Monday, Dec 9, 2019
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TEGUCIGALPA, HONDURAS 

El directivo de las fundaciones Dibattista Todos Somos Honduras, Fernando José Suárez, se volvió uno de los hombres más potentados del país al darse lujos con dinero público, precisamente, obtenido de forma fraudulenta a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), con los cuales pagó tarjetas de crédito a su esposa y madre, compró oficinas en lujosos edificios y la cuenta donde se depositaba la plata que le rindió intereses de hasta 973 mil lempiras.

Sin embargo, Suárez fue parte de un grupo de inviduos que contibuyeron -voluntariamente o no- a contribuir en la dilapidación de unos 282 millones de lempiras y del cual se volvió el principal operador para que los recursos suscritos con el exsecretario Jacobo Regalado Weinzenblut, supuestamente orientados a mejorar la formación educativa de los «jóvenes rurales» de Francisco Morazán, desaparecieron en el camino.

Además, según el acuerdo firmado por Regalado y la representante legal de Todos Somos Honduras Nancy Flores Hernández y de  Dibattista Wendy Rodríguez se daría «apoyo» a las «madres jóvenes», consejería y capacitación a éstas, creación de comités para la defensa de los niños, mientras eran capacitadas en proyectos agroindustriales y hortícolas, los cuales nunca se realizaron.

Tampoco existen registros documentales que puedan dar soporte a los gastos incurridos por las dos fundaciones, haciéndose técnicamente inauditables. ¿Cómo se transfirieron los fondos a las oenegés a través del Sistema de Administración Financiera Integrada (Siafi)? ¿Por qué no se exigieron las liquidaciones para seguir permitiendo el flujo de dinero y los mismos fueran transparentes?

ConfidencialHN pudo establecer la ruta secuencial que siguió el dinero hasta desaparecerse en bagatelas y financiamiento de campañas de los partidos Nacional y Liberal, incluyendo la formación política de maletín llamada Faper, de cómo fueron girados los cheques y sus montos, los beneficiarios y la respectiva dilapidación que provocó el descalabro de la oficina estatal encargada de ejercer políticas sostenibles para el desarrollo del agro.

Los convenios de acceso de oportunidades para jóvenes rurales, capacitación de proyectos agropecuarios, agroindustriales y hortícolas, emprendedurismo agrícola y siembra de granos básicos fueron autorizados por Regalado Weinzenblut y se giraron las instrucciones para que el Banco Central de Honduras hiciera once transferencicas, teniendo como ente pagador la unidad de servicios financieros de la Administración Central, con números de orden 313348, 313349, 091795, 119709, 204558, 090417 y 155587 y otras no reportadas en papeles a las cuentas bancarias 1171165534 de Davivienda y 11-434-000121-2 del Banco de Occidente a donde fueron a parar 104 millones 092 mil 948 lempiras con 40 centavos.

Respecto a los intereses, a Suárez se le pagaron entre el 20 de febrero de 2012 y el 31 de julio de 2013 unos 973 mil 391 lempiras con 40 centavos, por lo que el monto se elevó a 105 millones 066 mil 309 con 38 centavos y en concepto de egresos, o sea, la emisión de unos 122 cheques fue de 98 millones 202 mil 580 y el último cómputo que se registró fue de seis millones 863 mil 760 lempiras.

No se pudieron justificar alrededor de 62 millones 215 mil 447 lempiras con 68 centavos, es decir que no hubo un tan solo documento que diera una explicación fehaciente sobre el destino del dinero, ya sea en la compra de papelería, insumos tecnológicos y mecánicos, entre otros, que diera un respaldo a los acuerdos, cuya extremo radicó en el cumplimiento de las metas planteadas en la Visión de País y Plan de Nación 2010-2038 orientado a la autogestión comunitaria.

En cuanto al libramiento de los cheques, se determinó que hubo una emisión de 122, desde la numeración 42869236 hasta la 50867421, cuyos beneficiarios fueron José Luis Flamenco Mejía, Jorge Alberto Izaguirre Zamora, Dalia Esmeralda Palma Sánchez, Alejandra Suárez, Jaime Antonio Suárez y otros se realizaron «al portador», es decir, que se utilizaron terceras personas para cobrar el dinero que sería para obras sociales. En los cheques librados desde las dos fundaciones, fueron girados a otros bancos, constructoras, incluso entre las dos oenegés por 14 millones 750 mil lempiras.

