Tuesday, Jun 25, 2019
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TEGUCIGALPA, HONDURAS 

La Policía Militar justificó hoy su ilegal ingreso a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) para tirotearon a un grupo de estudiantes que protestaban por la salud y educación gratuita.

Mediante un comunicado, el cuerpo armado aseguró que se «vieron obligados» a disparar a bala viva contra la muchedumbre que se encontraba protestando frente al campus de Ciudad Universitaria ya que «les habían secuestrado» a uno de sus agentes.

Según el comunicado «los miembros de las fuerzas del orden ingresaron a los predios de la UNAH en persecución ante la comision flagrante del delito de privación de la libertad de un miembro de la autoridad quien con violencia e intimidación fue sometido e ingresado abruptamente por parte de encapuchados al interior de la máxima casa de estudio».

Sin embargo, estudiantes dijeron a este periódico que ese extremo jamás ocurrió, por lo que desmintieron tal versión.

Lea el comunicado… 

La Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina), referente un incidente suscitado en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), a la opinión pública nacional e internacional comunica:

1. Durante un operativo ejecutado para reestablecer el orden en la parte externa de la máxima casa de estudios se registró un enfrentamiento entre manifestantes y entes de seguridad del Estado .

2. Los encapuchados al percatarse de la presencia policial en las afueras de la UNAH, atacaron con bombas molotov modificadas para hacerlas más letales (ya han causado la muerte de un miembro de la fuerza del orden), cañones masaya, piedras, palos y otros objetos, que ponían en peligro la integridad física y la vida de los uniformados, miembros de la comunidad universitaria y los transeúntes, por tal motivo se procedió a hacer uso proporcional de la fuerza como método persuasivo y para repeler el ataque.

3. Los miembros de las fuerzas del orden ingresaron a los predios de la UNAH en persecución ante la comision flagrante del delito de privación de la libertad de un miembro de la autoridad quien con violencia e intimidación fue sometido e ingresado abruptamente por parte de encapuchados al interior de la máxima casa de estudio

4. Resultado del enfrentamiento seis personas resultaron heridas, cuatro supuestos estudiantes producto de supuestas armas de fuego y dos soldados con quemaduras de explosión de las bombas Molotov. Los heridos fueron trasladados de inmediato al principal centro asistencial del país con lesiones en sus piernas; según el reporte médico se e encuentra en condición estable.

5. Los entes del Estado ya iniciaron las investigaciones del caso para esclarecer los hechos.

Fusina reafirma el compromiso permanente de cumplir y hacer cumplir la Ley.

Tegucigalpa, M.D.C, 24 de junio de 2019. 

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) Francisco Herrera, denunció hoy ante el Ministerio Público la agresión contra los estudiantes por la Policía Militar.

En una breve alocución, el funcionario condenó la carga desproporcionada contra los manifestantes que dejó alrededor de siete personas heridas, quienes están siendo atendidos en un centro asistencial.

Repudió el ingreso de militares al campus de Ciudad Universitaria  que culminó en la cruenta represión.

‘Vamos a esperar las investigaciones y no caeremos en la especulación’, externó.

‘No estamos aprendiendo de los errores del pasado, hace dos años ingresaron cuerpos de seguridad y nosotros no hemos cometido esos fallos, no nos lavaremos las manos, pero no es reprimiendo ni metiendo a la policía como resolveremos eso’, señaló Herrera.

Explicó que el Consejo Universitario estará en sesión permanente para dar seguimiento al conflicto surgido por la agresión a la comunidad estudiantil.

La reacción del rector unviersirario ocurre luego del incidente registrado hoy cuando un pelotón de policías militares ingresaron para aplastar una protesta organizada por estudiantes que defienden la salud y educación.

En menos de una semana, fuerzas de defensa han asesinado a unas cuatro personas y con esta nueva escalada se abre otro frente contra el régimen de Juan Orlando Hernández, quien ordenó la salida de tropas a las calles para contener las manifestaciones que buscan la renuncia inmediata del gobernante.

