Tuesday, Jun 25, 2019
HomeSemblanzas

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

Julio Verne ideó hacia 1872 la Vuelta al mundo en 80 días, cuyo personaje Phileas Fogg, apostó la mitad de su fortuna de que recorrería el globo terráqueo en el tiempo estipulado, a sabiendas que los atrasos en el tren, barco y trineo serían frecuentes y que su prestigio se iría a la basura, sin saber que era perseguido por el detective Fix porque habría robado 55 mil libras esterlinas a la corona británica y en cualquier momento lo mandaría a la cárcel.

A esta altura siglo XXI, la pulcra e histriónica Gabriela Castellanos y su adlátere Odir Fernández, cuan fiel achichincle -y azafato-, quieren hacerle la competencia a Fogg y su ayudante Juan Picaporte en su periplo a otro mundo, llamado Tecnópolis, un viaje que nunca olvidarás, para mostrar -con el apoyo de la tecnología- la Honduras de ayer y hoy, cuando la corrupción se llevó hasta el último centavo y la actual donde prima «la honestidad y honradez».

¡Eureka! Y es que Gaby quiere explicar con pelos y señas cómo la corrupción que se llevó cientos de miles de millones de lempiras de los bolsillos de los compatriotas, quienes hasta han dejado llevar comida a casa, mandar los hijos al colegio, no ir de vacaciones, vivir en la más vil y absurda pobreza…tanta explicación en el futuro que la terminarán viendo como una burla a la inteligencia. Las próximas generaciones nos verán con pena y vergüenza, según la piloto y el azafato. 

La todopoderosa, onmipresente e omnisciente sabe que oportunidades como dirigir el CNA no se dan todos los días y no le importa ir de frente contra Fix -encarnado en la figura del expresidente del Colegio de Abogados José María Díaz, coordinador de la instancia de sociedad civil-, quien le ha venido contando los pasos y las costillas en sus incursiones por el turbulento mundo de la política y desde hace días tienen una guerra a muerte, donde Gaby podría perder e ir a la cárcel…del repudio y reproche de la sociedad que creyó en su aguerrida lucha contra el brutal flagelo.

Usted se preguntará, ¿de dónde viene la palabra azafato? Pues resulta que en esas cosas de la vida, se pudo dar con el storyboard (guión) cuyo alcance señala que «la experiencia está desarrollada para que el visitante en una primera etapa se informe acerca de cómo se tejió el fenómeno de la corrupción a través de los años…los datos que se enmarquen la situación macro del país (ENEE, salud, educación…) serán acompañados de dos voces en off (capitana y azafato) que refuercen el mensaje».

El ambiente será futurista, donde hay desarrollo y dejó de existir la corrupción, se decidió emprender un viaje a partir de unos hallazgos de un grupo de investigadores en el que, al parecer, quedaron secuelas de la corrupción en el planeta cercano al sol. «Una vez que transcurre el tiempo en que los visitantes ingresan y se acomodan y el azafato Odir los saludará, les dará la bienvenida: «bienvenidos a la nave Tecnópolis, nuestro equipo de científicos realizó un increíble hallazgo que de no prevenirse en el tiempo puede llegar a infectarnos. Nuestra capitana (Gaby) les explicará que nuestro futuro está en peligro. Hemos descubierto un lugar cercano al sol que parece haber evolucionado por una extrema epidemia llamada corrupción, enquistada desde hace muchas generaciones».

«Comprendo que no entienden qué es la corrupción ya que por fortuna nuestra civilización la erradicó hace tiempo. Por lo que antes de emprender la expedición es importante que ustedes sepan alguno datos de la terrible situación que vive aquel lejano planeta y que podría propagarse al nuestro».  En esa vuelta imaginaria al mundo -llámese Honduras- la directora del CNA se derretirá en explicaciones, análisis, comentarios opiniones y hasta peroratas para que los «visitantes» entiendan que la corrupción hace daño.

