Monday, Jul 15, 2019
HomeExclusivas (Page 6)

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

Las aspiraciones de Xiomara por tener un trabajo decente la llevaron a descubrir la otra cara del poder en Honduras: el amoral, pútrido y perverso que corrompe incluso a la persona más sensata y prudente.

Sostener su verdad ante el acoso que sufrió de manos del propio secretario de la Presidencia, Ebal Díaz, le valió cualquier vejación y la imposibilidad de poder cobrar total y completamente un sueldo en el Instituto de la Propiedad (IP) ya que fue degradada, pasando de ser la asistente personal del cuestionado personaje a atender a quienes llegaban a reclamar placas o resolver cualquier duda de los contribuyentes.

La víctima fue engañada de principio a fin mientras permaneció en la administración pública ya que los adláteres de Díaz se resistieron a pagarle de manera mensual los 25 mil lempiras que le ofrecieron como oficial de monitoreo y quedaron atrás los días donde tenía que cargar con la apretadísima agenda de su exjefe, mientras esperaba ir solventando algunas necesidades del hogar, como la alimentación de su hijo y el pago de las deudas contraídas.

Algunas de las obligaciones fueron financiadas por su cuñado, quien en una lógica relación de familia, buscaba el bienestar de su hermano e hijo a fin de que no les faltara nada. Todo quedó en promesas vacías y mentiras.

«En realidad esta semana fue de mucho aprendizaje porque pude ver cómo es el desarrollo de las actividades y el día a día en su despacho y espero primeramente Dios cumplir con sus expectativas y espere de mi parte un esfuerzo continuo de hacer siempre bien las cosas y adaptarme rápido, asimismo Ministro Le agradezco a Dios y a usted la oportunidad», le dijo la joven al actual secretario Díaz, aunque posteriormente tuvo que sufrir acoso por parte de su superior.

Luego de tener el altercado con su otrora jefe -quien la retuvo durante tres horas-, jamás creyó que le llegaría su «castigo»: ser movida de una oficina a otra en el IP, el rechazo del director general de registros del IP para honrar los compromisos adquirido, por lo que nadie dio la cara y se vio obligada a dejar el trabajo que consiguió gracias a los buenos oficios de su cuñado.

«Yo sé Abogado (Díaz) lo que representa una oportunidad de estas….y estoy agradecida primeramente con Dios, con usted, con mi cuñado Rony porque Dios hace todo perfecto y el en ayudarme en podes conseguir esta oportunidad y lógicamente su persona en abrirme el espacio y confianza porque sé lo que representa estar en su equipo de trabajo y la magnitud de lo que representa esto en mi escenario de vida….así que le agradezco y le estaré agradecida siempre», esta frase de la afectada, que está en los chats que sostuvo con el colaborador del gobernante Juan Orlando Hernández.

De nada valieron los memorandos firmados por Padilla y dirigidos al director del IP, José Noé Cortés, para la contratación de Xiomara para «eficientar» el Registro de la Propiedad, mucho menos los informes de actividadades como «oficial de monitoreo» para que se le honraran sus sueldos que, hasta el día de hoy, no se he han cancelado.

Para los que tienen contratos de «consultoría» como la dama, por mucho que trabajen o cumplan sus funciones -aún en las peores circunstancias- no se les paga, mucho menos si logró obtener un cargo como enlace del Congreso con el IP, por lo que ese dinero jamás ingresó en el hogar.

La cereza en el pastel se concretó el 5 de abril de 2018, cuando se le ordenó que debía estar atendiendo a un montón de personas a aclarar dudas, aunque su contrato no lo estipulaba y fue ahí cuando comprendió que la venganza en su contra, por haberse resistido a los deseos lujuriosos de Ebal Díaz, había iniciado.

No obstante, en sus manos quedaba la decisión de seguir tolerando las vejaciones o denunciarlo por la conducta que tuvo una noche que la citó a la Torre Morazán, donde permaneció retenida en contra de su voluntad, mientras que su esposo se vio obligado a responder a la agresión proferida por el pastor evangélico y hoy convertido en la todopoderosa mano derecha del presidente Juan Orlando Hernández.

