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Corrupción, chantajes y conspiración deja Leo Castellón en Empresa Portuaria

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

La Empresa Nacional Portuaria (ENP) se ha visto en los últimos años envuelta en una trama de corrupción y abuso de autoridad que tiene fuertes nexos con personajes allegados a la cúpula del gobierno de Honduras y el Partido Nacional.

El diputado electo por el norteño departamento de Cortés Leo Yamir Valentino Castellón, fue gerente de la decaída empresa pública entre 2015 y 2017, es señalado -junto a los ‘empleados’- por la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) de abuso de autoridad, violación de los deberes de los funcionarios y malversación de caudales.

La agencia adscrita al Ministerio Público efectuó allanamientos a varias oficinas de la estatal para corroborar si, en efecto, los funcionarios incurrieron en delitos son investigados, según un documento al que pudo acceder este periódico.

Entre las acusaciones, se revela la entrega de un cheque, con registro 53445, emitido el 9 de marzo de 2016 a Felipe Aguilar Cálix por un monto de tres millones, 505 mil 548 lempiras con 55 centavos, que fue autorizado por la dirección superior de la ENP y cuyo destino no se pudo precisar, pero es sujeto de investigación para determinar si forma parte de una trama corrupta.

La principal empresa estatal también se ha convertido en una suerte de botín para colocar activistas del Partido Nacional, que desde empleados de baja categoría hasta la gerencia, al extremo que se han emprendido campañas de chantaje, amenazas, creación de perfiles falsos para desprestigiar a las personas y protestas para imponer a funcionarios.

Una conversación sostenida entre el actual diputado y un funcionario de la empresa pública, Wilson Henríquez, se revelan una trama de recelos y chantajes para imponer un directivo que provocó protestas, creación de cuentas falsas en redes para denigrar a las autoridades de la entidad que atentaban contra los oscuros intereses de unos cuantos.

De hecho, Henríquez se enteró de la conspiración que se habría tramado para mandarlo al ostracismo dentro de la institución.

«No quiero problemas con usted, ni usted conmigo. Conozco a la fiscal anticorrupción Elsa Calderón y si usted procede contra mí, me iré directo y las líneas de investigación se ampliarán (contra la ENP) y no me quiero pelear con usted y cometieron un error al meterse a una lucha fratricida que no va a ningún camino y si me acorrala, soy un mal enemigo, soy muy malo y mejor arreglemos las cosas por las buenas», dijo Henríquez a su interlocutor.

«Me voy a someter a la ley -respondió Valentino- usted lo sabe…no estoy negociando nada con usted -repitió Henríquez-, estoy llegando a un acuerdo, un pacto de no agresión. Si usted no me agrede a mí, todo tranquilo».

El interlocutor le dijo que irá a una oficina de DDHH para denunciarlo por las amenazas, que es un tipo «muy malo y lo acepto como una amenaza cuando han habido antecedentes de asesinatos y no voy a negociar nada, no tengo nada que temer y no voy a proceder contra usted. ¿De dónde saca eso? No lo haré. Lo que hizo es de conocimiento público y lo que hizo fue conspirar contra el Estado y usted quiso parar el nombramiento contra el gerente».

Entre las acusaciones, se revela la entrega de un cheque, con registro 53445, emitido el 9 de marzo de 2016 a Felipe Aguilar Cálix por un monto de tres millones, 505 mil 548 lempiras con 55 centavos, que fue autorizado por la dirección superior de la ENP y cuyo destino no se pudo precisar, pero es sujeto de investigación para determinar si forma parte de una trama corrupta.

«Si usted considera que tiene todo macanudo, excelente. Mire a Maynor Pinto que pasó por eso; la gente del IHSS pasó por eso y estando en sus zapatos me despojaría de la soberbia, prepotencia y de creer que soy un tipo inmune. Estoy hablando con un hombre, con alguien que tiene dos dedos de frente y deje de buscar pleitos conmigo y no tengo problemas con usted», dijo Henríquez.

El exfuncionario le recriminó de estarlo denigrando a través de las redes y de pretender parar los nombramientos dentro de la ENP; le aseguró contar con las pruebas que lo incriminan y la respuesta del adversario fue cruenta: «Usted no está documentado y no tiene acceso a otro nivel, está tomando el peor camino».

«Mi almohada es la conciencia limpia. Ya revisé el documento y no hay nada para aclarar cualquier duda», le espetó el actual parlamentario.

El nuevo gerente de la Porturaria le dijo que en los próximos días espere la acusación contra (la exdiputada) Lena Gutiérrez y «para que vea la información que se maneja y si usted considera que tiene la cabeza tranquila y dormirá como un bebé. Pero lleguemos a un acuerdo y va querer enviarme a San Lorenzo y utilizará a la gente de la empresa. Si usted comete esas acciones, no me voy a quedar de brazos cruzados, es el momento de morderse la cola…queriendo ver cómo se hace justicia y se la morderá usted sabiendo todavía que estoy acá».

«No me voy a volver a meter nunca más con usted y se me va olvidar el nombre de Leo Castellón, pero espero que a usted se le borre el nombre de Wilson Henríquez. Si Olivia Morales (hermana de la expresidenta del Poder Judicial Vilma Morales) me queda viendo mal, voy a saber que es usted el responsable de todo esto…le voy a echar al Ministerio Público para que intervenga la Portuaria y olvídese de su carrera política», le advirtió.

El ofendido advirtió que el operador de justicia llegaría a oficinas clave dentro de la ENP, porque «van a intervenir su departamento de adquisiciones, ingeniería y todas las áreas donde se ha estado moviendo todo lo que pasa en la Portuaria…antes de las elecciones o en el momento oportuno no le va convenir a usted, ingeniero, si es inteligente sabrá qué hacer».

En la red de conspiración creada desde la estatal, surgieron amenazas de muerte y chantajes contra un alto funcionario; uno de los empleados, de nombre Juan Ángel Solano se vio obligado a declarar ante la Fuerza Nacional Antiextorsión (FNA) en la que reveló que halló irregularidades como el despido de empleados nacionalistas de la ENP para favorecer a personas de la oposición, por lo que se vio obligado a crear una cuenta de Facebook bajo el seudónimo de María Wélchez «con la finalidad de hacer públicas las injusticias e irregularidades».

Aseguró que jamás incurrió en amenazas o chantajes contra los miembros de la institución, «pero sí denuncias serias porque tengo las pruebas que he obtenido de diversas fuentes…y le dije a Leo Castellón que estoy seguro que dará con mi identidad y que si él lo quiere lo podemos dirimir en los tribunales».

«Pero en cuanto a publicaciones de amenazas a muerte contra Leo Castellón soy totalmente inocente y quedará probado con los peritajes técnicos y los mensajes de amenazas provienen de personas desconocidas y podemos dar con la identidad de los extorsionadores», confesó Solano en el testimonio presentado a la Fuerza Antiextorsión.

 

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