Monday, Dec 9, 2019
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TEGUCIGALPA, HONDURAS 

Martha Alegría Reichmann viuda de Valladares se terminó convenciendo que su examigo, el todopoderoso cardenal y expapable Óscar Andrés Rodríguez es un mentiroso, amoral, antiético y anticristiano.

Y es que los engañó con su voz pausada al convencerlos de depositar dinero en fondos de inversiones de alto riesgo y que los llevó a perder el ahorro de toda la vida, ganados con el trabajo que realizó el otrora influyente embajador de Honduras ante el Vaticano Alejandro Valladares.

En la carta que envió la adolorida esposa del fallecido diplomático a Su Eminencia Reverendísima y fechada 9 de abril de 2018, se sincera con su antiguo amigo de toda la vida, a quien le recordó que le abrieron las puertas sin imaginar que el poder de persuasión del purpurado al convencerlos de confiar sus ahorros a la financiera británica Leman Wealth Management, demandada por estafa, se convertirían en un auténtico calvario para el matrimonio y sus hijos, quienes no podrán usar la herencia que dejó uno de los influyentes diplomáticos en la ciudad-Estado.

AMISTADES PELIGROSAS. Incluso, el cardenal Rodríguez arremetió contra el periodista e investigador italiano Emiliano Fittipaldi luego que reafirmara los hallazgos de ConfidencialHN sobre actos de corrupción en la Universidad Católica; en las publicaciones de la revista italiana L’Espresso Fittipaldi reveló las inversiones sospechosas hechas por el cardenal de hasta un millón 200 mil dólares en el cuestionado fondo británico administrado por el árabe Youssry Henien.

La misiva que está en manos de este periódico revela la otra cara del entonces intachable religioso que lideró una avanzada para solicitar la condonación de la deuda externa en Honduras y que terminó mintiendo y manipulando medios para no responder por el extravío del dinero con el cual viviría Alegría Reichmann sus últimos días y que sería un soporte para afrontar necesidades.

Mientras el “influyente” cardenal asesora a Francisco en la reforma de la curia romana, habla de honestidad y castigo severo al delito desde el púlpito de la catedral metropolitana de Tegucigalpa y fustiga cualquier atisbo de transformación y evolución de la sociedad, la jefa de familia ha tenido que recurrir hasta las últimas instancias para que le devuelvan el dinero que desapareció por arte de magia y que su antiguo amigo se hace de la vista gorda para no dar explicaciones.

OFENSAS CELESTIALES. Casualmente, todos los ahorros de la diócesis capitalina fueron “invertidos” por el jefe católico Henien, pero la plata del matrimonio sigue sin aparecer. El acusado ha llegado a extremos de calificar de “loca” a su leal amiga y se escuda –como dice la carta– en la soberbia para no dar una explicación sobre el tema y suele acusar de que “están conspirando” contra jefe de Estado del Vaticano por las reformas que ha emprendido.

“El cardenal Óscar Maradiaga, nuestro amigo hermano durante 40 años, en 2012 nos ha empujado a invertir nuestro dinero con un financiero londinense que luego desapareció en el aire. Hablé con Francisco y Parolin, pero la investigación de la Santa Sede ha estado detenida durante un año. Estoy destruida por el dolor y la vergüenza”, le contó Alegría Reichmann al periodista italiano.

ASÍ LES PAGÓ ÓSCAR. “…El cardenal Óscar Maradiaga, la mano derecha del papa Francisco, nos ha engañado. En 2012, nos empujó a mí y a mi esposo a invertir una gran cantidad de dinero en un fondo de inversión de Londres. Administrado por un amigo musulmán (del religioso), Youssry Henien, quien luego desapareció en la nada con nuestro dinero. Le conté todo al Papa Francisco, incluso antes al entonces visitador apostólico que realizó una investigación en Honduras. Pero ha pasado un año y ni yo ni otras víctimas hemos obtenido justicia. Es una pena mi esposo y yo hemos dado la bienvenida a nuestro hogar a Maradiaga durante 40 años, y él ha pagado de esta manera”, narró la dama a la revista.