Fernando José Suárez se autolibró dos cheques, uno por 38 millones de lempiras y otro por 100 mil lempiras, según las conciliaciones bancarias obtenidas. También se dieron dos cheques a favor de inmobiliaria Alianza, para la compra de una oficina en la moderna torre Metrópolis por 11 mil y un millón 550 mil 079 lempiras. Se debe dejar claro que los documentos bancarios no pudieron ser justificados ante la SAG ya que hubo una suerte de «relación especial» entre el gobierno y las dos fundaciones que drenaron los recursos.

El imputado por la MACCIH y el Ministerio Público aprovechó la bonanza para ir a pagar sus tarjetas de crédito; también fueron beneficiadas su esposa y su madre. Para el caso, se emitieron los cheques 42869359 por 187 mil 157 lempiras a un banco. Luego pagó 134 mil 654 lempiras a otra entidad y días después  libró el cheque 50867310 por 126 mil 699 para cancelar la respectiva tarjeta. Posteriormente, abonó 48 mil lempiras a través del cheque 50867316 y a nombre del portador a una institución financiera y al hacer un cálculo general, el pago en tarjetas de crédito por un millón 164 mil 813 lempiras con 94 centavos.

Cabe recordar que la jefa de la MACCIH, Ana Calderón, confirmó que unas 38 personas, entre ellos actuales funcionarios, están involucradas en el saqueo. La Misión Anticorrupción de la OEA reafirmó la investigación que emprendió Radio Globo en 2015 donde se denunció el saqueo del erario público a través de las dos oenegés. A la mayoría de los supuestos implicados, se les achaca los delitos de lavado de activos, abuso de autoridad, violación de los deberes de los funcionarios y fraude.

 

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

Dos oenegés fueron la punta de lanza para proceder al saqueo de más de 140 millones de lempiras de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) dirigida por el liberal Jacobo Regalado Weinzenblut y gran parte de los recursos fueron a parar a la campaña presidencial del Partido Nacional de Honduras en 2013.

Las mentes criminales que urdieron toda una trama para sacar los recursos mediante la supuesta prestación de servicios de las oenegés Fundación Dibattista Todos Somos Honduras cuyos directivos de «comprometieron a realizar proyectos» los cuales nunca se llevaron a la práctica y se configuraron varios delitos relacionados con corrupción.

Una investigación de Radio Globo pudo determinar que el saqueo inició el 27 de diciembre de 2011 con un cheque del Banco Central de Honduras (BCH) por un monto de 15 millones de lempiras a beneficio de Todos Somos Honduras y culminó a mediados de 2013, según constan en las libretas de ahorro de ambas organizaciones.

El fundador de las dos oenegésPietro Dibattista, es dueño de un hotel que opera en Roatán y agregado diplomático de la embajada de Francia, jamás imaginó que un grupo de personas se prestarían a inmiscuir las dos fundaciones en actos delictivos; si bien fue «exonerado» en una declaración jurada hecha por José Fernando Suárez, pero su apellido quedó marcado en los anales de la impunidad que galopa en el país.

Estos organismos no gubernamentales fueron manejados entre 2010 y 2013 por el bufete corporativo US dirigido tanto por Suárez y Jorge Alberto Izaguirre Zamora y ambas recibieron personería jurídica 1230-2006 del 14 de diciembre de 2006…y personería 1504-2010 del 16 de septiembre de 2010, las cuales suscribieron convenios con la SAG a fin de ejecutar proyectos que jamás se realizaron.

Las dos oenegés permanecieron inactivas por varios años en la Unidad de Registro y seguimiento de Asociaciones Civiles de la Secretaría de Gobernación (URSAC) y, casualmente, se reactivaron para ser incorporadas en el esquema fraudulento que usó documentación y sistemas informáticos estatales para recibir dinero estatal.