Su esposo se vio agraviado por un grupo de policías que pretendían encarcelarlo por órdenes expresas del cuestionado personaje, mientras que su cuñado movía teclas con influyentes diputados como Antonio Rivera Callejas y David Chávez Madison, a quienes llamó para que interpusieran sus «buenos oficios» y permitieran la liberación de la pareja y otra muchacha que fue víctima de las circunstancias.

«¿Quién se cree Ebal Díaz para estar acosando a la gente? No los quería dejar salir del apartamento y cuando estaba discutiendo con mi hermano se le abalanzó y él tuvo que defenderse», dijo el cuñado de la víctima al vicepresidente de la asamblea, quien no hallaba cómo resolver -o cómo desmarcarse- del momento que tuvo que vivir. Se vio obligado por las circunstancias a llamar a su correligionario para solventar la crisis.

«Dame cinco minutos», dijo Rivera a fin de salir del embrollo. El cuñado también llamó a David Chávez para intentar buscar una salida algo pacífica al problema… «Le dije que arreglara de manera pacífica con mi hermano o lo denunciaba en la radio», dice uno de los audios que tiene en sus manos Radio Globo ConfidencialHN. 

Tras varias horas de detención -como se narró en la primera entrega- tanto Xiomara como su cónyuge lograron salir del problema, aunque, sin querer, lograron descubir una red de trata de mujeres que opera desde el mismo gobierno de Honduras.

El relato de la joven agredida en su dignidad quedó plasmada en la causa 1548435671 de la Fiscalía de la Mujer y fue recibida por la propia fiscal jefe María Mercedes Bustillo, quien introdujo la denuncia de la ofendida sin número correlativo; se supone que con fienes aviesos para que la investigación no prosperara y proteger al agresor.

Y es que el secretario de la Presidencia, cuan lobo dispuesto a cazar a su presa, comenzó a cotejar a su víctima, desde poemas plagiados hasta frases sugestivas, incluso hizo ofrecimientos a la joven de darle una oficina que tiene en la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y que están plasmados en las capturas de WhatsApp.

«Se la voy a dar a usted para que no pase vacía», dijo el alto funcionario a su víctima, durante esos días cuando la relación -en apariencia- era netamente profesional y pretendió avanzarla hasta una profunda amistad.

En los pantallazos están las pláticas de la agenda apretada del su exjefe, los compromisos que tenía, entre muchas cosas que concluyeron en una accidentada y disparatada noche en el lujoso edificio Torre Morazán.

En el testimonio están señalados tanto Rivera Callejas como Chávez Madison, quienes fueron contactados por el cuñado de la víctima para que lograran hacer algo a fin de que Ebal Jair Díaz Lupián, el polifacético funcionario, comisionado de Conatel, presidente del consejo directivo del Instituto de la Propiedad y un sinfín de cargos, diera la cara y permitiera la liberación de los agredidos.

El llanto de Xiomara, los llamados desesperados del cuñado en el que cuestiona a quien una vez lo trató con estima y respeto, los reproches del esposo que tuvo que defenderse de los golpes, ponen en evidencia a un personaje que se ha visto a sí mismo como pulcro ante la prensa y se quita su máscara de ponderado para colocarse la de pervertido a la sombra de la noche, dispuesto a conquistar -a las buenas o las malas- a un selecto grupo de agraciadas mujeres, quienes aspiran a ganar un buen sueldo dentro de la administración, sin saber que son vistas como objeto de cambio de favores.

Al cierre de esta segunda entrega, Xiomara sigue esperando justicia del Ministerio Público, que el Instituto de la Propiedad le cancele sus sueldos atrasados.

La joven supo de cómo se tejen las redes de trata de mujeres que opera desde la mismísima Secretaría de la Presidencia, pasando por el Instituto de la Propiedad, el programa Honduras 20/20, hasta las oficinas de Conatel.