“Dudé en que ustedes me entrevistaran porque esperé hasta el final que se hiciera justicia sin levantar un escándalo público. 40 años de amistad fraternal me vinculan al cardenal Maradiaga. Compartimos cosas buenas y malas, pero la confianza frente a él siempre fue ciega. Y viceversa. Cuando regresó a nuestro hogar después del último cónclave, contó lo sucedido. Incluso nos dijo que había convencido a Bergoglio para que aceptara la investidura, porque inicialmente el Papa habría dicho que no estaba en perfecto estado de salud, le preocupaba tener un solo pulmón. La intimidad era absoluta. Él nos decía a mi esposo y a mí que éramos su familia. Él sabe muy bien que mi esposo gastó mucho dinero en el Vaticano en 2001 para ayudarlo a convertirse en cardenal. En ese momento, Maradiaga ciertamente tenía muchos méritos, pero también muchos enemigos que se oponían a su cardenalato”, señala la publiación.

Este periódico pone a su disposición la carta de Marta Alegría Reichmann en la que evidencia la verdadera personalidad del hombre que estuvo a punto de ser el jefe supremo de la iglesia católica.

Tegucigalpa, 9 de abril, 2018

S.E.R. Cardenal Oscar A. Rodríguez M.

Señor Cardenal:

Conservo un correo electrónico que usted me envió el día en que falleció mi esposo Alejandro, en el cual me dice: «…creo haber perdido a uno de mis mejores amigos, siempre leal y cariñoso. Hace 35 años los conoci y han sido mi mejor regalo…». Después de un año de su muerte, descubrí la estafa de la compañía financiera Leman Wealth Management, en la cual habíamos invertido nuestro dinero. Jamás he dicho que usted nos obligó a invertirlo, pero si lo hicimos fue porque usted nos incitó, nos animó.

Usted nos sacó el tema con la idea de convencernos, porque nos dio absoluta seguridad de la seriedad de la compañía, diciéndonos que por eso usted había invertido todo el dinero de la diócesis, que daban buenos intereses, que había investigado y que era seguro. Al día de hoy ignoro cuál era su verdadera intención. De lo que si estoy absolutamente segura es que usted fue totalmente irresponsable, al aseguramos algo que no era cierto, porque después se descubrió que su amigo, el banquero, había ya sido demandado por estafa hace varios años atrás. Es allí donde está su falta grave; en la irresponsabilidad, y obviamente, esto genera en usted un compromiso moral, ético y cristiano (me resulta incongruente saber que usted fue profesor de Teología Moral en el Instituto Teológico Salesiano Guatemala, 1971-1975 fuente: ECCLECIA DIGITAL) sin embargo, lo que hizo fue completamente lo contrario, pues se limitó a darme una limosna en comparación con lo que perdí y que acepté como préstamo, pues le dije que se lo devolvería al recuperar lo perdido; pero lo grave es que a partir de entonces, usted me marginó totalmente con grosería, soberbia y despotismo.

¿Cómo se puede explicar que de considerarme «el mejor regalo» haya pasado a ser la persona más despreciada, sin que yo le hubiera hecho algún mal? De la única manera que me lo puedo explicar, es replicándole con las mismas palabras pronunciadas de su propia boca: ¿Quieres tener un enemigo? ¡Hazle un favor a alguien…!. Y eso fue precisamente lo que siempre hicimos a usted, favores. Aquí le quiero aclarar algo: Siempre estuve consciente de que si seguíamos en el cargo como embajadores ante la Santa Sede, era en parte porque usted movía sus influencias, y pensaba que lo hacía con cariño hacia nosotros, pero ahora he comprobado que ese cariño era falso, lo único que podría pensar es que lo hacía solamente para tener garantizada su «Betania» y eso me causa un dolor muy grande. El cariño cuando es sincero no se acaba sin motivo ni de repente, como sucedió con el suyo, Cardenal.

Por varios meses me dirigí muchas veces a usted, con humildad, con desesperación y dolor, pero en respuesta siempre recibí un silencio absoluto. Un silencio insultante, humillante y lleno de desprecio actitud indigna de uno que consagra el pan y el vino el cuerpo y sangre de Cristo. ¿Dónde quedan sus principios cristianos, señor Cardenal? Le recuerdo que en el libro de Proverbios dice:

11:2 La arrogancia acarrea deshonra; la sabiduría está con los humildes. 

11:3 La integridad guía a los honrados; la falsedad arruina a los desleales. 

Convencida de que me había traicionado, le notifiqué que pedir auxilio en el Vaticano. Se lo dije porque no hago nada a espaldas de nadie. El tiempo transcurrió, usted jamás se bajó de su pedestal, vino la investigación que ordenó el Papa Francisco, me llamaron a declarar sobre todo por la denuncia que había interpuesto contra su Obispo Auxiliar Juan José Pineda, denunciado por muchísimas personas por graves faltas y quien siempre ha actuado bajo su absoluta e incondicional protección.