Traigamos algo a la memoria: El 26 de agosto de 2016 se denunció que la capitana incurrió en conflicto de intereses porque mandó a blindar unas camionetas de lujo a una empresa que representó en el pasado lejano, muy lejano. Quizá ella lo haya olvidado. Nosotros no. No se pretende ser la voz de la conciencia de la recalcitrante activista anticorrupción, pues la ventaja de los medios impresos y digitales es que las letras quedan plasmadas para la historia y en algún lugar del universo estarán navegando. Por fortuna las capturamos.

Si no nos cree, sepa entonces: La directora del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos, admitió en fecha reciente, en una comparecencia pública, que mandaron a blindar los lujosos vehículos de la institución porque su vida corre peligro.

Los carros que utiliza la responsable del CNA fueron blindados en la empresa Latin American Armor Company Sociedad Anónima (Laacsa).

Esa historia está incompleta: pues resulta que la letrada fue apoderada legal de la empresa Servicios Aéreos VIP, S. de R.L., quien a su vez es subsidiaria de la blindadora de automóviles Laacsa. Documentos debidamente autenticados y sellados en poder de ConfidencialHN confirman que, de hecho, Gabriela Alejandra Castellanos Lanza fue la apoderada de la compañía que ofrece servicios aéreos.

Ese relato es un poco largo y no es nuestra intención volver esta historia paralela a la escrita por Verne, pero todo crimen deja huellas y eso del blindaje (sin pedir consultas) no lo veamos tal cual, sino un insignificante desliz que cualquiera comete, algo así como haberse bajado del bus o el taxi sin haber pagado el pasaje (aunque al final Castellanos sí incurrió en conflicto de intereses, cosa inaceptable en una persona pulcra), pero no se vale decir que se ataca la corrupción cuando se atribuye trabajos de otros y no actúa cuando se requiere de sus servicios para hacer acompañamiento a cualquier denuncia contra un funcionario pícaro.

Tampoco es intención reprochar eso…mejor sigamos en este mundo imaginario, donde la vida es eterna y todo es miel y leche: «…para el colmo la mayoría de los ingresos dependen de las remesas. Es decir, la plata que envían los hondureños que se van a otros países en busca de una mejor vida. Ni las exportaciones de café, bananos o lo que produce el turismo se le equiparan…inclusive comparando con los países limítrofes, Honduras lo supera en pobreza y desigual desarrollo humano».

En ese viaje imaginario al mundo en 80 días, 80 minutos u 80 segundos, (total, no importa) la capitana advierte que no hay Estado de derecho (¿en qué país vive ella?) y volverá con su verborrea de tantas «líneas de investigación» que realizaron, tantas denuncias que presentaron al Ministerio Público (y tantas omisiones que incurrió en su desenfrenada carrera al estrellato) que el storyboard, cuya producción se realizará a finales de este mes, se quedará corto.

Y le daremos el adelanto de esa serie: «…Ahora todos somos conscientes de la magnitud de los perjuicios de la corrupción que se ve fortalecida por la nula voluntad institucional de hacerle frente. Con el perjuicio de tres mil millones de lempiras identificado por el CNA a través de 73 líneas de investigación denunciadas y presentadas ante operadores de justicia, los 16 hospitales más los centros de salud podrían tener medicamentos por más de dos años».

«Las cifras del 70 por ciento de pobreza y 40 por ciento de indigencia son suficientes para indignarnos y más. ¡Necesitamos despertar! Agradezco que nos escuchen, pero ¿qué vamos hacer? Estamos frente a ustedes esperando que se sumen de manera activa en la lucha contra la corrupción…No todo está perdido. Es tiempo de conocer lo que podemos hacer para evitar que se siga propagando la epidemia de la corrupción. Sigan adelante…».

¡Ah! Hasta le diremos cuáles son las instrucciones del guionista: «La abogada queda solo en una pantalla y en el resto se imprimen imágenes, vídeos, y recortes de diarios de funcionarios corruptos, de la situación de los hospitales, etcétera, también gráficos para datos numéricos».

