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Alcalde de Roatán, Jerry Dave Hynds Julio, vergüenza nacional

Por : Juan Alfaro Posadas

El alcalde de Roatán, Islas de la Bahía, Jerry Dave Hynds Julio, se ha convertido en los últimos días en una vergüenza nacional, a raíz de su lucha por convertir a su municipio en una Zona Especial de “Empleo” y “Desarrollo” Económico (ZEDE), que equivale a cercenar y vender a pedazos el territorio nacional.

A lo anterior, también hay que sumarle su presunta vinculación con los brillantes negocios de las drogas, aprovechando que el litoral atlántico hondureño es una ruta del narcotráfico internacional, con destino a los Estados Unidos.

Como de todos es sabido, en las últimas horas del viernes anterior elementos de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) detuvieron al señor Hynds Julio junto a tres personas más, cuando realizaban un operativo de rutina en un punto estratégico de la isla.

El jefe edilicio y los otros tres sujetos custodiaban un carro cisterna cargado con 98 fardos de cocaína, que sería comercializada en el país del norte.

El alcalde y sus tres compinches fueron trasladados a Tegucigalpa, al siguiente día, junto con la droga, para ponerlos a la orden del Juzgado con Competencia Territorial Nacional en Materia Penal.

Los supuestos delincuentes, según se confirmó, serán acusados por el Ministerio Público del delito de tráfico de drogas, y podrían purgar entre 10 y 15 años de cárcel, de acuerdo al artículo 311 del nuevo Código Penal, con sus agravantes específicas.

En el anterior Código Penal existía hasta un máximo de 20 años de prisión en estos casos, pero con la nueva normativa se redujo a 15.

Particularmente, al rector de la Municipalidad de Roatán ya se le puede calificar como delincuente porque promueve la instalación de una ZEDE en su jurisdicción, con lo cual comete el delito de traición a la patria, que es imprescriptible y deducible de oficio en cualquier tiempo a petición de uno o varios ciudadanos.

Las actuaciones del señor Hinds Julio y de las otras tres personas al margen de la ley, evidencia una vez más que Honduras, y de manera especial el Caribe, sigue siendo un corredor del tráfico de drogas.

Sin embargo, abrigamos esperanzas porque el Ministerio Público en la audiencia inicial de este jueves, pueda presentar una sólida carga probatoria en contra del jefe de la comuna de Roatán y de los otros tres socios, sorprendidos con el transporte de una gran cantidad de kilos de cocaína.

Asimismo, esperamos que el Juzgado que conoce de la causa pueda aplicarle al alcalde y compañía todo el rigor de la ley, bajo el principio constitucional que en Honduras no hay clases privilegiadas y que nadie está por encima de la ley.

También, creemos que la misma justicia estadounidense puede pedirlos en extradición, para contribuir a limpiar el país, de tanto traficante de drogas, en distintas escalas.

Mediante esos negocios ilícitos muchos alcaldes, diputados y aspirantes presidenciales, en el cercano pasado, han financiado su campaña política, ya sea porque navegan en esas aguas, o permiten que capos de la droga les pague sus movimientos proselitistas, para después cancelar con creces esos favores desde sus posiciones públicas.

Es por ello, que en Estados Unidos se afirma que Honduras es un narco-Estado, y ahora con el proyecto perverso de las Zonas Especiales de “Empleo” y “Desarrollo” Económico (ZEDE), que impulsa Juan Orlando Hernández Alvarado, y sus más cercanos colaboradores, se acentuará el problema.

Sólo con la movilización popular y castigando con el voto a los corruptos nacionalistas en las próximas elecciones, podremos desmontar el narco Estado, las ZEDE y evitar que Honduras siga siendo utilizado como trampolín del tráfico de drogas hacia el imperio norteamericano. ¡Que así sea, inspirados en la patria y en nuestras familias..!

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