Estás aquí
Inicio > Editorial > Opinion > ¡Al fin! Llegan primeras vacunas anti COVID-19 donadas por Israel

¡Al fin! Llegan primeras vacunas anti COVID-19 donadas por Israel

Por : Juan Alfaro Posadas 

Las primeras cinco mil vacunas anti COVID-19 donadas por Israel llegaron esta mañana a Tegucigalpa, a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Hondureña, luego de que más de ochenta médicos y similar números de enfermeras, fallecieran tras contagiarse del virus.
Esos recursos inmunizantes comenzarían a aplicarse esta tarde, en dos dosis, entre el personal médico, laboratoristas y enfermeras de los hospitales públicos y privados que están en primera línea, atendiendo pacientes con sospechas de haber contraído la mortal enfermedad, según se informó.
Como era de esperarse, algunos medios de comunicación tarifados, junto al canciller Lisandro Rosales, y personal sanitario, hicieron la gran alharaca sobre la llegada de la donación, luego de que Israel está finalizando la inmunización de todos sus habitantes, que supera los nueve millones.
El régimen de Juan Orlando Hernández Alvarado (JOHA), demostrando desprecio hacia la vida de los hondureños, y particularmente del personal de salud, ha dejado para última instancia la compra de las vacunas anti COVID-19.
Obviamente, que se ha estado a la espera de recibir donaciones de parte de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y de algunos países amigos para evitar las compras, y de esa manera, ahorrarse ese presupuesto para desviarlo hacia cuentas de funcionarios del gobierno.
A inicios de la pandemia Canadá donó más de trecientas toneladas de insumos de bioseguridad (mascarillas, alcohol, guantes, gel y trajes especiales para el personal de salud), que llegaron al aeropuerto internacional Tocumen de ciudad de Panamá, por la incapacidad de la pista de Toncontin, para recibir aeronaves de gran tamaño.
Lo vergonzoso del caso, fue que JOHA aseguró que todos esos equipos de bioseguridad fueron comprados por el Estado de Honduras, pero momentos después recibió el mentís de parte del gobierno del país del norte.
Mientras casi todos los países de las Américas van por la aplicación de la segunda dosis de la vacuna contra el COVID-19, en Honduras seguimos con las manos extendidas, esperando la dádiva internacional.
No se concibe que mientras se presupuestan recursos para robárselos, compra de buques militares, armas, municiones, tanquetas y bombas lacrimógenas, no existan fondos destinados a salud, educación, carreteras y para inmunizar a la población contra el coronavirus.
Aunque la Constitución de la República, que es la ley primaria, establece que la prioridad número uno del Estado es la preservación de la vida humana, en la práctica la dictadura de JOHA, demuestra lo contrario.
Luego de esa pequeña donación de Israel, el gobierno debe comprar el resto de las vacunas necesarias para inmunizar a todos los habitantes del país, sin estar a la espera de nuevas regalías. Valga recordar que lo primero es primero, y para lo cual no debe existir más retraso, pues ya transcurrió suficiente tiempo desde que aparecieron las vacunas contra el COVID-19 en el mercado internacional.
Al fin y al cabo, esas adquisiciones las pagamos todos los ciudadanos y ciudadanas a través de nuestros tributos. Así, que manos a la obra..!

Top