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

El narco hondureño Juan Carlos Arbizú Hernández, extraditado hace varios años a EE.UU. reveló que el jefe de personal de la Policía Nacional, Leonel Sauceda, habría recibido maletas con dinero procedente de actividades ilícitas.

Un oficio girado el 13 de junio de 2016 por el ex subdirector del Instituto Nacional Penitenciario (INP), Roger Medardo Maradiaga, al entonces director de la fuerza pública, Félix Villanueva Mejía, explica que Arbizú, más conocido como Lanchita le indicó: «Dígale a Sauceda que allá lo espero. Que recuerde cuando iba a traer las maletas».

Esa confesión, plasmó Maradiaga en el documento con registro INP-DN-038-2016, tuvo como testigo al entonces director de la Penitenciaría Nacional de Támara, el coronel César Augusto Nájera, a fin de hacer constar la veracidad de los dichos que profirió el narcotraficante minutos antes de abordar una camioneta que lo trasladaría a la base aérea Hernán Acosta Mejía, a fin de ser extraditado a EE.UU.

La revelación de Lanchita deja en evidencia a Leonel Sauceda Guifarro, quien en los últimos meses ha permanecido de bajo perfil cuando en el pasado reciente era un personaje muy mediático, acostumbrado a responder a las preguntas sobre el accionar del cuerpo armado en el combate al delito.

El hecho de que el capo lo mencionara por su apellido, coloca al funcionario en una posición de vulnerabilidad y podría convertirse en una persona de interés para Washington en su cacería de narcos, que incluyen a políticos, oficiales de las fuerzas de seguridad y defensa y no se descarta que en el futuro cercano podría ser requerido por ese país para responder por sus posibles vínculos con la delincuencia organizada.

Los antecedentes ponen a la fuerza como una colaboradora eficaz del narcotráfico, ya que varios de sus agentes, todos oficiales, admitieron ser miembros de las agrupaciones criminales, por lo que algunos ya fueron condenados y otros están en espera de ser sentenciados por la justicia de EE.UU.

Este documento firmado por el entonces subdirector del sistema penitenciario Roger Maradiaga, confirman que Lanchita mencionó a Leonel Sauceda de ser el receptor de maletas que contendrían dinero.

Tales maletas que menciona Arbizú, también conocido como Banchi, apuntan a que contendrían fuertes sumas de dinero procedentes de los cárteles que tuvieron a la Policía como socia estratégica en el trasiego de toneladas de cocaína rumbo a EE.UU.

De hecho, Lanchita se especializó como transportista independiente de narcóticos y trabajó con poderosos cárteles como el de los Cachiros, jefeado por los hermanos Devis Leonel y Javier Eriberto Rivera Maradiaga; además, se asoció con el extraditado Juving Alexander Suazo Peralta, Chancleta, y Carlos Arnoldo Lobo, el Negro, por lo que se convirtió en una persona de confianza por su agilidad y destreza para mover fuertes cargamentos sin ser detectados y, en el mejor de los casos, contó con la logística policial y militar.

Conocedores del tema dijeron a Radio Globo ConfidencialHN que Banchi controlaba a jefes de la Fuerza Naval y se le respetaba por ser un león del mar o un viejo lobo en temas marítimos.

También es conocido en el hampa como un sujeto drástico y violento contra quienes transportaban estupefacientes sin pagar coimas a los hermanos Rivera Maradiaga durante la época de bonanza que tuvo el narcotráfico en Honduras. Cada persona que quisiera contratar un embarque de cocaína, debía pagar una renta de 100 mil dólares a los Cachiros y el receptor del dinero era Arbizú.

El hecho que se ganara esa reputación con los Rivera Maradiaga, le permitieron ser el principal cobrador por cada barcaza de drogas que movilizaban Víctor Hugo Díaz Morales, el Rojo; Héctor Emilio Fernández Rosa, don H; Neftalí Duarte, el Compa; incluso los hermanos Valle Valle se vieron obligados a pagar el tributo por el uso de las rutas marítimas que llegaron a controlar los Cachiros en el caribe hondureño.