A pesar de todo, Gaby y el azafato Odir también tienen derecho a soñar… Bon Voyage!  Tengan cuidado que Fix los puede hacer caer en la cruda realidad.

Para muestra un botón, les daremos otro adelanto:

 

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

El depurador policial, dirigente de sociedad civil, oenegeísta y analista Omar Rivera, pasó de ser un férreo crítico de la corrupción e impunidad en Honduras pasó a protegerla, al olvidarse de forma deliberada los señalamientos contra quienes aprovecharon su cargo para enriquecerse de forma ilícita.

En la actualidad, se ha ocupado en alabar hasta el servilismo al fiscal general Óscar Chinchilla y ha bajado el tono bélico contra el exfiscal adjunto, Rigoberto Cuéllar, señalado de recibir sobornos para obstaculizar las investigaciones en torno al megafraude contra el instituto hondureño de Seguridad Social (IHSS).

Estas acciones, desde luego, están orientadas para ser sujeto de reconocimiento por EE.UU., por tanto, es otro operador de los intereses norteamericanos en un país, cuya política internacional está sujeta a los designios de la Casa Blanca. Por tanto, no resulta extraño que permanezca en Washington exigiendo intervención en asuntos internos hondureños.

A pesar que la investigación finalizó hace varios años y que concluyó que Cuéllar recibió fuertes sumas de dinero para impedir que se acusaran a varios implicados de sustraer millones de lempiras del organismo, dio un giro torpe y sostuvo a este periódico que «no puedo asegurar que es un delincuente y un corrupto según las investigaciones que está haciendo el Ministerio Público determinarán si incurrió en responsabilidad».

“Alaban” actual Ministerio Público pero reconocen señalamientos contra fiscal adjunto

El mediático dirigente civil Omar Rivera alabó la gestión del Ministerio Público en los últimos cinco años, contradictoriamente reconoció la ausencia e invisibilidad del señalado fiscal adjunto Rigoberto Cuellar

Posted by ConfidencialHN on Tuesday, April 10, 2018

En este caso, Omar miente: Cuéllar rindió declaración en 2015 y el órgano acusador determinó que, en efecto, Cuéllar recibió más de 280 mil dólares para encubrir la corrupción en el IHSS, cuyo intermediario fue el ex subsecretario de Recursos Naturales y amigo personal Roberto Darío Cardona Valle.

En declaraciones que dio el 5 de junio de 2015 un periódico capitalino, el actual depurador afirmó que «hay una línea de investigación directa que involucra al exsubsecretario de la Serna (Cardona Valle) que ya fue requerido y sobre el cual tengo entendido hay orden de captura…Seguramente, el fiscal adjunto tendrá que informar qué tipo de participación tuvo él y qué tipo de involucramiento en este caso lamentable de aparente soborno donde están involucrados estos exfuncionarios del Gobierno».

Y es que el giro que dio Rivera en los últimos tres años obedece a su afincada amistad con Chinchilla, la exrectora Julieta Castellanos, Carlos Hernández y otros quienes convirtieron al Ministerio Público en un aparato de persecución selectiva y encubrimiento sistemático hacia quienes tienen responsabilidades penales, en concreto, el caso de corrupción que salpica directamente a Cuéllar.

De hecho, desde este ente ha emprendido una tenaz e implacable persecución contra quienes han sido del desagrado del actual depurador -y predilecto del presidente Juan Orlando Hernández-, entre ellos, oficiales de Policía, quienes han perdido hasta la vivienda donde residían. Jorge Alberto Barralaga y Juan Francisco Sosa, son los casos más «emblemáticos» en este aspecto.

Sosa, quien permanece confinado en una unidad militar, llamó «jetón» a Rivera luego que se montara un operativo para quitarle la casa donde vive ya que fue acusado de haber lavado dinero y pertenecer al crimen organizado; Barralaga y su familia perdieron el patrimonio de muchas décadas porque se lo vinculó directamente con el extraditado capo Wilter Blanco.