Sólo le quiero decir un sabio pensamiento de Albert Einstein: «El mundo no está en peligro por las malas personas, sino por las que permiten la maldad». También le recuerdo una frase del Papa Benedicto XVI: «La persecución no viene de afuera, nace con el pecado dentro de la iglesia».

Fui contactada por el prestigiado escritor y Periodista Emiliano Fittipaldi, autor de diversos libros y artículos que son verdaderas investigaciones de un periodismo libre y sin ataduras, que obviamente no podría existir en nuestro país, y que usted de manera retorcida lo quiso ridiculizar infructuosamente porque él pudo probar lo que usted había negado en los manejos del dinero en la Universidad Católica de Honduras y de las acusaciones de inversiones millonarias en la Leman Wealth Management, lo cual usted había negado rotundamente. Usted sabe que el periodista me citó una entrevista a la cual me negué en un principio, pero si después cambié de idea fue porque usted ya tenía mi dignidad fuertemente pisoteada y yo no podía ser cómplice avalando con mi silencio una gran mentira suya que me estaba afectando demasiado.

Hice saber indirectamente al Vaticano que iba a tener que dar esa entrevista a Fittipaldi, porque repito, no acostumbro hacer nada a espaldas de nadie. El motivo principal de esta carta, Señor Cardenal, es para pedirle que me diga dos cosas: Primero: Si usted ante la prensa internacional negó categóricamente que la diócesis había hecho inversiones en la Leman Wealth Management, y a nosotros nos dijo que había invertido allí todo el dinero de la diócesis, ¿a quién le mintió? ¿A la prensa o a nosotros? Porque si fue a nosotros, ¿por qué oscura razón lo hizo?

Segundo: Que me diga lo que siempre he querido saber: ¿De dónde nace ese odio hacia mi persona? ¿Cuál es ese misterioso motivo? ¿Por qué nunca ha querido darme la cara como se lo he pedido? ¿Por qué se negó el pasado primero de marzo a reunirse conmigo en Roma y lo pidió con el santo padre? ¿Por qué se valió de un engaño y una mentira para no hacerlo? Es que no tiene valor de mirarme a los ojos? ¿Será que le da vergüenza porque cuando nos necesitaba nos decía que éramos su familia? ¿Que nuestra casa era su Betania? Por favor cardenal Rodríguez, hoy veo esa expresión como una bofetada en el rostro, porque si se refiere a los cuatro evangelios, Jesús nunca traicionó a sus amigos verdaderos, María, Marta y Lázaro. Para sus próximos engaños no utilice la biblia, por favor respete.

Se lo pregunto porque no quisiera pensar que lo hace en venganza porque presenté la denuncia justa y merecida contra su Auxiliar Pineda. Usted trató de evitarlo pero yo le dije: «Por usted, cualquier cosa Eminencia, pero por su Obispo Auxiliar nada». A él también lo tratamos por muchos años como si fuera de nuestra familia, Alejandro lo quería muchísimo y fue uno de los que más se movió para obtenerle su investidura como Obispo Auxiliar, ya que le teníamos mucha admiración. Posteriormente el Obispo Pineda nos hizo cosas horribles, por un lado a mí y por otro lado a mi marido, pero cuando llegó al punto extremo, sobre todo, el hecho de esperar a que mi marido estuviera agonizando, para decir una mentira, que él ya no podía desmentir; yo no lo podía pasar por alto porque todo tiene un límite y si usted pretendió que yo por el cariño hacia usted llegara al punto de saltarme por la dignidad ofendida de mi esposo, pues se equivocó, señor Cardenal. Lo siento y le aseguro que lo siento de verdad, pero para mí, mi marido estaba primero porque estaba indefenso.

Si sospecho que ese es el motivo de su odio, es porque sé que usted es famoso por adquirir esa horrible actitud de quitarle el habla y enviar a la basura a todo el que roza aunque sea mínimamente a su Auxiliar. Soy una mujer que lo único que ha hecho es defenderme de los daños, humillaciones.  Soy una mujer sola, viuda, sin poder, sin guardaespaldas ni vehículos potentes como usted, pero llena de Dios y sé que Él está conmigo guiando mis pasos y llegaré hasta donde Él quiera que llegue; se lo aseguro. Todos tenemos una dignidad, señor Cardenal, y como seres humanos merecemos respeto, sobre todo los que no hemos cometido ni delitos ni faltas graves; y más, los que le hemos servido con cariño, lealtad y desinterés. Le recuerdo que usted decía que nos quería mucho porque le dábamos todo y no pedíamos nada; y le aseguro que que no es ni Cristiano ni ético, que por su culpa mis hijas hayan perdido la herencia que con tanto esfuerzo les dejó su padre; un hombre bueno, honrado, trabajador y honorable. Su leal y gran amigo Alejandro.