Otro informe girado en su momento al exdirector Juan Carlos Bonilla solicitó que se investigara a Leonel Sauceda, por presuntamente pertenecer a una estructura del narcotráfico. Según este documento, el actual funcionario policial habría colaborado con el fallecido parlamentario Armando Ávila Panchamé en el narcotráfico. Asimismo, aparecen otras personas dentro de la organización.

Una de las personas que supo de primera mano cómo funcionó esta estructura, afirmó que el extraditado trabajó con estas organizaciones mafiosas durante varios años.

En otras palabras, no se podía mover un kilogramo de cocaína o anfeteminas por la zona atlántica sin que Banchi lo supiera.

Cabe recordar que un tribunal federal de Florida condenó a 30 años de cárcel a esta persona por sus nexos con el narcotráfico. Un juez falló que el connacional conspiró para introducir grandes cantidades de cocaína y por sus relaciones con varios cárteles, cuyos líderes purgan largas penas de prisión.

Respecto a los policías que ya recibieron condenas, se encuentran Carlos Valladares, Carlos José Zavala, cuyas penas oscilan entre los 14 y 12 años de cárcel, de manera respectiva.

Los demás como Ludwig Criss Zelaya Romero, Carlos José Zavala, Mario Guillermo Vargas y otros tienen pendiente la lectura de su sentencia ante un tribunal federal de Nueva York, según datos del Departamento de Justicia de EE.UU.

En este oficio que recibió en su momento un exdirector de la Policía de Investigación, en la que se giraron órdenes expresas del entonces jefe Bonilla Valladares para que procediera a indagar los posibles nexos de Leonel Sauceda con la delincuencia organizada y narcotráfico. 

Los señalamientos contra Sauceda datan desde hace varios años, de acuerdo a las investigaciones que realizaron los directores de investigación policial. Por tanto, los exsecretarios de Seguridad Óscar Álvarez y Pompeyo Bonilla tuvieron total conocimiento que el actual jefe de personal estaría coludido con el narcotráfico.

Al respecto, los oficios 0396-2012 y 0895-2013 señalan que se realicen las investigaciones sobre los movimientos migratorios y nexos de este personaje con los cárteles; a pesar que se entablaron las pesquisas, los resultados fueron engavetados y Sauceda no ha sido sometido a ningún procedimiento administrativo o judicial a fin de determinar si estuvo o no involucrado con personajes de interés, tanto para la justicia hondureña como la estadounidense.

En su momento, Álvarez requirió al subalterno para que diera explicaciones sobre las sospechas en su contra, pero los informes permanecen engavetados. El exfuncionario, quien reside en la actualidad en EE.UU., tampoco ha proferido comentarios, a pesar de que tuvo conocimiento y hay evidencias que entrevistó a Sauceda durante su mandato al frente de la Secretaría de Seguridad.

El exsecretario de Seguridad, Óscar Álvarez, supo de primera mano las investigaciones que involucran a Leonel Sauceda con el narcotráfico. A la fecha, se ha mantenido en silencio sobre las imputaciones que han hecho varios jefes narcos contra el alto funcionario.

Informes de inteligencia colocan al comisionado en una red criminal dedicada al tráfico ilícito de droga, que se desprende desde Colombia, utilizando el corredor de Centroamérica, México y norteamérica, junto a otras personas de interés como el exdiputado nacionalista Armando Ávila Panchame, quien fue asesinado en julio de 2004 cuando servía una condena de 20 años.

Según un organigrama, el oficial de Policía formaría parte de una estructura jefeada guerrilleros colombianos y tendría como subalternos a otros altos jerarcas que fueron cancelados en 2016 por la actual junta depuradora. Otros, en cambio, salieron años antes de que se suscitara el proceso de purga de la fuerza pública y a la fecha no hay procesos contra ellos.