miércoles, enero 20, 2021
Inicio Nacional COVID-19 propicia resurgimiento de la autopista de cocaína en Honduras

COVID-19 propicia resurgimiento de la autopista de cocaína en Honduras

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Recientemente las Fuerzas Armadas de Honduras (FF.AA) presentaron un informe sobre los hallazgos y logros obtenidos en materia de seguridad durante el año 2020; un periodo crítico para el país  debido a  la pandemia COVID-19 y los fenómenos naturales Eta y IOTA.

Entre los  logros  ̶   destacó  ̶   la institución castrense son la incautación de 3 mil kilos de cocaína, igualmente  incineración de 3 mil kilos de cocaína, y la destrucción de 8 narcoavionetas.

Sobre este particular, de acuerdo con  un análisis presentado por la fundación InSight Crime; una oleada de narcoaviones procedentes de Suramérica, sumado al trasiego de grandes cargamentos de cocaína tras el levantamiento de las restricciones fronterizas por el coronavirus, provocaron un aumento del tránsito de narcóticos por Centroamérica este año, incluso a lo largo de rutas terrestres que habían dejado de usarse.

En los primeros siete meses de 2020, Honduras había decomisado más cocaína que durante todo lo corrido de 2019. En septiembre, las fuerzas de seguridad destruyeron más de 30 pistas de aterrizaje camufladas en la región selvática del noreste del país.

Además existe la mismas  problemática  en Guatemala, Costa Rica y El Salvador; esta cantidad de cocaína indica que el mapa narcotraficante de Centroamérica se ve actualmente muy similar al trazado hace una década, cuando los corredores terrestres eran tan vitales como las rutas marítimas para el trasiego de droga en dirección sur-norte de América.

Una fuente de inteligencia estadounidense en Honduras declaró a InSight Crime que los cierres fronterizos durante los primeros meses de la pandemia obligaron a los narcotraficantes a usar Centroamérica como estación de paso y bodega, lo que pudo provocar la mayor afluencia de drogas cuando se inició el restablecimiento gradual de la movilidad en el último trimestre del año.

Este panorama del narcotráfico, también difiere en algunos puntos importantes del de hace una década, cuando el poderoso Cartel de Sinaloa y otros grupos narco enviaban representantes a Centroamérica. Los operadores mexicanos hacían entonces acuerdos directos con clanes grandes de transportistas en Honduras, Guatemala y El Salvador, los cuales recibían cocaína desde Suramérica, por mar o aire, y la llevaban a los carteles por medio de una clara cadena de trasiego.

El análisis señala que actualmente , actores locales individuales, incluidos agentes de gobierno vinculados al narcotráfico, y grupos más pequeños han asumido funciones de mayor importancia, en especial durante la pandemia, cuando era necesario almacenar la droga y transportarla de manera gradual.

Según funcionarios de seguridad y agentes de inteligencia del ejército,  En Honduras, por ejemplo, remanentes de los clanes narco de los Valle y los Cachiros se han unido con oficiales del ejército y políticos para reabrir sus negocios y transportar cargamentos de cocaína suramericana hacia Guatemala. Allí, al otro lado de la frontera, pequeños grupos de transportistas ahora operan las rutas terrestres hacia México que habían abierto y controlado sus predecesores.

Además, en Honduras y Guatemala, los grupos traficantes han seguido experimentando con el cultivo de coca, para reducir costos y acortar la cadena de suministro. La difusión de los cultivos de coca en Honduras se concentró en la costa Caribe, el inicio de un corredor terrestre crucial para el narcotráfico, que conecta a ambos países con la frontera sur de México.

El informe detalla, que en Honduras, las autoridades incautaron 2.241 kilogramos de cocaína entre enero y julio de 2020, que eclipsa el volumen de 2.218 kilos aprehendidos en todo 2019.

El incremento apunta a un resurgimiento de una de las rutas de cocaína más importantes de Centroamérica, a pesar de los cierres de las fronteras y las restricciones al transporte debido a la pandemia del coronavirus.

De acuerdo a  las autoridades, muchos de los decomisos ocurrieron en La Mosquitia, región selvática en la remota costa de Honduras sobre el Caribe, salpicada por pistas de aterrizaje clandestinas, que es el inicio de una ruta terrestre hacia el oeste que pasa por la costa Atlántica hondureña, y de ahí a Guatemala y México hasta llegar a Estados Unidos.

Ya en 2015, las autoridades hondureñas afirmaban que el tráfico aéreo había presentado una drástica caída que atribuían al mejoramiento de sus capacidades de interdicción.

Sin embargo,  nuevas cifras indican que el tráfico volvió a despegar. A mediados de diciembre, las Fuerzas Armadas hondureñas habían destruido 34 pistas aéreas en el país, todas en La Mosquitia. En 2019, también se desmantelaron más de 30 pistas de aterrizaje. Cualquier incremento del tráfico aéreo también supone un aumento de la cantidad de cocaína en tránsito por tierra en Honduras.

 

 

 

FUENTE: InSight Crime es una fundación dedicada al estudio de la principal amenaza a la seguridad nacional y ciudadana en Latinoamérica y el Caribe: el crimen organizado.

 

- Advertisment -

Notas Populares

Instituto de Acceso a la Información Pública, reprueba a Investh y Copeco por falta de transparencia

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Ante la falta de interés para publicar información en los portales de transparencia, el Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP), reprobó...

En medio de la crisis, Educación pretende matricular a dos millones de niños y adolescentes en 2021

TEGUCIGALPA, HONDURAS. A pesar de la deserción educativa por la pandemia de Covid – 19 y los estragos de los fenómenos naturales Eta e Iota,...

Comentarios Recientes