Le repito, nunca le hemos exigido nada, pero si usted hubiera sido sensato, humilde y de noble corazón, nos hubiera brindado apoyo en vez de darnos la espalda. Según los cánones de Teología Moral, usted no tiene obligación conmigo, pero si tiene Responsabilidad, que es casi lo mismo. ¿Será que para eludir esa responsabilidad usted prefirió elegir una vil traición?

24:15 Malvado, no aceches la casa del justo, no destruyas su morada. 

4:16 Pues el justo cae siete veces y se levanta, pero los malvados se hunden en la desgracia. Proverbio. 

Lo que le aseguro es que mis hijas y yo, siempre podremos salir a la calle con la frente en alto, mientras que usted con todos sus millones encima, llevará a cuestas el deshonor y la vergüenza. Mi conciencia está absolutamente limpia y tranquila. Y le voy a decir algo Cardenal: nadie en toda su vida le ha dado una prueba de amistad tan pura, sincera y desinteresada como la que yo le di. Recuerde bien por qué se lo digo. Recuérdelo y verá cómo tengo razón. Si me va a responder, respóndame con la verdad, no con ofensas como usted acostumbra ni con mentiras como lo hizo al tratar de defenderse de las acusaciones de Fittipaldi, porque después él sacó las pruebas y usted se tuvo que quedar callado.

A continuación le hago un breve relato de la noticias que le dieron la vuelta al mundo y que seguramente tuvo la oportunidad de leer.

«TOCADO Y HUNDIDO: DEMUESTRAN QUE MARADIAGA MINTIÓ AL DEFENDERSE DE LAS ACUSACIONES DE CORRUPCIÓN»

Ese es el titular del periódico italiano INFOVATICANA del 6 de febrero, 2018, uno de los tantos periódicos que en Europa reprodujeron los artículos de Emiliano Fittipaldi, incluida mi entrevista del día 2 de marzo, que fue muy comentada porque muchos estaban esperando otra prueba sobre las acusaciones que el prestigiado periodista había hecho al Cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga. Medios de la Prensa Católica europea como «The Catholic Register», «Vatican News»,  «Gloria TV», «Infovaticana», «Dagospia», y muchos más, han publicado artículos denunciando cosas muy feas ya sea de usted como de su Auxiliar Pineda, o sea que usted ya no podrá seguir diciendo: «es que son los judíos que no me quieren, es que son de la prensa amarillista», «es que es un complot o una campaña contra el Papa». Cuando quieren atacar al Papa lo hacen directamente. Es obvio que parte de la prensa hondureña trata de encubrirlo a usted señor Cardenal, pero es imposible lograrlo porque gracias a la tecnología de las comunicaciones, existen otras maneras de comunicarse y cualquier artículo se difunde rápidamente. Eso fue lo que pasó con mi entrevista.

En Honduras se publicó solamente lo que usted quiso que se publicara en su canal; sólo mueve un dedo y manda a sus emisarios para que informen como a usted le conviene. Esto pasó con la ratificación de su nombramiento como Arzobispo de Tegucigalpa. ¡Es increíble cómo lo inflaron! ¡Con bombos y platillos! ¡Como si lo hubiesen nombrado papa! Una simple ratificación de las que en Roma suceden a menudo. Usted y yo lo sabemos, pero aquí usted seguramente usted pretendió con esto, tapar los escándalos que enfrenta. De hecho, aquí varios medios escondieron todas las noticias publicadas en el exterior y cuando lo ratificaron, aparecieron diciendo que ha habido una campaña para desprestigiarlo. No he oído algo tan ridículo, descabellado y absurdo, pues ante las «PRUEBAS» (que fueron 9 páginas de auténtica información contable) de las cuales usted no se pudo defender, es usted y solamente usted quien se ha autodesprestigiado.