Los fondos que recibieron las fundaciones provenían desde la Secretaría de Finanzas, a través del Sistema Integrado de Administración Financiera (Siafi) y eran pagados mediante cheques de la cuenta SAG en el BCH, por lo que quedó documentado cada registro de cómo se configuró una superestructura destinada al latrocinio y raterismo a gran escala.

Por ejemplo, para Todos Somos Honduras y Dibattista se pagaron en total 143 millones 387 mil 115 lempiras, a través de transferencias que se desglosan en pagos de 15 millones el 27 de diciembre de 2011; 40 millones fueron entregados el 15 de agosto de 2012; se giraron 64 millones 381 mil 175 el 30 de abril y 29 de mayo de 2013 y nueve millones el 4 de julio de 2013, concluye un analisis que realizó en aquella ocasión Radio Tv Globo.

Los directivos de Dibattista abrieron el 3 de febrero de 2012 la cuenta 1171174142 en el banco Davivienda, con un monto inicial de cinco mil lempiras y el último saldo registrado al 7 de junio de 2013 fue de 11 millones 775 mil 858 lempiras. Todos Somos Honduras hizo lo mismo al crear la cuenta 21-434-0103968 en Banco de Occidente con una suma de cuatro millones 548 mil 792 lempiras y el último balance documentado fue de 10 millones 010 mil 129 lempiras con 95 centavos, por lo que se confirma que durante ese periodo movilizaron altísimas cantidades de dinero que les facilitó el exfuncionario a través de los convenios de cooperación.

La salida de la multimillonaria suma surgió de la firma de los convenios entre Regalado Weinzenblut y los directivos oenegeístas para, supuestamente, fomentar la agricultura para «los jóvenes rurales» que residen en las zonas aledañas a Tegucigalpa. A saber, Santa Ana, Santa Lucía, Talanga, Tatumbla, Valle de Ángeles, Maraíta, Morale, la Villa de San Francisco, Nueva Armenia, Ojojona, Orica, Reitoca y Sabanagrande.

Cada transferencia girada a las dos organizaciones se hizo bajo la figura de apoyo financiero, según el convenio que fue autorizado por el exsecretario de Agricultura. De hecho, en la investigación que realizó Radio Tv Globo en 2015 concluyó que una parte de la plata se fue al pago de tarjetas de crédito, compra de oficinas en lujosos edificios, gastos que no estaban relacionados con la función que Dibattista Todos Somos Honduras debieron hacer.

Sólo en gastos de tarjetas de crédito se erogó un millón 164 mil 813 lempiras con 94 centavos los cuales fueron girados a varios bancos y aseguradoras, cuyas cantidades oscilaron entre los tres mil y 187 mil lempiras. Asimismo, se dejó de declarar a la desaparecida Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI) cuatro millones 338 mil 924 lempiras con 72 centavos, cuya responsabilidad recae en Fernando José Suárez, quien debió realizar el pago de tributos, por lo que incurrió en evasión fiscal.

Otro de los hallazgos a destacar es que se pagó a la inmobiliaria Alianza un cheque por un millón 550 lempiras y otro de 11 mil lempiras. De forma global, el desvío de dinero en estos tópicos y otros que fueron investigados llega a los  62 millones 215 mil 447 lempiras con 68 centavos.

Asimismo, las solicitudes de desembolsos de dinero se realizaron sin seguir normas administrativas, contables y de auditoría para poder justificar su uso. El presidente de Todos Somos Honduras, Jaime Suárez, pidió al tesorero Jaime Elías Martínez que le depositara a la cuenta de cheques de la fundación unos 4.5 millones de lempiras. Los documentos analizados de manera exhaustiva concluyen que ninguna de las solicitudes tiene firma, sello y copias a otros departamento para fines de transparencia.

En una solicitud hecha el 25 de abril de 2011, Suárez pidió a Martínez la autorización para la emisión de un cheque por 250 mil lempiras a nombre de Fernando Suárez «correspondiente al pago de costos indirectos utilizados para cubrir los costos administrativos generales de la fundación, en base a lo estipulado a la negociación, no será necesario presentar ninguna factura de soporte debido a que se realizó a suma alzada». A grandes rasgos, fluyó el dinero a raudales sin que se documentaran los soportes requeridos.

