Friday, Jul 19, 2019
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TEGUCIGALPA, HONDURAS 

La ex vicepresidenta del Parlamento de Honduras, la nacionalista Lena Gutiérrez, ha permanecido durante los últimos meses con muy bajo perfil, para evitar críticas sobre las acusaciones que penden en su contra sobre la supuesta venta de aspirinas adulteradas a la Secretaría de Salud.

No obstante, su histrionismo la coloca en una incómoda posición: roba cámaras para celebrar en una de las naciones más violentas y empobrecidas del mundo, donde las personas mueren por falta de medicinas -y reciben placebo por verdaderas pastillas-, el denominado día de las brujas o Halloween. 

Nuestra personaje, quien ha probado en primera persona de las mieles del poder y ha estado en la cocina donde se preparan conspiraciones para perjudicar los intereses de la sociedad, decidió disfrazarse a lo Top gun…como aquella película donde Maverick siempre quiso sacudirse el lastre de su padre que dejó perder un avión y que cayó en crisis de confianza para reivindicarse con la tropa de aviadores de EE.UU.

Lena aparece en el primer plano de esta imagen ataviada con el uniforme verdeolivo, con unas sensuales mallas y botas que llegan hasta la rodilla, junto a un grupo de buenos amigos que se juntaron para organizar la francachela del pasado 31 de octubre…fue una noche inolvidable para todos los buenos allegados a la suspendida parlamentaria, quien prometió en su campaña que fortalecería la educación, pero acabó en la cómoda prisión de su vivienda.

Si usted repara en la imagen, la dama aparece remozada, se quitó unos años para verse más joven y olvidar por un rato del porqué el entonces presidente del Poder Judicial, Jorge Rivera, le libró una orden de captura,  ya que la acusó de fraude, falsificación de documentos y delitos contra la salud. Y es que el estrés hace que la persona pierda su belleza y glamour, pues se demuestra en miles de formas, como piel reseca y rugosa, mal humor, caída del cabello y hasta problemas psicológicos porque no halla la forma de cómo enfrentar el duro momento que vive. ¿Será que Lena medita o toma medicamentos para verse relajada ante un caso que comprometió la salud de los hondureños -según el Ministerio Público- y no será que ingiere placebo para autoengañarse? ¡Vaya usted a saber!

Al menos, la destacada activista del Partido Nacional no tuvo la penosa necesidad de ir a una cárcel común, por donde han pasado personas (hombres y mujeres) que, a pesar de probar su inocencia, siguen privados de libertad, por lo que deben compartir sanitarios hediondos, baños repletos de moho y, de cuando en cuando, duermen en la misma cama en caso de no haber espacio o en el duro y frío piso, donde las lágrimas congelan el suelo y se quiebra el carácter, por muy indómito que sea.

¡Zas! La congresista pagó de pronto 20 millones de lempiras para defenderse en completa y total libertad, aunque con algunas excepciones. Claro, a veces, la legalidad debe guardar algunas formas para no ser atacada. Es así como esta «piloto por un día» vive la vida tranquila y relajadamente. Los pacientes que recibieron pastillas de harina -por la que se encuentra acusada Gutiérrez- no la están pasando nada bien, fueron engañados vil y burdamente aunque Astropharma señala a Laboratorios Laín de haberle vendido tales cosas.

Las dos empresas se acusan mutuamente; Lena ha venido rechazando que no tiene nada que ver en el asunto y las respuestas han sido más que duras: la tildan de todo y hasta le han creado memes en las redes para recordarle una y otra vez que fue partícipe en el ilícito. Quizá la justicia «a la hondureña» le dé la razón, pero el enervado juicio del catracho de a pie y de las cabezas pensantes la declararon culpable. El saber popular es implacable.

Algunos recuerdan que entre las principales accionistas de Astropharma se encontraba la familia Gutiérrez, en particular nuestra disfazada personaje. De pronto, la farmaceútica pasó de una empresa de poca monta a ser de los principales proveedores de medicinas para el Estado de Honduras. El formar parte de la directiva de un poder público como el Congreso permite a sus integrantes vivir de la noche a la mañana la Dolce Vita…ohlalá. Cuántas personas quieren llegar a estas posiciones para volverse potentados de un plumazo. Algunos lo han logrado y otros se han quedado recibiendo las migajas, en ventanillas pidiendo dinero para proyectos que nunca son concluidos.