En países serios como los Estados Unidos, solamente con estar señalado, nadie puede ostentar un cargo, pero usted, ha sido ratificado. Tal vez el pobre Papa Francisco, avergonzado, no haya como encubrir a su gran colaborador o quizá simplemente lo hace por agradecimiento por haberle ayudado a ser Papa. Por otro lado, ya sabemos que en Honduras «el corcho se hunde y el plomo flota» y si usted cree que aquí le limpiaron el nombre, está bien equivocado. Usted se manchó solito y eso no se lo quita nadie.

Por último Cardenal, si mis palabras le suenan simples en esta humilde, pero sincera, verdadera y dolorosa carta, que dista mucho de sus bonitas pero falsas palabras pronunciadas en sus homilías, no buscan esconder absolutamente nada, salen del corazón de una mujer viuda, maltratada y despreciada únicamente por haber creído en «hombres de Dios» y ahora busco la verdad y la justicia en esta acción dolosa a la que usted nos indujo y que ha causado un daño severo en mi vida, después de la desaparición física de mi esposo Alejandro. Hay muchísimas personas que me han demostrado solidaridad y comprensión sabiendo que a muchos les causa indignación que usted y sus instituciones millonarias (universidades, fundaciones nacionales, fundaciones extranjeras, medios de comunicación, etc.) no puedan responsabilizarse de los malos actos cometidos por su máxima autoridad el arzobispo y el Gran Canciller de la arquidiócesis de Tegucigalpa.

No puedo terminar esta carta sin decirle algo importantísimo: si usted hubiera accedido al encuentro solicitado en Roma por el Papa, yo no hubiera dado la entrevista. Esto se lo había expresado al Secretario de Estado, Su Eminencia Pietro Parolin al llamarme por teléfono el pasado 16 de febrero, pero como usted se rehusó burlándose de todos con gran soberbia y prepotencia, la tuve que conceder. Tenía la ilusión de que usted se había arrepentido de su terrible comportamiento, pensaba que le iba a poder dar un abrazo y que esta pesadilla quedaría en el pasado, pero solo fue una vaga ilusión pues usted demostró con más fuerza su maldad y ese su odio feroz y enfermizo que lleva dentro y que lo corroe, porque revelarse al Papa para reunirse con alguien que sólo bien le había hecho, es algo inconcebible. Jamás hubiera imaginado recibir de usted tanta maldad.

Sólo me resta decirle que he presentado un extenso documento a las oficinas de derechos humanos de varias instituciones internacionales, donde declaro que usted y su auxiliar son mis únicos enemigos y únicos sospechosos si algo inusual me llegara a pasar.

10:11 Sean fuertes en el Señor y su gran poder. Pónganse toda la armadura de Dios para poder mantenerse firmes contra todas las estrategias del diablo. No participen en las obras inútiles de la maldad y la oscuridad, al contrario, sáquenlas a la luz. 

Martha Alegría Reichmann

Copia:

S.E.R. Monseñor Novatus Rugamowa (Nuncio Apostólico) 

Monseñor Ángel Garachana (Conferencia Episcopal de Honduras)

Sacerdotes.

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

Los socios de la empresa Servicios de Medición Eléctrica de Honduras (Semeh) aprovecharon sus ventajas de vender energía al Estado de Honduras o siendo directivos del sistema bancario y de empresas fuertemente cuestionadas para seguir cobrando fuertes sumas de dinero por un deficiente servicio y los usuarios pagaron las consecuencias.

Una investigación de este periódico constata de cómo Fredy Nasser Selman, Arturo Corrales, Guillermo Bueso, Reinaldo Chávez Sosa, Venancio Bueso y otros socios de Semeh aprovecharon la «amistad» con altos funcionarios para cobrar multimillonarias cantidades de dinero sin que existieran contratos que justificaran el servicio de medición.

Para el caso, la compañía privada cobró a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) alrededor de 160 millones de lempiras por los servicios prestados entre enero y junio de 2014 sin tener un contrato vigente; el extitular de la estatal Emil Hawit ordenó que se realizaran los trámites legales y administrativos para «soportar la documentación». Esta gestión se efectuó dos meses antes de que Hawit renunciara a la dirección de la entidad estatal.

El memorando DCCS-528-XI-2015 del 5 de noviembre de 2015, revela que Semeh -conformado, entre otros, por Ingeniería Gerencial, Empresa de Mantenimiento, Construcción y Electricidad (EMCE), Distribuidora Metropolitana, S.A. (Dimesa) y Banco Atlántida- habla sobre las extensiones de contrato hechos a Semeh mediante varios decretos y se alega que es la única empresa con infraestructura montada mientras no se «contratara» los servicios de otro operador.