He aquí el relato del cuñado de la víctima: 

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

Lejos estaba Xiomara (se omiten sus apellidos por posibles represalias) de que la calamidad doméstica por falta de un empleo la llevaría a descubrir una de las redes criminales de trata de mujeres que opera desde la propia administración pública.

Xiomara era dueña de su propio secreto, el cual la poseía con todos los traumas producto del acoso del que fue víctima, hasta que un día de septiembre de 2018 decidió acudir al Ministerio Público, precisamente, a la Fiscalía de la Mujer para narrar toda la odisea de acoso que fue víctima por parte del secretario de la Presidencia, Ebal Jair Díaz Lupián.

El traumático relato está contenido en la causa 1548435671 de la Fiscalía de la Mujer y fue recibida por la propia fiscal jefe María Mercedes Bustillo, quien introdujo la denuncia de la ofendida sin número correlativo; se supone que con fienes aviesos para que la investigación no prosperara y proteger al agresor.

Ebal Díaz es de esas personas perniciosas y malévolas que operan como mal necesario en la administración pública, inescrupuloso que se posesiona como indispensable que hace todo lo que tenga que hacer para lograr sus objetivos. Es vengativo, está acostumbrado a señalar a todos para protegerse a sí mismo; monta trampas al estilo de Gargamel el nefasto personaje de Los Pitufos a fin de hacer caer a sus presas.

Este individuo se hace llamar el principal consejero del presidente Juan Orlando Hernández, dirige toda una red criminal de trata de mujeres que opera desde la mismísima Secretaría de la Presidencia, pasando por el Instituto de la Propiedad, el programa Honduras 20/20, hasta las oficinas de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel).

La víctima –Xiomara– es una de las tantas mujeres inmersas en esta red que, contrario a otras, desafió el poder y al sistema de impunidad que opera en Honduras y va en busca de justicia sólo con su esposo, sin el acompañamiento de movimientos feministas y se pone de frente a la fiscal Mercedes Bustillo, a quien en un extenso testimonio narra cómo Ebal Díaz, aprovechándose de su posición de poder, de jefe y benefactor la acosó sexualmente.

La historia de asedio de esta joven de 24 años es la misma de la mayoría de las víctimas de estos acosadores, que en un país de pocas oportunidades se aprovechan de la necesidad; les ponen tablas de salvación ofreciéndoles trabajo, comodidades, seguridad, pero que al final todas estas atractivas propuestas son el paso al infierno y que muchas veces quedan en el anonimato por temor a perder el trabajo porque se está consciente que estamos en un país donde prima la impunidad.

La denuncia interpuesta en el Ministerio Público ya data de más de un año sin respuestas de justicia, pero en el escrito queda al descubierto de cómo el secretario de la Presidencia Díaz hace uso de todos los mecanismos posibles para llamar la atención de la joven: recurre a la tecnología, a los mensajes de WhatsApp, llamadas nocturnas haciendo comentarios de los atributos físicos de Xiomara. «Hoy comprobé que mis percepciones sobre su belleza no son subjetiva», le escribió a altas horas de una noche de estas.

La cita a solas en una de sus tantas oficinas, Ebal Díaz se esmera en cada oportunidad que tiene, de no hablar de la agenda de trabajo, sino exaltar la belleza de la joven dama. Todo parece indicar, según se deduce de un testimonio de Xiomara, que hubo algo en ella que alteró los impulsos lujuriosos del secretario de la Presidencia.

Le enviaba fragmentos plagiados de poemas, le hablaba del laureado escritor mexicano Octavio Paz, de Diógenes y su lámpara, le cantaba a la textura de la piel de la joven y de sus ojos. «Comenzó a escribir por WhatsApp, al principio eran consultas de trabajo, luego comenzó a escribirme de noche a diario cosas que no tenían nada que ver con mi trabajo», relató Xiomara en su testimonio.

Las convesaciones, que iniciaron el 27 de octubre y finalizaron el 13 de noviembre de 2017, el funcionario aprovechaba a mandar poemas, entre ellos como «¿no tienes otros ojos, menos penetrates, menos vivos, menos intensos? ¿No tendrás por allí otros ojos menos inquisidores, menos curiosos? Has de saber que tu mirada lo ausculta todo, provoca sentimientos, remueve las entrañas…».