En esta breve semblanza, usted ha podido saber cuan retorcida es la justicia en Honduras. Una persona que roba una gallina para dar de comer a su hambrienta familia pasa varios años encarcelado porque no tiene dinero para ser liberado por culpa de una mediocre defensa pública que se dedica a tomar café y comer pan duro en los lujosos despachos, o qué decir de aquellos inocentes que son exhibidos como culpables, matándoles cualquier honor, prestigio y dignidad ante la población y que son liberados porque no les hallaron pruebas y nadie les quiere dar trabajo, condenándolos a una vida de penurias.

Bien dice la cantautora nacional Karla Lara en su canción En la casa de la justicia que:  «Y todo se consuma / Bajo es a sensación de ternura / Que produce el dinero / Bajo es a sensación de ternura / Que produce el dinero».

TEGUIGALPA, HONDURAS

Los abogados cargan sobre sus espaldas muchos estigmas -a veces merecidos, a veces no-, entre ellas, que se los tilda de «mercenarios»; no obstante, esta opción es ética. Depende de los principios que se les enseñó en casa y en la universidad, ya que deberían saber que el fin último del derecho es la justicia.

El juez nacional Claudio Daniel Aguilar Elvir, prefirió aliarse con el poder; se enteró que está en su zona de confort porque se identifica con ellos. Se siente parte de ellos y se hasta se graduó de bufón, con la salvedad que sus acciones van contra la ley, atentan contra cualquier lógica que suele tener el sesudo abogado.

El filósofo mexicano Fernando Buen Abad ve así esta clase de conductas, bajo la lógica que «la ‘abogacía’ (es) como mercado de ladrones»: «No todos (desde luego) pero si muchos ‘abogados’ (demasiados) ingresan, cursan y se gradúan cargando bajo el brazo su cajita de ilusiones mercenarias. Y se hacen pasar por ‘buenos muchachos’ esos tránsfugas traficantes del dolor con moral de buitre especializada en saquear sin pudor a cuanto ‘inocente’ (o culpable) caiga en sus garras».

«Vestidos como empresarios junior, o como empleados bancarios, sellan sus rostros con muecas de solemnidad falsa prefabricada con hipocresía y se regodean en una fanfarronada lenguaraz y estereotipada a la que llaman ‘litigio’. Se les entrena universitariamente para lucir su mediocridad apabullante y para hacerse pasar por adalides del ‘derecho’. No todos, es verdad», reafirma el afamado estudioso.

Ser el juez oficial de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina) le ha dado poderes omnímodos, cuasi divinos que hasta le permiten vestir como militar y sentirse como militar; a ojos de la psicología, esa conducta es valorada como frustración y suele estar relacionada con la ira y la decepción, ya que surge de la percepción de resistencia al cumplimiento de la voluntad individual. Cuanto mayor sea la obstrucción y la voluntad habrá mayor probabilidad de frustración. La causa de la frustración puede ser interna o externa, según explica la Enciclopedia de la personalidad.

Entre sus poderes, está juzgar a niños, atropellar a policías para evadir retenes ordenados por la autoridad, obstaculizar la justicia, imponer fianzas estratosféricas y cuantas le permita el poder. Al fin y al cabo, ser protegido de Fusina y de Juan Orlando Hernández le da ventajas y muchas prebendas que cualquier togado quisiera tener.

Y es que la protección que recibe el juez Aguilar tiene sus beneficios, entre ellos, tener una camioneta de lujo y recibe un bono como compensación por los servicios que «le ofrece a la patria» que, en otras palabras, es soborno. «No le van a hacer nada», contó a este periódico uno de los operadores de justicia y víctima de los superpoderes del cuestionado juez.

El atropello al policía quedó en el olvido, lo mismo ocurrió con las denuncias de obstrucción a la justicia que interpuso un grupo de abogados, quienes se sorprendieron porque el juzgado que atendió en su momento, lo cerró porque no estaba. “No es posible que él mantenga cerrado un juzgado y que coloque en la puerta un rótulo que diga: ‘este juzgado está cerrado porque el juez no está’… este señor se toma la atribución de entregar las actas de las audiencias iniciales en el término de un mes y nosotros como profesionales del derecho tenemos que hacer las apelaciones a ciegas”, denunció en su momento el jurista Marlon Duarte.