El dossier que tiene en su poder ConfidencialHN revela cómo Semeh se aprovechó de la falta de un operador que lo sustituyera y agenciarse de alrededor de 160 millones de lempiras. La ENEE, de forma complaciente, aprobó los documentos.

Este hecho remarca la indiferencia que ha habido hacia la ENEE ya que en su momento contó con equipo y tecnología para efectuar el cobro por el servicio que le correspondió hacer a Semeh, pero las presiones de los poderosos hacia los funcionarios de los últimos dos gobiernos lograron que el flujo de dinero llegara a raudales.

El acta JD-EX-08-2014 del 28 y 30 de junio de 2014 en la que se afirma que Semeh «continuó prestando el servicio», según la opinión de uno de los asesores legales de la junta directiva de la estatal, tras responder a la pregunta del representante de la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos (Insep), Jesús Mejía, de que si está vigente el contrato con Semeh y qué marco legal respalda la junta de la empresa pública.

«Aclara el señor gerente (Emil Hawit) que la honorable junta directiva no se está autorizando un contrato, ni que se pague, lo que se está solicitando es que se autorice a ésta, para enviar la documentación al comité técnico, que es un ente independiente y es quien debe tomar la decisión correspondiente porque esa es su facultad», expone el oficio y el asesor de la Secretaría de Finanzas, Hugo Castillo, indicó que «aquí lo que existe es un reconocimiento de la deuda por ser un servicio que fue prestado. El comité técnico es el que está facultado para autorizar el pago».

Por tanto, «para no interrumpir el flujo de dinero que ingresa al fideicomiso, esta empresa asumió la figura de ‘gestor oficioso’ (como un típico cuasicontrato)» y que la medidora de energía pidió a la ENEE que le pagara por los servicios prestados ya que, a juicio de ellos, «hemos cumplido con una enorme responsabilidad y esperamos que los recibos pendientes de pago sean honrados para alejar cualquier debilitamiento en la seguridad de la prestación de servicio de energía en el país que conlleve la imposibilidad de seguirlo prestando».

Por tanto, la ganadora fue Semeh por el cobro -según papeles de asesoría elegal de la ENEE- de 160 millones de lempiras porque de acuerdo al dictamen «supone como causa eficiente la existencia de un servicio prestado…ha quedado debidamente calificado a través de la certificación de las facturas que ha presentado la empresa Mediciones Eléctrica de Honduras a la ENEE al desconocer la obligación generada por la causa del servicio prestado repercutiría en consecuencias más graves para las finanzas del Estado».

Las justificaciones se basaron en que la empresa pública no había pagado a Semeh los servicios que se «dejaron de pagar» desde el 26 de enero de 2014 porque «no hay un contrato vigente firmado por ambas partes» y que «el jefe de la división de contratos de servicios ha certificado los montos de corresponden a los pagos por los servicios prestados mes a mes, declarando que efectivamente los valores contenidos en las facturas corresponden a lo ejecutado por la empresa».

En una certificación de pago correspondiente a febrero de 2014, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) pagó a Semeh unos 25 millones de lempiras.

En una certificación firmada por el jefe de esta división, Rolando Alberto Castillo, detalla que entre el 27 de enero al 26 de enero de 2014, fueron trasferidos a Semeh 25 millones 988 mil 788 lempiras con 13 centavos por los servicios de lectura,  emisión de facturas y recaudación de valores y siete millones 564 mil por concepto de pago de cortes y reconexiones efectuadas durante el mes de febrero de 2014.  Por si fuera poco, un oficio de registro #GO-31-14 del 26 de marzo de 2014 establece que la ENEE le debía pagar siete millones 625 mil 809 lempiras con 56 centavos por «conciliar el ajuste por combustible y el Impuesto Sobre Ventas».

A pesar de que el gobierno cumplía a cabalidad las exigencias y presiones de Semeh, esta jamás cumplió con el contrato de prestación de servicios; jamás se cobraron deudas de los grandes empresarios o altos consumidores, se incrementaba de forma arbitraria la tarifa mensual por consumir energía, realizaban el corte del fluido y se olvidaban de la reconexión, a pesar que que tenían que obedecer cada apartado de la concesión hecha a finales de la década de 1990.