Las mentiras en las que ha incurrido Rivera, se pretende «beneficiar» al fiscal Chinchilla ya que, según él, ha contribuido a desarticular las estructuras del narcotráfico cuando los capos, en un afán por salvar su vida y el trabajo de exjefes policiales como Ramón Sabillón hizo que las estructuras criminales fueran desarticuladas.

Minutos después de haber acudido a la imposición del titular del Ministerio Público, salió a decir que «lo que ha hecho este fiscal general no se compara con lo que hicieron los anteriores». «¿Había visto alguna vez un requerimiento fiscal contra una ex primera dama y el descabezamiento de los cárteles del narcotráfico?», dijo evidentemente exaltado. En esto también mintió.

En el proceso de neutralizar a los jefes de las estructuras criminales los Cachiros y los hermanos Valle Valle no participó el Ministerio Público; los hermanos Devis Leonel y Javier Rivera Maradiaga decidieron entregarse por su cuenta ya que se les informó que la inteligencia del Estado hondureño los mataría para evitar cualquier delación que involucrara a altos funcionarios que estuvieran coludidos con el narcotráfico.

El Ministerio Público tampoco tuvo protagonismo en la localización, captura y extradición del operador narco hondureño Juving Alexander Peralta, Chancleta, supuesto colaborador del capo Carlos Arnoldo el Negro Lobo.

Cabe mencionar que Rivera, en cada entrevista concedida a este periódico, se dedicó a repetir hasta la saciedad que Chinchilla fue pieza clave para desarticular los cárteles. El depurador tuvo que aplicar un principio del nefasto ministro de propaganda del nazismo
Joseph Goebbels​​ para convencer al colectivo de que su amigo es eficente en el combate al crimen: «Una mentira repetida 100 veces se convierte en verdad».

Al respecto, el arresto de los hermanos Luis Alonso y Miguel Arnulfo Valle -acaecido en 2014- fue preparado, coordinado y ejecutado por el exdirector policial Ramón Sabillón, con el apoyo directo de la embajada de EE.UU. en Honduras y esto provocó un silencioso malestar en el gobierno y que conllevó a una conspiración para tumbar a Sabillón en noviembre de 2014 para colocar a un débil Félix Villanueva.

La osada acción del exfuncionario -quien granjeó un profundo liderazgo y lealtad en la tropa de la fuerza pública- le provocó caer en desgracia con los altos mandos estatales, al extremo que su vida corría peligro y para retenerlo a fin de que pagara cada «pecado» que cometió al entregar a los Valle Valle a la justicia de EE.UU.

«Los Valle, se dieron cuenta de mi inflexibilidad, y durante la entrevista me confesaron que ellos habían buscado gente para matarme, pero que no encontraron hombres con los huevos bien puestos para hacerlo y yo les dije que Dios es el que opera», recordó en una entrevista con Globo Tv.

“Les insistí por qué dicen que su captura es política y me respondieron: ah, mi general es que nosotros somos liberales… Y me dijeron que apoyan en el financiamiento de las campañas políticas con transporte, afiches, camisetas y entre otros”, recordó.

¿Por qué Omar Rivera (señalado por corrupción durante su paso por la alcaldía de La Lima) se dedica a defender con vehemencia a los nuevos titulares del Ministerio Público? He aquí la respuesta:  Un informe del Tribunal Superior de Cuentas (TSC) con fecha 28 de febrero de 2006 con oficio No. 175/2006-DPC, donde se realizó una investigación, afirma que Omar Rivera tuvo responsabilidad civil en un reparo cuando fue gerente administrativo de La Lima al contratar a la Empresa Semáforos y Señales Viales de Honduras para la instalación y reparación de semáforos en algunos sectores de esa municipalidad, quien procedió a contratar una empresa teniendo dos cotizaciones no válidas de empresas que no existían.

El monto del reparo en su contra es por cincuenta y siete mil lempiras. El informe indica que no se procedió con lo estipulado en los artículos 148 (inciso e) y 171 del reglamento de la Ley de contratación del Estado, esto ocasionó que se haya elegido una compañía que no reúne los méritos ni los requisitos formales para realizar este tipo de trabajo, provocando un perjuicio económico al Estado de Honduras.

