Monday, Oct 14, 2019
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MONTEVIDEO, URUGUAY

(Spútnik) Las autoridades forenses de EEUU aún no entregaron a Guatemala los resultados de la autopsia de Jakelin Caal, la niña migrante de ese país fallecida hace más de dos meses mientras estaba al cuidado de la patrulla fronteriza estadounidense, dijo a Spútnik el cónsul guatemalteco en la ciudad de Del Río, Tekandi Paniagua.

«Lamentablemente vamos sobre los dos meses y medio de no tener ese resultado; estamos insistiendo, tienen que darlos y pronto», afirmó el diplomático a Spútnik.

La niña de siete años falleció el 8 de diciembre pasado en un hospital de la ciudad de El Paso (sureste) tras sentirse mal el día anterior en un centro de detención de migrantes.

Al ser consultado acerca de si el Gobierno de Guatemala está evaluando adoptar alguna otra medida si no se dan a conocer pronto esos resultados, Paniagua afirmó que «esas acciones tendría que provocarlas desde mi Consulado, pero por el momento he preferido seguir en compás de espera; confío en que sí brindarán los resultados pronto».

La niña viajaba junto a su padre, Nery Caal, en una de las caravanas de migrantes que partieron en octubre pasado desde Centroamérica a EEUU.

El Consulado sigue en contacto periódico con el padre de Jakelin, que está viviendo en EEUU con un primo bajo el estatus migratorio de orden de supervisión, que el Gobierno de Donald Trump le concedió por razones humanitarias por la muerte de su hija a solicitud de la representación diplomática guatemalteca en Del Río.

Paniagua contó que conversa con él «seguido, sigue bajo la figura de orden de supervisión, es decir que tiene que presentarse cada mes ante las autoridades de migración; su próxima cita es en el mes de marzo y por el momento sigue a la espera de la decisión final de las autoridades migratorias».

El padre de la niña «se encuentra bien de salud y ánimo y buscando la posibilidad de poder trabajar legalmente en los EEUU mientras su proceso se desarrolla», agregó el diplomático.

Para poder trabajar legalmente en EEUU, Caal «tiene que hacer una solicitud formal por medio de sus abogados», explicó Paniagua.

Al momento el cónsul le ha recomendado «que aprenda inglés, idioma que se le facilita por ser parte de la comunidad lingüística q’eqchí, que se inserte en la sociedad americana y su cultura por el tiempo que vaya a estar, que no sabemos cuánto tiempo va a ser, pero así como pueden ser dos meses más, puede ser un año o dos».

El caso de Jakelin Caal no fue el único de un menor de edad muerto cuando estaba bajo custodia de las autoridades migratorias de EEUU.

El 24 de diciembre pasado falleció en la frontera sur estadounidense el niño guatemalteco Felipe Gómez, de ocho años.

El niño se sintió mal durante el día en un centro de detención en el estado de Nuevo México (sureste de EEUU), según el informe de la Oficina de Protección Fronteriza y Aduanas de EEUU (CPB, por sus siglas en inglés).

Por ese motivo el menor de edad fue trasladado, acompañado de su padre, al Centro Médico Regional Gerald Champion en Alamogordo, donde recibió un diagnóstico de resfriado común y se le prescribieron analgésicos y antibióticos, según la CPB.

Tiempo después el niño tuvo vómitos y fue nuevamente trasladado al hospital, pero falleció en el trayecto.

A raíz de estos fallecimientos, el 13 de febrero legisladores de EEUU presentaron un proyecto de ley para establecer estándares humanitarios en el trato de migrantes bajo custodia en la frontera sur, informó la oficina del congresista Joaquín Castro en un comunicado.

El proyecto de ley indica específicamente que la CBP debe realizar evaluaciones de salud y brindar atención médica de emergencia a los migrantes, proporcionarles alojamiento digno y garantizarles el acceso al agua y alimentos adecuados.

Según datos de la CBP, en enero pasado 47.893 personas fueron detenidas en los puertos de entrada ubicados en la frontera suroeste, en los estados de Texas, Nuevo México, Arizona y California, frente a las 50.749 arrestadas en diciembre, 51.857 de noviembre y 50.998 de octubre.

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Un operador de un autobús urbano y su ayudante resultaron heridos con arma blanca en un intento de asalto ocurrido este lunes a inmediaciones del Estadio Nacional, en Tegucigalpa.

El automotor, que cubre la ruta Cerro Grande hasta la colonia Villa Nueva, circulaba por la zona cuando un individuo los agredió con una filosa arma, por lo que en un acto por salvarse la vida llegaron al cuartel general de Bomberos para ser atendidos.

Los afectados fueron atendidos por paramédicos del cuerpo de socorro, por lo que fueron llevados a un hospital local donde permanecen bajo observación médica.

En tanto, el agresor se dio a la fuga con rumbo no determinado.

Se deduce que el arma utilizada durante el atraco es un machete, a juzgar por las declaraciones preliminares de algunos testigos.

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Los suicidios ocurridos durante los últimos días se han disparado de manera alarmante en Honduras.

En esta ocasión, una dama determinó acabar con su existencia dentro de su vivienda ubicada en la colonia La Cañada, en Tegucigalpa.

Los familiares informaron que la víctima respondía al nombre de Gabriela Alejandra Flores (23), cuyas causas de muerte permanecen como desconocidas.

Se supo que sus parientes tocaron varias veces la puerta de su habitación sin obtener una respuesta, por lo que se vieron obligados a ingresar al lugar donde encontraron a Flores sin vida.

El cuerpo fue trasladado a la morgue del Ministerio Público para su respectiva autopsia.