De hecho, Semeh jamás entregó a la ENEE la base de datos para que comenzara a funcionar el cuestionado sistema informático al consorcio Indra-SASA y que permanece inservible. Y es que uno de los apartados establece que la firma privada debió tener a disposición de la ENEE una plataforma computarizada que contenga capas de información, la red eléctrica de todoas los municipios de Honduras a donde llega el fluido eléctrico.

Ninguno de los dictámenes emitidos por la institución pública expresa de forma clara si se aplicaron sanciones a Semeh por el incumplimiento del contrato; asimismo, revela que la firma administrada por poderosos ha recibido cuantiosas ganancias sin necesidad de tener obligaciones contractuales con el Estado hondureño y siguen administrando fideicomisos de las empresas públicas que han sido desarticuladas por los dos gobiernos nacionalistas.

La directiva de la ENEE determinó que los pagos a la empresa privada de medición Semeh fuera trasladados a los comités del fideicomiso para hacer realidad la cancelación del servicio. 

Desde la aplicación de esta controvertida figura, se ha privilegiado a empresas vinculadas a poderosos grupos económicos y políticos; especialistas consultados por ConfidencialHN han explicado que la utilización del fideicomiso fomenta la opacidad de la gestión administrativa, se ampara a la sombra del secreto bancario y, por ende, es difícil penetrar a la información de quién es beneficiado con mutimillonarios proyectos que dejan cuantiosas ganancias.

Los fideicomisos ascienden a más de 10 mil millones de lempiras, según datos del Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (Fosdeh) y cuya aportación hacen los contribuyentes al efectuar onerosos pagos por nefastos servicios que debería brindar el Estado a través de las empresas públicas.

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

Los recursos asignados al Patronato Nacional de la Infancia (Pani) captados a través de loterías y cooperación internacional fueron drenados para «combatir la pobreza extrema» en Honduras, pero sin resultados evidentes que pudieran justificar un correcto uso del dinero, por lo que se convirtió en un foco de despilfarro y corrupción.

En el Pani, dirigido por Golda Santos, se registran fuertes erogaciones de dinero destinados, supuestamente para programas de combate a la miseria de hasta 300 millones de lempiras a beneficio de otras entidades, entre ellas, oenegés, y nunca a favor del binomio madre-niño. En esta oficina pública, la corrupción se convirtió en un juego de azar, cuyos beneficiarios no fueron los infantes, sino avorazados funcionarios y oscuros cuadros que han sacado provecho a los recursos públicos.

Esta fuerte erogación monetaria supera a cualquiera que hayan efectuado los funcionarios del actual gobierno aunque no ha sido sujeta de una investigación de oficio por el Ministerio Público y la Unidad Fiscal Especial Contra la Impunidad y Corrupción (Ufecic) a fin de establecer quiénes autorizaron las trasferencias y la respectiva deducción de responsabilidades.

Los documentos que tiene en sus manos este medio, revelan cómo el Consejo Directivo del Pani (Codipani), destinó dinero para el programa de becas 20/20 creado por el presidente Juan Orlando Hernández, al alegar que serían parte del convenio de cooperación con la empresa Corporación Comercial Canadiense (CCC), quien opera loterías electrónicas en el país.

Según la resolución Codipani 013-2017 del 7 de abril de 2017 detalla la autorización de la transferencia a una cuenta en el Banco Central de Honduras (BCH) a nombre del fideicomiso del fondo de solidaridad y protección social de la pobreza extrema, en la cual se establece el giro a la referida cuenta, siendo autorizado por el ex subsecretario de Salud, Francis Contreras, como presidente del Consejo Directivo.

Un mes antes, Santos había autorizado que se realizara el giro multimillonario y se le autorizó para que pidiera una enmienda al Ejecutivo a fin de que se concretara el traspaso de los 300 millones al fideicomiso de cooperación para que la plata sustraída del Pani fuera para el clientelismo político a través del programa presidencial de becas.

Esta transferencia, avalada por Contreras y Golda Santos, va en contra de los artículos 1 y 3 que establecen que el Pani «tiene por objeto coadyuvar con la ejecucion de la politica del estado relacionado con el bienestar fisico, mental y social de la poblacion materno infantil…y que la población materno infantil comprende a los menores cuya edad no exceda de catorce (14) anos y a sus respectivas madres naturales o por adopción.

En la sustracción del dinero orientado a la niñez, participaron algunas organizaciones no gubernamentales como la Asociación para el Desarrollo Social Solidario (Asodessol) a través del proyecto Promoviendo la calidad educativa y la convivencia pacícifica en las cuatro comunidades del municipio de Lepaera, Lempira, por un monto de 12 millones 462 mil 364 lempiras, según explica el oficio 020-2017 del 16 de marzo de 2017.

