Banco dio a JOH una hipoteca de 17 millones por un modesto terreno

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

(Por equipo de investigación – novena parte) Las prácticas atípicas que incurrió el matrimonio Hernández García colindan con el lavado de dinero, ya que se realizaron masivas compras de propiedades, bienes inmuebles, grandes extensiones de tierra y el desarrollo de proyectos que les permitieron mantener ocultos por poco tiempo los recursos procedentes de la corrupción y criminalidad organizada.

En esta novena entrega de las series de investigación de Radio Globo ConfidencialHN, se evidencian centenares de huellas que dejaron tanto el jefe del Ejecutivo nacionalista como la primera dama en ese rápido enriquecimiento que supera, incluso, a viejas familias que tienen décadas de operar negocios prósperos y cuyo tren de vida es muy modesto comparado con el referido matrimonio.

En las escrituras que ubicaron los equipos de investigación, da cuenta incluso de cómo el sistema financiero nacional decidió ver a un lado y no aplicar la ley en el otorgamiento de créditos para el madatario y le ofreció un multimillonario préstamo para comprar un terreno en una lujosa colonia capitalina, teniendo como hipoteca un sencillo terreno ubicada en la colonia Hato de Enmedio, donde sus vecinos se ven obligados a cumplir imposibles requisitos para tener un rotundo no como respuesta a solicitudes de crédito para mejorar, aunque sea, el techo de sus casas.

El instrumento público 50, autorizado por el notario del bufete de abogados Consortium, José Rafael Rivera Ferrari, emitido el 13 de marzo de 2013, certificó que Hernández adquirió el lote 21 de la colonia Villa Palmeras, en Tegucigalpa, por 240 mil 995 dólares, con los respectivos impuestos y conexos en cuanto a los traspasos de propiedad.

No obstante, una entidad financiera determinó ofrecerle a Hernández una línea de crédito 17 millones 450 mil 504 lempiras con 53 centavos a cambio de una hipoteca de un terreno de mil 700 varas cuadradas, que fueron puestos a plena disposición y, a la vez, se le “mejoró” su “capacidad crediticia para contraer obligaciones con terceros” de acuerdo al instrumento autorizado por el reconocido notario.

Por tanto, expresa el documento en manos de los equipos de investigación, “el acreditado (Hernández) podrá hacer reembolsos parciales o totales de las disposiciones que hubiere hecho durante su vigencia, quedando facultado para hacer nuevas utilizaciones, totales o parciales, de los saldos disponibles a su favor”.

Es decir, que el actual inquilino del palacio José Cecilio del Valle puede hacer lo que quiera con la enorme cantidad de dinero que le facilitó el banco en el proceso de adquisición del terreno en Villa Palmeras; en esa época, el cliente ocupaba la titularidad del Legislativo y su sueldo mensual era de unos 93 mil lempiras, más gastos de representación.

El IP, por su parte, registró entre el 15 de abril y el 3 de mayo de 2013 el traspaso de la propiedad adquirida por el presidente y la hipoteca de la casa del Hato de Enmedio bajo los registros 948374, 1096366 y 845524, según consta en la escritura pública que fue suscrita entre el banco que realizó el generoso préstamo, Hernández y el garante hipotecario que gestionó la entrega de los fondos.

Esta operación, en teoría, sería vista con regularidad por el ente supervisor, o sea, por la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) y sus respectivos oficiales de cumplimiento asignados en todo el sistema financiero, sin embargo, al hacer un análisis de los requisitos y al comparar el préstamos otorgado al jefe de Estado, se disparan las alarmas ya que el monto que recibió es casi seis veces de lo autorizado por la banca.

De hecho, el monto máximo para la construcción o compra de vivienda o terreno es de 3.5 millones de lempiras y pagadero a 20 años a una moderada tasa de interés, pero recibió 17.5 millones, o sea 501 por ciento más de lo establecido por el sistema.

Aunque Hernández ya era presidente del Congreso, su sueldo no le permitiría agenciarse a mediano lujo, pues hasta su asunción como titular de un poder constituido, no se le conocía negocios que le pudieran generar ganancias para tener un cómodo estilo de vida.

BUENOS PRÉSTAMOS PARA MODESTAS INVERSIONES. En este anómalo enriquecimiento del matrimonio presidencial, los bancos prefirieron hacer negocios, aún en contra de sus propias reglas, para satisfacer al gobernante, bajo la lógica de que es un alto funcionario y que puede generarles beneficios para sus arcas y acceso a contratos con el Estado.

Al respecto, el Banco de Occidente concedió al presidente una línea de crédito por 12 millones 627 mil 719 lempiras con 12 centavos y que fue distribuido al canal Televisión de Occidente, Servicios de Seguridad Lempira, Comité departamental nacionalista de Lempira, Hotel y Comercial Posada de Don Juan y el Comité de apoyo nacionalista de Gracias, cuyos saldos -según un estado financiero- eran de cuatro millones 127 mil 719 lempiras y 249 mil 097 lempiras por concepto de intereses.

Las cuentas, controladas por el mandatario, y por las cuales movilizaba dinero para sus empresas  y el mismo Partido Nacional, son la 104-000342-8, 104-000412-2, 104-000544-7, 401-007716-9 y 104-007643-2. La última fecha de actualización de los estados de cuenta fue el 20 de abril de 2017. En total, Hernández tiene que pagar al banco 13 millones 407 mil 787 lempiras.

Conocedores del tema explicaron a ConfidencialHN Radio Globo que ese tipo de movimientos de capital son atípicos e irregulares ya que hay fuertes indicios de lavado de dinero porque se utilizó el sistema bancario local para beneficiar al clan familiar que controla en un ciento por ciento varias sociedades mercantiles agrupadas en el holding Inversiones del Río.

Cabe recordar que los equipos de investigación detectaron que tanto Juan Orlando Hernández, su esposa Ana Rosalinda García Carías y su entorno familiar participaron en el blanqueo de capitales por hasta cuatro mil millones de lempiras, producto del saqueo de las dependencias estatales mediante el uso de oenegés.

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Comments

  • lunyc 9 abril, 2019 at 1:37 pm

    que dolor……

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