En otra de las pláticas, el personaje copiaba y pegaba frases del poeta Paz, a fin de impactar a su interlocutora: Tus ojos son la patria del relámpago y de la lágrima,  silencio que habla,  tempestades sin viento, mar sin olas, pájaros presos, doradas fieras adormecidas, topacios impíos como la verdad…».

La obsesión de Díaz por la joven maestra era tal que dejó de enviarle trozos de poemas para invitarla a una fiesta en el edificio Morazán, en el bulevar del mismo nombre. Para lograr su objetivo, Ebal y sus cómplices le tendieron una trampa a la muchacha. El nueve de diciembre, el alto funcionario le escribió a Xiomara a las 10:00 de la noche para invitarla a una reunión, luego de consultar con su esposo, la joven y una amiga acudieron hasta las oficinas del secretario de la Presidencia, ubicadas en torre Morazán, y «estaba solo y bebiendo», comentó en su relato la afectada.

Ese sería el día más tenebroso de la corta existencia de esta joven, Ebal Díaz estaba ebrio producto de los tequilas que ingirió -y asaber otras sustancias-, se volvió agresivo y prácticamente secuestró a las jóvenes, no les permitió salir de su oficina y él creía que era el momento de cumplir su cometido de poseer a la agraciada dama.

Frente a la incertidumbre y el temor, Xiomara llamó a su esposo y le confesó que se quiere ir, pero que el abogado Díaz no la deja. El cónyuge reaccionó molesto -como es normal en estos incidentes-,  llegó a la oficina, tuvo un altercado con el secretario de la Presidencia y esto bastó para que Marvin (se omiten sus apellidos) fuera esposado por agentes de seguridad.

Los afectados estuvieron secuestrados hasta las 7:00 de la mañana del siguiente día, luego que un cuñado de la joven llamara al secretario de Seguridad, Julián Pacheco, a los diputados David Chávez y Antonio Rivera.

A continuación el relato:

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

(Por equipo de investigación – décima parte) El drenaje de recursos públicos por hasta cuatro mil millones de lempiras y orquestado por el matrimonio compuesto por Juan Orlando Hernández y Ana Rosalinda García Carías se hizo mediante una grandísima red de oenegés, algunas que permanecieron inactivas durante años y otras fueron creadas con demasiada antelación para simular acciones en beneficio de los más vulnerables.

En este proceso de lavado de dinero, se seleccionaron con pinzas a algunos personajes con «cierta honorabilidad» y, en cierta medida, desconectados del poder para simular la falta de un nexo fehaciente con la familia presidencial. Para cumplir con la misión de sustraer dinero a raudales de la administración pública, fue utilizada la Fundación Juan Manuel Gálvez, dirigida por el exsecretario de Educación Marcial Solís, quien fue un cuadro clave para mover sutilmente varios millones de lempiras a fin de financiar programas destinados al combate a la pobreza y capacitación en zonas postergadas de Honduras.

La creación de esta oenegé data del 23 de junio de 2010, cuando la Secretaría de Gobernación emitió el oficio 523-2010 a favor de la referida fundación y en la que se incluyen algunas prominentes figuras de la administración nacionalista como directivos, según constan los documentos obtenidos por los equipos de investigación de Radio Globo ConfidencialHN. 

El certificado de autenticidad, con registro 0196758, autorizado el 11 de febrero de 2015, hace constar de que junto a Solís participaron en la entidad Ana Cristina Zepeda, Bessy Nazar Herrera, Carlos Humberto Rodríguez Andino, Danne Yakeline Chávez Membreño, Delia Francisca Rivas, Divina Guevara Rodríguez, Ernesto Gálvez Mejía, Gloria Ordóñez Yanes, Verónica Bueso y William Chong Wong, quienes han sido directivos de la oenegé, a excepción de Chong Wong, quien falleció a mediados de 2018 tras ser involucrado en presunta corrupción.