El oficio explica que la finalidad de acceder a los fondos es para «lograr los objetivos de impulsar el desarrollo económico, combatir la pobreza y mejorar las condiciones de vida y el bienestar social de sus respectivos ciudadanos». Aunque añade en un apartado de este oficio que se atenderán a las madres y niños, la oenegé Asodessol utilizará el dinero para «fomentar las buenas costumbres».

Aunque la fuerte erogación de dinero iba destinado al combate a la pobreza en esta región, los resultados son invisibles; de hecho, Lempira -de donde es originario el actual titular del Ejecutivo nacionalista- ha sido el departamento con mayor recepción de dinero estatal para programas de reducción de la miseria, sin resultados que permitan a la zona salir de la eterna crisis que ha padecido.

Las partidas presupuestarias para ayudar a la población de ese departamento se han evaporado y no hay una efectiva rendición de cuentas que permita determinar en qué se utilizó cada lempira; el silencio ha primado en el actual gobierno respecto a la fuerte asistencia oficial destinado a Lempira.

Las reuniones de los miembros del Codipani fueron única y exclusivamente para debilitar la institución a través de la salida de dinero hacia otras actividades que no están relacionadas con la niñez y para beneficiar oenegés. Para el caso, el 31 de enero del año anterior, se autorizó un desembolso por tres millones de lempiras a la fundación Progreso y Solidaridad y otras fundaciones.

El oficio 009-2017 estableció tal fondo y un «desembolso» de un 40 por ciento, que asciende a seis millones 707 mil 039 lempiras con 40 centavos para el programa de generación de empleo de jóvenes a través de centros de formación virtuales comunitarios. Lo mismo ocurrió con la entrega de los fondos para un proyecto denominado centros de alcance juvenil, pues este programa orientado a la «prevención de violencia» costó 16 millones 900 mil lempiras.

A pesar de los señalamientos, la funcionaria dijo en febrero anterior que en su condición de directora del Pani «no está facultada para hacer transferencias sin la autorización del Codipani porque ella sólo tiene voz, pero no voto. Justificó que las solicitudes de transferencias «están de parte de Casa Presidencial al Consejo Directivo del Pani, el que resuelve que los recursos sean transferidos».

Es más, Santos es considerada como una de las personas de confianza de la ex primera dama Rosa Elena Bonilla de Lobo en el caso La caja chica de la dama que supuestamente sacó unos 12 millones de lempiras que fueron transferidos a la cuenta particular de la esposa del expresidente Porfirio Lobo, a unos días de finalizar el mandato.

Sobre la imputación en su contra, aseguró que no sabía si estaba «triste o indignada… porque creo que el combate a la corrupción es una obligación de todos los hondureños y sobre todo de nosotros los funcionarios el actuar transparentemente, pero que no se debe calumniar, una cosa es luchar, otra cosa es hacer una buena investigación y en caso que alguien haya cometido dolo o haya actuado incorrectamente, entonces, que se le aplique el peso de la ley que corresponde”.

En la trama de saqueo contra las instituciones públicas, participaron organizaciones como Fundación Dibattista y Todos Somos Honduras, ya que ambas drenaron dinero de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y que asciende a unos seis mil millones de lempiras. El Ministerio Público concluyó la investigación contra las dos oenegés y tiene listo el requerimiento fiscal contra los directivos de ambas asociaciones por su participación en una megatrama de corrupción que ha perjudicado de forma fatal las finanzas.

Es de recordar que las dos oenegés se encontraban en estado de inoperatividad en la Unidad de Registro y seguimiento de Asociaciones Civiles (URSAC) y fueron reactivadas por el Partido Nacional de Honduras para ser usadas en el saqueo y drenaje de dinero. Dibattista, firmó en su momento varios convenios con la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) durante la gestión de Jacobo Regalado Weizemblut.

Lo mismo ocurrió con el sacerdote católico Juan José Pineda, quien recibió 30 millones de lempiras del fondo de seguridad poblacional o Tasa de Seguridad, los cuales fueron calificados como “inauditables”. Es decir que no se pueden justificar en qué fueron invertidos.

En conclusión, todos estos casos no cuentan con soportes creíbles que den una clara explicación sobre la forma en cómo se invirtieron multimillonarias cantidades de dinero, por lo que la corrupción y el despilfarro son una constante en la denominada Red que asaltó el poder.