Un apoderado legal de Jorge Peraza Padilla y otros, quienes fueron acusados de fraude, según el expediente 17-2017 se vieron en la obligación de denunciarlo en la inspectoría de tribunales porque estuvieron esperando por varios meses que les entregaran el acta de la audiencia inicial, en la que se tomó la decisión de enviarlos a la cárcel, y la justificación que recibieron fue que «estamos muy cargados de trabajo», cuando la ley les ordena que en 48 horas deben entregar el documento para que los abogados se informen y procedan con las medidas pertinentes. El acusado sigue esperando que el juez le resuelva el impasse que causó.

Se dio la potestad de mandar a su secretaria a juramentar a un juez ejecutor de un allanamiento y hasta una Corte de Apelaciones le dio la «razón»: mandó a decir que estos jueces no son juramentados, a pesar que la ley ya lo ordena porque se convierten en la extensión del togado que conoce la causa. A la larga, la razón del tribunal de alzada fue para salvar el desliz que cometió.

Un allegado al juez, narró que el funcionario nunca entrega las actas de las audiencias iniciales y pasan hasta varios meses mientras el documento descansa en su escritorio; tampoco tiene libro de entradas, cuando es obligación de todo juzgado tenerlo para registrar cada incidente. Tampoco se juramentan a los jueces ejecutores para los allamientos, a sabiendas que el testimonio del juez ejecutor es plasmado en su acta de allanamiento.

O qué decir de las actuaciones del controvertido juez que se han convertido en prevaricato o que atenta contra la misma ley. Condenó a una persona que robó dentro de un autobús a 45 años de cárcel, a sabiendas que el castigo era de nueve años, más las penas accesorias como la inhabilitación, entre otras. Pero no le importó a Claudio, se exhibió en su resolución para mandar un mensaje: soy el castigador y el poder me protege.

Tampoco hace caso a las apelaciones, recursos y fallos que emitan los tribunales de alzada. Marcial Noé Macedo y Fanny Nohelia Aguilar, debían recibir una pena de tres años y seis meses de cárcel, pero les dio cinco años y tres meses, por lo que fueron enviados al presidio por el todopoderoso juez; no tomó en cuenta las atenuantes, los antecedentes que pudieron beneficiar a los responsables de haber pedido sobornos.  Las denuncias afloran, pero nadie las atiende. Las quejas contra el juez son contudentes, pero son desestimadas.

Sobre la mala fama que han adquirido los jueces «de jurisdicción nacional», el jurista Juan Carlos Berganza sigue esperando que le manden la respuesta a una apelación a favor de sus dos representadas -Carlota Hasbun y otra dama- que fueron juzgadas por supuesta violación a los deberes de los funcionarios y el caso «está durmiendo el sueño de los justos y estamos esperando que la Corte resuelva». Sus clientas, explicó, debieron defenderse en libertad, «el problema es del juez que no define quién debe quedar preso y quién debe tener medidas sustitutivas…No conozco al juez (Aguilar)…tengo la convicción que son personas inocentes que participaron en un acto administrativo (sobre la compra de medicamentos) y no sé qué tipo de juez es él, pero estoy esperando que nos resuelva y la excusa es que el acta de la audiencia no se ha finalizado».

En el caso del niño José Luis Rodríguez Ramos, a quien acusa de haber supuestamente pagado para matar a una persona y los documentos en poder de ConfidencialHN constatan que Rodríguez Ramos, nació el 26 de junio de 2006, por lo que se encuentra en edad escolar y no puede ser juzgado por ser un infante y por carecer de la «madurez» para perpetrar un crimen u ordenarlo.

El apoderado del menor, Óscar Cálix, consideró que no se lo puede juzgar porque la legislación penal ordena que sólo los mayores de 14 años pueden ser sujetos a un juicio y «el expediente que pende contra él es estrictamente para mayores de edad». Responsabilizó al verdugo del niño por haberlo enviado a proceso judicial junto a su madre y una tía ya que desconocen las normas legales, se abocaron al juzgado que conoció de la causa y fueron detenidas de inmediato. «A ellas las detuvieron porque les dijeron que tenían orden de captura…con el menor no se han atrevido en irlo a detener a su casa o escuela cuando él sale de segundo grado», fustigó.

