Friday, Aug 23, 2019
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Empleados de Hondutel quemaron documentación que contenía actos de corrupción

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La quema de documentos históricos y datos claves que podrían contener innumerables actos de corrupción de la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel), no fue por mano criminal externa, sino por empleados de la estatal que habrían sido utilizados para aniquilar cualquier evidencia que impute a directivos actuales y exfuncionarios.

ConfidencialHN penetró en las instalaciones de la telefónica para corroborar que varias empleadas del call center participaron en la quema de la documentación ocurrido el pasado 1 de enero en el Palacio de las Comunicaciones Eléctricas, ubicada en el casco histórico capitalino.

Vídeos en poder de este periódico constatan que el grupo de mujeres planificó el hecho y que quedaron registrados por las cámaras que operan en la sede principal; una de ellas fue identificada por testigos como Elizabeth Carías, activista del Partido Nacional, quien estuvo la noche que ocurrió el siniestro.

La grabación coloca a una de las sospechosas en uno de los pasillos contiguos al call center de Hondutel cuando hizo una seña para indicar a sus otras compañeras que procedieran con la acción. Minutos después, aparecen en las cámaras varios miembros del Cuerpo de Bomberos que acudieron a sofocar el incendio.

La acción cometida por las operadoras ocurrió entre las 8:33 y 9:50 de la noche, horario en el que hay poca presencia de personal, excepto las cuadrillas de emergencias y la central telefónica 192 que opera en el antiquísimo edificio capitalino.

Durante ese lapso, hubo un movimiento sospechoso de un grupo de mujeres, también identificadas como activistas nacionalistas, quienes emprendieron un plan para pasar desapercibidas por personas que pudieran sospechar del plan conspirativo.

A fin de no generar suspicacias, las damas utilizaron platos, vasos y otros utensilios para simular que iban a la lavandería; algunos hombres también se sumaron a la trama con el propósito de simular normalidad durante todo el proceso.

Uno de los que habría participado salió en veloz carrera por el pasillo para denunciar el incendio. Minutos después, se observa a un grupo de socorristas del Cuerpo de Bomberos efectuando una inspección en el lugar donde ocurrió la quema.

Tras el incidente, los empleados del call center salieron de sus puestos de trabajo con sus implementos, dejando desolado el lugar, aunque se desconoce si los rescatadores los conminaron a retirarse para evitar cualquier emergencia que pudiera ocurrir.

Para poder consumar la macabra actividad, el grupo de sospechosos distrajeron al personal de seguridad, aprovechando las celebraciones de año nuevo para conversar con ellos mientras los autores materiales echaban fuego al legajo de papeles que se encontraban guardados en los anaqueles distribuidos en el edificio.

Además, las supuestas hechoras colocaron papel sobre una mesa y procedieron a incinerarla, por lo que esta acción habría sido la causante de la conflagración. Algunas evidencias que se encontraban en los almacenes de documentos contendrían datos sobre irregularidades cometidas por la empresa durante la gestión de Jesús Mejía, actual gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).

Una fuente que pidió confidencialidad indicó que tres personas tuvieron una participación activa durante la quema de papelería, ya que recibieron órdenes superiores para desaparecer las evidencias que estaban embodegadas.

De hecho, se encontró evidencias sobre la presencia de elementos ígneos y materiales que sugieren la fabricación de bombas caseras. De acuerdo a las evidencias que tiene en su poder la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), el artefacto fue elaborado de forma manual por quienes aprovecharon la soledad del edificio, para hacer creer que «vándalos» cometieron el ilícito.

Las evidencias también sugieren que uno de los elementos utilizados para elaborar la bomba fue gasolina, ya se buscaba que con su volatilidad pudiera destruir cualquier evidencia comprometedora. 

En la papelería que fue destruida adrede eran órdenes de combustible utilizadas por empleados de la estatal y estaban plasmadas con sellos falsificados para hacerlas pasar como autorizadas por los mandos intermedios. Este hecho ha obligado a paralizar toda la flota vehicular por falta de combustible y se desconoce cuándo podrían reactivarse. 

Asimismo, estaban documentadas las giras que jamás se realizaron y cuyo dinero quedó en los bolsillos de algunos ejecutivos. 

ConfidencialHN constató asimismo que una persona, aparte de Carías, habría sido el cerebro del incendio ocurrido en el segundo piso del Palacio de las Comunicaciones Eléctricas, a fin de impedir que Auditoría Interna y el Tribunal Superior de Cuentas (TSC) emitan pliegos de responsabilidad por uso injustificado de combustible y que pudiese conllevar a una inminente persecución penal futura.

Esta conspiración contó con la participación de empleados de la telefónica asignados a una bomba de combustible ubicada en el populoso barrio La Burrera, subalternos de un ingeniero identificado como Fernando Torres.

Este empleado de segunda categoría fue recomendado por Walter Castellanos, uno de los cercanos colaboradores del presidente Juan Orlando Hernández. Además, esta persona, aprovechando sus conexiones políticas y de amistad con miembros de Casa de Gobierno, colocó a su hijo -de igual nombre- en una de los departamentos de Hondutel.

Padre, retoño y un individuo reconocido como el Chileno, jefe del departamento de materiales, han constituido una suerte de trío que también habrían incurrido en actos de corrupción dentro de la empresa, entre ellos, en la compra de repuestos, lubricantes y viáticos para giras que no han podido ser demostradas con documentación fehaciente y sus respectivas liquidaciones.

Las conspiraciones a lo interno de Hondutel, también han perjudicado a los abonados del servicio telefónico. Imágenes a las que tuvo acceso ConfidencialHN dan cuenta de cómo empleados, quienes siguieron órdenes superiores, sabotearon cables que mantienen incomunicados, al menos, a unas 25 mil personas que utilizan el servicio.

Las fotografías constatan que se utilizaron herramientas de alto poder para destruir el cableado que está debajo del puente que une el bulevar Suyapa con el bulevar Centroamérica, en Tegucigalpa.

Técnicos de las cuadrillas de Hondutel corroboraron que sujetos -conocedores del tema- quebraron la tubería que mantenía bajo resguardo los cables y luego los cortaron con fina precisión que dejó incomunicados a los clientes que residen en zonas aledañas.

Esta acción delictiva, cometida entre el 25 y 26 de diciembre anterior, ocurrió mientras las calles aledañas permanecían solitarias por las fiestas de nochebuena y navidad; los individuos dejaron inservible una cerca de alambre de púas para acceder a las tuberías y fue realizado en tiempo récord, sin que nadie se percatara o interpusiera denuncia ante las autoridades.

Algunos técnicos de la empresa precisaron que los responsables fueron expertos en telecomunicaciones, por lo que no descartan que compañeros de trabajo pudieron estar involucrados.

El 27 de diciembre, desconocidos pretendieron quemar una de las bodegas de Hondutel, ya que lanzaron desde la parte exterior del mismo edificio una bomba Molotov para estropear papelería.

Al cierre de esta investigación, ningún funcionario de Hondutel se ha pronunciado al respecto.

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