Asimismo, se da constancia de que la entidad fue registrada con la matrícula 20101000129, por lo que se demuestra que la red criminal fue construyendo una arquitectura que los favoreció con varios millones de lempiras, de acuerdo a las series de investigación que han conseguido los equipos de trabajo.

Al respecto, el registro de beneficiarios que fue autorizado el 9 de abril de 2013, señala de que Chong Wong fue incluido como el enlace entre la Secretaría de Finanzas, a través de la cuenta de Banco de Occidente 11-434-000117-4, por lo que se convirtió en el receptor de los recursos procedentes del Estado; la proforma 00110210-003 se indica que el dinero destinado la organización no gubernamental cuya actividad comercial es «la formación y preparación de jóvenes y capacitación de líderes», siendo su apoderado legal Sara María Mendoza Meraz.

Este registro se convirtió en la válvula que drenó grandes cantidades de dinero a favor de la fundación y, por extensión, al clan Hernández García.

En el caso de Solís, mandó a pedir 10 millones de lempiras para la capacitación de guías familiares “a través de la incorporación, réplica y para el manejo de recurso humano impulsado por la Secretaría de Desarrollo e Inclusión Social (Sedis)”, dirigido en su momento por Ricardo Cardona, dentro de la iniciativa presidencial Vida Mejor, que lidera la actual primera dama.

Solís recibió la fuerte suma de dinero entre el 18 de marzo de 2016 y 11 de enero de 2017; aunque asegura en un informe posterior de que liquidó siete millones 726 mil 842 lempiras y logró extender el convenio. Todo fue hecho en una simulación de legitimidad y transparencia.

Hay enorme documentación, que vincula al exsecretario de Educación con pedidos de millones de lempiras, en las cuales se explica a través de gráficos e indicadores de cómo se «logró» incidir en la mejora de las condiciones de vida de la población, aunque en la práctica se convirtió en un semillero de activistas nacionalistas enquistados en los departamentos más empobrecidos como La Paz, Intibucá, Lempira, Olancho y otros donde Vida Mejor tiene una fuerte presencia.

En el entramado corrupto, vuelven a salir algunas caras conocidas -y cuadros de confianza de la primera dama- como Danne Yakeline Chávez Membreño, quien fungía como directora ejecutiva de la Fundación para el Desarrollo Integral de Honduras (Fundeih) y una de las principales operarias de la sustracción de dinero público.

Cabe recordar que esta dama, actual funcionaria de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) es madre de de Eva Yaqueline Collier Chávez, también representante de Fundeih, quien firmó un convenio con Cardona que les permitió tener acceso a mucho dinero. Ambas son conocidas en los círculos sociales de ser grandes amigas de García Carías.

Este periódico y Radio Globo lograron confirmar que Chávez ha laborado como gerente en el despacho de la primera dama y directora de Fundeih; luego le traspasó tales funciones a su hija y quedó como la responsable de firmar sendos contratos de cooperación con la Sedis y que están en poder del equipo de investigación que también pudo certificar la autenticidad de los documentos.

En el caso de Rivas, quien fungió en 2017 como secretaria de Salud, pagó fuertes sumas de dinero para hacerle imagen y relaciones públicas. Sobre el tema, ConfidencialHN reveló en aquella ocasión que cinco asesores contratados por la exfuncionaria, firmaron contratos cuyo monto global es de cinco millones 670 mil 447 lempiras con 20 centavos (242 mil dólares) por servicios de asesoría que no han incidido en una mejora sustancial en la salud de la población hondureña. Los pagos que reciben los exempleados confianza de Rivas fueron en dólares.

La fuente, que pidió el anonimato por temor a represalias de la secretaria de Salud, reveló a este periódico que José Óscar Pizarro Díaz, Oneyda Azucena Jiménez Martínez, Carmen Mireya Rodríguez Figueroa -de nacionalidad salvadoreña-, Fernando López Vargas y Fernando Alfonso Fernández Montovani, fueron los beneficiados con elevadísimos sueldos autorizados por la entonces secretaria Rivas.