Esa conducta ya es vigilada y perseguida por la la inspectora general de tribunales, Any Ochoa, ya que «en virtud a las noticias que de público conocimiento se hicieron… se apertura la denuncia para investigar el actuar del juez que se menciona en la causa”. Por ahora, Claudio desliza sus mocasines o botas militares por el cuartel, a sabiendas que el poder lo escuda. Al menos, la camioneta de lujo lo blinda de malas miradas y airados reclamos que puedan hacerle a quienes hundió sin piedad en la cárcel.

¡Ah!, cae como anillo al dedo la reflexión de Buen Abad: «‘Señor licenciado’ gustan de llamarse para sentirse ataviados moralmente con un membrete que los licencia para el abuso consuetudinario. Hay que escuchar a los reos que, por miles y miles, viven diariamente el desamparo de las leyes y el abandono jurídico. Hay que escuchar a los presos tras esas rejas y en esas cloacas inhumanas y sobrepobladas, escuchar su resumen sobre el papel de los abogados que, sólo para comenzar, se vuelven buitres exigentes de dinero a todas horas… no son todos pero abundan los corruptos. Hay que ver de qué es ese negocio nauseabundo, quiénes medran de esa inmundicia ‘legal’ y política, qué son las cárceles donde la inoperancia de los abogados (siempre con excepciones muy contadas) es tan sospechosa como rentable»…y rentable es para Claudio mantenerse en sintonía con sus patrocinadores.

 

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

(Por Brayan Flores) Mientras la implacable exprimera ministra del Reino Unido, Margaret Thatcher -más conocida por la prensa soviética como la Dama de hierro por su abierta aversión al comunismo e incondicional alineación a la agresiva política exterior de EE.UU. durante la época del actor de cine Ronald Reagan-, egresaba en 1954 como abogada de la milenaria universidad de Oxford-, Julieta Gonzalina Castellanos Ruiz venía al mundo en la empobrecida San Francisco de Becerra, en el departamento de Olancho, tierra de miserables olvidados por el sistema, cuna de caudillos bipartidistas, tiranos y corresponsables de la tragedia histórica que ha padecido Honduras y que en su momento la pueblerina juró combatir desde la academia y la reivindicación de derechos negados a la sociedad.

Julieta, al igual que más del 70 por ciento de la población, vivió de primera mano la pobreza de Becerra, nombrada a última hora por capricho de un señor que quiso pasar a la historia y mandó al olvido el nombre original -San Francisco de Asís- y supo en primera persona cómo viven los pobres,  sus creencias políticas y religiosas y las súplicas diarias a su creador para salir de la miseria que viven, pues sabe que en el interior de Honduras el misticismo es la piedra angular de la fe y la política es la comidilla diaria: se vive, se sufre y hasta se mata por política. Cuentan muchos en esas comunidades que matar se volvió deporte, otros lo ven como forma de saldarse cuentas incobrables y viejos clavos. Los  Nájera y los Turcios ya tienen experiencia en esos mortales oficios.

El moralista y filósofo helénico y convertido en romano, Plutarco de Queronea, ya hablaba en su magistral obra Vidas Paralelas sobre las virtudes y defectos comunes de los emperadores romanos y griegos. Elaboró 23 pares de biografías para compararlos y sirvió de base para aquellos, como Shakespeare, quien lo inmortalizó en sus obras …si se pudiera reeditar el texto que ha prevalecido a lo largo de los siglos, sería necesario colocar en la historia a Thatcher y a Castellanos,  ya que ambas demostraron en el ejercicio de sus cargos que pesa más el ego y la codicia por trascender que cualquier noción de raciocinio, que prefirieron la destrucción de cualquier atisbo de rebelión y que el orden establecido nunca las sacará de su zona de confort, aún cuando el repudio apunte hacia sus ensimismadas personalidades.

PACTAR CON EL VERDUGO. Incluso, no importa si se pacta con el enemigo -en el caso de la saliente rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH)- que le arrebató en octubre de 2011 la vida de Rafael Alejandro Vargas Castellanos, cuando unos esbirros vestidos de policías lo ejecutaron junto a otro muchacho, hijo de una dama que aún sufre las consecuencias. Su dolor conmovió a muchos, se ganó el cariño de las masas, de aquellos bandos (llamados diplomáticamente «sectores») que no la conocían y de los periodistas que escribían miles de palabras para trasladar al público el dolor de Julieta para tocar las fibras más íntimas y despertar indignidad y el reclamo. Las fotos con el rostro desencajado de la martirizada madre arrancaron lágrimas y solidaridad de aquellos que hoy son unos parias de la educación superior por mandato judicial.