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

¡Cuánta razón tenía el pensador italiano Antonio Gramsci acerca de la sociedad civil, que es una extensión del poder! Pero hoy no hablaremos de hegemonía o que el Estado es consenso más coerción -extraído de los Cuadernos de la cárcel. Eso cansa y aburre a quien no le importa estudiar las relaciones del mismo poder. Hoy haremos una radiografía de uno de los más connotados miembros de la sociedad civil de Honduras: Carlos Hernández, un venido a más gracias a las canonjías de los poderosos de turno, que buscan imponer el pensamiento único en una sociedad alicaída por la corrupción e impunidad.

Carlitos, así le diremos para abreviar su rimbombante nombre, olvidó de pronto sus modestos orígenes por andar queriendo resolver los problemas de los demás a través de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), una oenegé que, desde siempre, tuvo posturas gobiernistas y que se profundizaron con el mandato de Juan Orlando Hernández, aunque sus principios aseguran ser neta y completamente cristianos.

Pues resulta que esa fórmula le ayudó a resolver sus problemas; del resto, sigue teniendo dificultades para sobrevivir en una de las sociedades más violentas, impunes y corruptas del mundo, al trasluz de calificaciones internacionales.

Cuentan algunos conocidos de Carlitos -de facciones sencillas, hablado chillón y un prominente lunar en la nariz- que vivía en la empobrecida colonia Suyapa, ubicada en un cerro contiguo al santuario del mismo nombre y con una población de 40 mil personas y que es la más violenta de la ciudad, que jamás creyeron que tuviera un salto cuantitativo y cualitativo que lo ha llevado a visitar todo el mundo, desde la Casa Presidencial de Honduras hasta el 1600 de la Avenida Pensilvania, donde se ubica la Casa Blanca, sitio de cabildeos del todopoderoso oenegeísta que busca  «una sociedad más justa».

Y qué decir de esas visitas que ha hecho a tierras lejanas que jamás creyó ir…al menos, forma parte del cinco por ciento de la población que tiene el lujo de usar los cuatro aeropuertos internacionales que tiene este país. El resto, sólo ven pasar los aviones o, en el peor de los casos, prefieren irse en trenes, aventones o lo que esté a la mano.

Carlitos olvidó el queso fresco, el semiseco, el frijolero, el que lleva chile -que es degustado por la pobrería y con un sabor un poco barriobajero-; la mantequilla crema y rala, que suele contener glicerina y que el gobierno denunció en 2017 que su consumo podría ocasionar daños a la salud y ahora opta por consumir lácteos finos, saludables, debidamente certificados por agencias de sanidad europeas y estadounidenses y que contienen sustanciosos nutrientes que lo mantienen saludable.

Y qué decir de los embutidos procesados -Dios y la virgen de Suyapa sepan en qué condiciones los hacen nuestros humildísimos productores locales-, de ese delirante chorizo barbacoa que dejó de llevarse a la boca y ahora prefiere lo fino y delicado del jamón importado, que viene envasado en empaques que impiden que ingrese cualquier bacteria o alimaña y vaya a destruir su delicada flora bacteriana. Los demás, ¡que se deshagan en flatulencias por culpa de esos sabrosos productos procesados por nuestros artesanos!

¿Será que lo barato sale caro y nuestro personaje gasta a lo grande en lácteos para estar activo en su faena diaria como depurador policial, lobista, miembro de la sociedad civil, analista político, social, educativo, partícipes de diálogos como representante del pueblo  y tantas otras que hasta quisiera que el día le durara 36 horas o como dice el ensoberbecido -y venido a menos- Luis Miguel, «reloj no marques las horas porque voy a enloquecer…»?