Respecto a Todos Somos Honduras recibieron un estimado de 98 millones 202 mil 580 lempiras, los cuales fueron depositados en varias gestiones realizadas a través de Siafi cuyos montos oscilaron entre los 119 mil y tres millones.

En conclusión, el dinero fue desviado para la campaña de la actual formación política en el gobierno, se incurrió en dilapidación de capitales que debieron ser para el fortalecimiento de la agricultura y ganadería en Honduras. Por estos antecedentes, la Misión Anticorrupción de la OEA para Honduras (MACCIH) y la Unidad Fiscal Especial Contra la Impunidad y Corrupción (UFECIC) solicitaron que se libren las órdenes de captura contra quienes drenaron recursos aportados por los contribuyentes vía impuestos.

Según la MACCIH, la firma de siete convenios, una adenda y un desembolso duplicado asciende a una suma total de 282 millones 016 mil 175 lempiras exactos.

Un documento judicial que obtuvo ConfidencialHN señala que Jacobo Regalado Weinzenblut incurrió en abuso de autoridad, fraude, malversación de caudales públicos y falsificación de documentos públicos, según el expediente 0801-2018-0013 que ya tiene en sus manos la jueza anticorrupción Águeda Isabel Canelo Portillo.

Junto al exsecretario de Agricultura fueron imputados Fernando Josué Suárez Ramírez, Jaime Antonio Suárez, Alba Luz Ramírez Hernández, Jorge Alberto Izaguirre Zamora, Laura Aide Arita Palma, Luis Fernando Urrutia Ramírez y otros, por lo que tendrán que someterse ante la jueza anticorrupción para afrontar la acusación.

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

Este martes comenzó el desfile de testigos por los tribunales de jurisdicción nacional anticorrupción en el caso relacionado con la Secretaría de Agricultura y Ganadería ( SAG) luego que varias de las personas que supuestamente tuvieron conocimiento de las atípicas transacciones realizadas entre esta entidad estatal y algunas fundaciones fueran citadas para dar testimonio por adelantado.

A la audiencia declaración de testigo, llegó el jefe de la Unidad Fiscal Especial Contra la Impunidad y Corrupción (UFECIC), Luis Javier Santos, quien estuvo presente durante el proceso y se retiró de los tribunales en un lujoso todoterreno blindado y resguardado por personal de seguridad que suele acompañarle.

El Ministerio Público (MP) atraves de la UFECIC, giró oficio a la jueza Águeda Isabel Canelo Portillo, solicitando que se tome declaración a los testigos con las formalidades de prueba adelantada en el caso que se instruye en contra del exsecretario de Agricultura, Jacobo Regalado Weinzenblut  y los directivos de las fundaciones Dibattista y Todos Somos Honduras, dirigidos por Fernando José Suárez, Jaime Antonio Suárez y Alba Luz Ramírez Hernandez.

Asimismo, se acusó a Jorge Alberto Izaguirre Zamora, Laura Aide Arita, Luis Fernando Urrutia y otros, a quienes se les supone haber incurrido en abuso de autoridad, fraude, malversación de caudales públicos, falsificación de documentos, entre otros.

La primera en presentarse al tribunal fue Wendy Vanessa Rodríguez Lopez, quien fue indagada por la jueza Canelo Portillo por espacio de dos horas; al momento de abandonar los tribunales, la imputada no quiso referirse al tema.

Rodríguez López, segun informacion que tiene en su poder ConfidencialHN, fue la persona que transfirió recursos a Todos Somos Honduras al Partido Liberal (PL), incluyendo a muchos diputados para ejecutar supuestas obras sociales en sus comunidades.

De igual forma se operó en la fundación Dibattista, donde la encargada de la administración trasfirió dinero al Partido Nacional (PN) para el financiamiento de su campaña política. Estos fondos provenían de las arcas del Estado y se obtenían mediante contratos firmados por ambas fundaciones, SAG y Secretaría de Finanzas.

Esta diligencia judicial de obtener prueba testifical por adelantado podría estar finalizada la próxima semana y en ese momento presentará el requerimiento fiscal con orden de captura en contra de los imputados, dijo una fuente a este periódico.