Llegaron de pronto los premios, reconocimientos, disertaciones e instantáneas con líderes de la talla del exsecretario de Estado de EE.UU., John Kerry, la exprimera dama Michelle Obama. Se coló entre los pensadores más influyentes del mundo y estuvo a la talla del muy modesto papa Francisco, conocido en Argentina como el cardenal Jorge Mario Bergoglio, quien decidió usar el nombre del santo italiano en honor a sus votos de pobreza. Ese nombre lo recuerda la socióloga una y otra vez porque así se llama su pueblo (a excepción de yo aumentado a la enésima potencia de Becerra) y por las carencias que padeció en sus años de niñez y juventud. Por desgracia, su aldea es víctima hoy del populismo estatal ya que los sátrapas de turno chantajean con ecofogones, pisos desechables y bolsas solidarias a los pobladores a cambio de un par de votos.

ASEDIADA POR TODOS. Detrás de ella ha correteado «cuan lancetas» -como dirían las abuelas del pueblo y las tías de la cuartería-, la prensa tradicional y uno que otro desgarbado para pedirle opiniones sobre cualquier tema, ya sea de seguridad, corrupción e impunidad, impuestos y cuanto tema tuviera en la cabeza el reportero. Al fin y al cabo, lo importante ha sido llenar espacios en los periódicos, informativos radiales y televisados sobre cualquier cosa. Así se fue construyendo una imagen que se ha venido destiñendo en forma de canas y semblante alicaído por el paso inexpugnable de los años y la rebeldía estudiantil -que aún no tiene conciencia de clase- y se subleva contra quien sea, incluso, hacia aquellos que se han puesto su camisa de reivindicación.

La extinta primera ministra inglesa no escatimó consejos ni reflexiones para tumbar, reprimir y castigar con crudeza a los que rechazaban su brutal neoliberalismo, llevado a cabo por los Chicago boys, ni sus impopulares medidas que se volcaron contra ella a inicios de la década de 1990. Julieta usó todos sus recursos para destruir al incuestionable y corrupto Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Sitraunah), movió toda la estructura a su favor para perseguir sin ambages a los estudiantes del Movimiento Estudiantil Universitario (MEU) y supo ganarse el favor de los medios tradicionales y algunos que una vez juraron ser revolucionarios, para acompañarla en su cruzada contra los «comunistas» que «pretenden» tomar por asalto la UNAH a través del irreverente MEU, que basaron su lucha en el ideal del expresidente socialista Salvador Allende: «ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica».

LA EXCUSA PERFECTA. Se aprovechó y se escudó de su prestigio y reputación internacional ganado a punta de sangre de su Rafael para arremeter contra sus críticos, detractores y aquellos que cuestionaran su capacidad. El cargo la hizo levitar hacia lo indecible e inimaginable, se dio el lujo de edificar una torre para no perderse cualquier movimiento que se registrara en sus dominios y adoptó el anticomunismo como un pasaporte para recibir guiños desde el orlandismo. Su carácter independiente la mandó al extremo de la frivolidad. Su congénere británica se conformó con residir durante su mandato en el número 10 del vetusto Downing Street, la vivienda oficial de los primeros ministros y sede de su gabinete de gobierno, que fue cerrado más de una vez por su elevado coste de mantenimiento y su estado decadente y descuidado.

La trinchera del antimarxismo las unió, ya sea coyuntural o porque se dieron cuenta que atentaba contra sus intereses. Al menos, los estudiantes condenados Cesario Padilla, Moisés Cáceres y Sergio Ulloa, lo supieron. “Estos muchachos… creo que han visto mucho las fotografías de cuando Fidel entró triunfante a La Habana y se creen las tres divinas personas; El Che, Fidel y Camilo Cienfuegos. Ellos creen que les van a levantar el homenaje que le hicieron en Cuba a los revolucionarios… están colochos, barbones y ya se están dejando ese estilo», dijo en torno burlesco. Y es que la confrontación con los estudiantes fue la constante en su segundo mandato que echó mano de las fuerzas de seguridad -sus enemigos «jurados»- y bandas paramilitares alineadas con el cachurequismo para salirse con la suya y convertirse en una alumna «corregida y aumentada» del presidente Juan Orlando Hernández.

