial, incluida la mayoría de los funcionarios de más alto rango».

El método, dicen el sexto y séptimo mensaje, al que recurrió el señalado «para limpiar una Policía Nacional corrupta y penetrada criminalmente es importante: empoderó a miembros respetados de la sociedad civil para administrar todo el proceso, demostrando que quería una revisión exhaustiva e independiente porque por su propio diseño, no controlaría qué policía se quedaría y cuál iría. Ningún presidente cómplice en el tráfico de drogas promovería una purga de la policía en la que no pudiera proteger a ningún miembro. El presidente Hernández hizo eso porque no tenía nada que temer».

«Además, el presidente Juan Orlando Herández fue el líder en promover e implementar la extradición, enfrentando feroces resistencias y amenazas. Ningún presidente cómplice del narcotráfico promovería e implementaría la extradición de narcotraficantes, porque la extradición llevaría a los narcotraficantes a tribunales extranjeros, fuera de la influencia de cualquier presidente. El presidente Hernández hizo eso porque no tenía nada que temer», se indicó.

Casa Presidencial asegura que Hernández y otros aliados «han logrado resultados sin precedentes en la reducción del tráfico de drogas. Los falsos testimonios de criminales confesos se basan en la venganza contra el presidente que los persiguió y sus esperanzas de negociar una sentencia reducida. En el caso actual, las acusaciones falsas se originan en un narcotraficante confeso que probablemente se ofende con el presidente Hernández por bloquear su inclusión en la lista de candidatos de su partido, evitar su reelección como alcalde y luego despedir a su hermano de su trabajo en el gobierno».

El número uno del régimen ha tratado de desmarcarse de los señalamientos efectuados por la justicia norteamericana y que fueron reafirmados en el requerimiento contra Bonilla; en el contexto del juicio contra su hermano Tony dijo que las confesiones de los capos «son cuentos de Alicia en el país de las maravillas».

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

El Partido Liberal exigió hoy al jefe del Ejecutivo nacionalista Juan Orlando Hernández que dimita de su cargo y permita la instalación de un gobierno de transición, luego que se reafirmaran sus nexos con el narcotráfico.

A través de un pronunciamiento, la organización política responsabilizó al ocupante del palacio José Cecilio del Valle en caso de cualquier atentado a la dirigencia liberal y a la «verdadera oposición» luego que fuera sindicado el exjefe policial Juan Carlos Bonilla al narcotráfico por un tribunal federal de Nueva York.

La cúpula, dirigida por Luis Zelaya, exigió al fiscal general Óscar Chinchilla para que investigue a Hernández y aquellos que están siendo señalados por la fiscalía federal de Nueva York en vínculos con la delincuencia organizada.

El tribunal neoyorquino admitió la acusación efectuada por Geoffrey Berman contra Bonilla, quien es sindicado de conspirar para introducir drogas a EE.UU. en asociación con el exjefe narco Tony Hernández.

TEGUCIGALPA, HONDURAS

“Yo no meto las manos al fuego por nadie”, justificó manifestó este jueves el secretario ejecutivo del Foro Nacional de Convergencia y depurador policial (Fonac) Omar Rivera al desmarcarse de la responsabilidad de las acusaciones por parte de un tribunal federal de Nueva York tras imputar cargos de narcotráfico al exjefe policial Juan Carlos Bonilla.

Aclaró que son las instancias correspondientes como el Ministerio Público y el Tribunal Superior de Cuentas (TSC) quienes deben de actuar en este caso.

“En su momento, el Tigre Bonilla salió de la Policía Nacional luego de la evaluación que hizo la Comisión Depuradora. A quien le corresponde actuar es a las autoridades como el Ministerio Público, no a mí”, dijo.

Agregó que “la Comisión Especial de Trasformación y Depuración de la Policía le recomendó al Secretario de Seguridad excluir de la estructura policial al comisionado general Bonilla, porque creímos que no tenía condiciones para seguir prestando servicio policial”.

Posteriormente se hizo un proceso para identificar indicios de la supuesta comisión de delito o información por el TSC, se procedió a remitir toda esa información al Ministerio Público, quien “me imagino lo ha evacuado y en su momento va a tomar las decisiones pertinentes cuando correspondan”.

Sin embargo el Ministerio Publico no ha presentado ningún requerimiento fiscal contra el exoficial lo que deja entrever las pocas acciones sobre el caso.

Prosiguió que “no soy escudero del Ministerio Público, pero ellos han sacado varios casos, en materia de lucha contra el narcotráfico, del crimen organizado y lucha contra los actos ilícitos cometidos en la Policía Nacional, ha habido avances”.

El directivo recalcó que su papel fue de respaldar la institucionalidad, por lo tanto “lo que hace el secretario de Seguridad no lo tiene que hacer Omar Rivera, el papel que juega el fiscal general no le tengo que hacer yo”.

Aseguró que nunca cooperaron con información al Departamento de Justicia de EE.UU. “no somos fiscales, ni investigadores criminales, actuamos en el marco administrativo y laboral dentro de las facultades que nos permitió operar el Congreso Nacional».