Si usted piensa que exageramos o hablamos de más, lo invitamos a ver cómo Carlitos desliza sus zapatos deportivos por uno de las cadenas de supermercados capitalinos, ubicado en una zona exclusiva de Tegucigalpa, comprando como todo un potentado (con guardaespaldas incluido) y se codea con los que salen de su ajetreada agenda empresarial y de conspirar para seguir robando los recursos del pueblo, para tocar frutas frescas, comprar algunos accesorios para el hogar. Un hondureño consciente (o ñangaroso como dirán los defensores del status quo) reclamará que es un «abusivo, pícaro, sanguijuela y vividor del sistema»; nosotros tenemos un concepto más refinado y le diremos que es un divo de la sociedad civil, pues se ha ganado ese «derecho» a vivir cómodamente.

A fin de cuentas, tomarse títulos como «representante de la sociedad» (¿quién se lo dio?) y otros rimbombantes, da acceso a esos gustos que nos termina costando a nosotros un pistal. Bien dicen nuestras abuelas que la novia no está para tafetanes. Usted no se preocupe estimado lector, gracias a los honorables padres de la patria debe pagar más impuestos para financiar estos lujos. Total, combatir el crimen desde una cómoda oficina a punta de recortes de periódicos y echar a la calle a cuanto policía panzón y desgarbado sea posible, es un derecho que hasta la pulcra e inmaculada Constitución lo consagra. De cuando en cuando, hablar bien, ¡y muy bien! del gobierno da acceso a cómodas posiciones que ni el egresado de la universidad italiana La Sapienza La Sorbona de París tendría esos privilegios. Algunos, cuando regresaron al país con maestrías y doctorados, se frustraron y se enamoraron del alcohol. Otros, en cambio, no quedaron cuerdos al ver el choque cultural y los que pudieron asimilar estas Honduras se volvieron vendedores de café en granita.

En Honduras no vale la meritocracia, basta ser locuaz, persuasivo, intrépido para convertirse en una personalidad. Al menos, en estas tierras de Medardo Mejía, lo imposible se hace posible, el corcho se hunde y el plomo flota, lo malo se hace bueno y lo excelente se vuelve mediocridad. Se viene a la mente aquella simple, llana, pero lapidaria frase que dijo con resignación el recordado poeta y periodista: «Es que aquí así es».

Nuestra cámara intrépida captó a la cabeza visible de la ASJ muy relajado y cómodo con su ayudante, el guardaespaldas asignado por el Estado hondureño, en el supermercado de los ricos y famosos, pensando qué disfrutará en la cena y toma el teléfono móvil con total parsimonia para realizar una llamada. Jamás sabremos si fue para dar una opinión sobre el proceso de depuración policial o cómo agilizar el diálogo nacional convocado por el presidente Hernández o hablar con su compañera de hogar para consultar qué embutido o lácteo llevar a casa. A los hombres, nunca les ha ido bien en esos menesteres, pues compran lo primero que ven y el dinero se les va en bagatelas. Los regaños en casa son iracundos y en otros hogares, donde el temperamento es como la gasolina de avión, vuelan las cacerolas por los aires…los hechos hablan por sí mismos.

El pobre guardaespaldas, tiene que conformarse con andar la carretilla para arriba y abajo, colocando cada cosa que Carlitos agarra de la góndola. Esos gustos jamás los tendrá porque la pobreza lo llevó a enlistarse a la milicia y lo acostumbraron a conformarse con lo que le den. Sabe que debe ser estoico y defender la patria lo llevará a aplicar la máxima lealtad y sacrificio.

Mientras tanto, el líder de la sociedad civil se desconectó de la realidad y levita…asume para sus adentros que la seguridad debe acompañarlo hasta la hora de comprar la provisión de la semana. ¡Cuánta razón tenía el pensador italiano Antonio Gramsci acerca de la sociedad civil, que es una extensión del poder! Usted, saque sus conclusiones y le dejamos en esta pieza satírica una lección de cómo se puede salir de la pobreza sin necesidad de ser erudito y un auténtico trabajador. Por eso, don Medardo decía con resignación: «Es que aquí así es».