NEGOCIOS RANCIOS. Este periódico obtuvo en exclusiva un documento firmado expresamente por Castellanos, en la que confirma que autorizó el ingreso de la banda jefeada por el nacionalista Ludwil García al campus de Ciudad Universitaria para agredir con brutalidad a los jóvenes que tuvieron control de los edificios, en protesta por las políticas represivas llevadas a cabo por la funcionaria. De acuerdo al contrato RU-004-2017 del 15 de julio de este año precisa que la funcionaria saliente y García, representante de Spartan, pactaron la prestación de servicios por 534 mil 750 lempiras, cuya vigencia fue del 17 al 21 de julio anterior, a fin de echar de las instalaciones de la UNAH a los miembros del Movimiento Estudiantil Universitario (MEU) por métodos violentos.

Tras los actos vandálicos cometidos por Spartan, la funcionaria se vio obligada a rescindir el convenio, con fecha 18 de julio ya que ambas partes «decidieron poner fin al contrato» y que «la terminación anticipada del contrato sólo obliga a la UNAH al pago de emolumentos que de conformidad correspondan al consultor». Pero resulta que la dirección superior universitaria jamás plasmó si el proveedor de servicios debía devolver el dinero o si se pagaría la jornada que ellos trabajaron.Y qué decir de las jugosas partidas presupuestarias para seguridad y defensa que ascienden a más de 180 millones de lempiras; los actos de corrupción en el Hospital Escuela Universitario (HEU); los contratos que se otorgaron a empresas vinculadas al crimen organizado como la compañía de seguridad Lares, de Ramón Mata Waldurraga, ya que el operador de justicia lo liga junto a otros negocios de movimiento extraño de capitales.

Aparte de ser relacionada con lavado de activos por el Ministerio Público, es señalada de ataques contra pacientes, familiares, incluso contra diputados. Sobran los casos de brutales agresiones hacia personas que tiene que cuidar a quienes se encuentran bajo tratamiento en el HEU. Por estos incidentes, ha primado el silencio y, en el mejor de los casos, Castellanos ha dicho que los agresores fueron trasladados a otros lugares. El rosario de irregularidades que fueron descubiertos por ConfidencialHN y que no fueron esclarecidos por las autoridades. A la fecha, Ningún funcionario del organismo se ha pronunciado al respecto.  

APRETAR POCO. Los logros no pueden quedar atrás, como haber resuelto la ingobernabilidad en que cayó la UNAH por décadas, pues, como siempre, usó la fuerza pública para desarticular al otrora intocable Sitraunah, quien nadaba en las profundas aguas de la corrupción, paralizaba las actividades académicas cuando así lo querían. Pudo llevarla hasta posiciones que pocos pudieron realizarla como ser una de las mejores universidades de la región. Hay que añadir la adhesión del Hospital Escuela a su gestión, para recuperarla del caos histórico que vivió…Quiso tener el control de la Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (Hondutel), influir en temas relacionados con la seguridad, depuración o purga policial, influir en la sociedad a través del Observatorio de la Violencia, en fin. Hizo aportes, pero fallaron porque se pretendió abordar de forma transversal todos los problemas que han padecido histórica y legendariamente los ciudadanos. En pocas palabras, el que mucho abarca, poco aprieta.

Margaret y Julieta utilizaron los mismos métodos de represión para hacer imponer su voluntad; la británica trascendió a la historia por su implacable capacidad de mando, dominio y la catracha se la ve desmejorada, el rostro demacrado y manda muchas señales de alerta. Un psicólogo la ve de esta forma: «No daré una evaluación definitiva, pero debería ser vista por un profesional ya que está comenzando a mostrar algunos rasgos de una persona con fuertes desequilibios mentales. La presión que ha tenido en los últimos años la desgastaron y el análisis no caería mal».

Desde sus posiciones de avanzada, la funcionaria saliente juró una vez reivindicar los derechos violentados de sus colegas maestros…En la película de ficción Van Helsing el protagonista luchó contra los hombres lobos y el sanguinario conde Vlad Tepes, Drácula, con toda la pasión hasta que lo mordió uno de ellos y mutó. Pudo recuperar con el antídoto; en cambio, Julieta no. El virus del poder no tiene cura.