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Curva de pandemia en ascenso y sin esperanzas de vacunas

Por: Juan Alafaro  Posadas 

La curva de la pandemia de COVID-19 continúa en ascenso en el país, mientras Juan Orlando Hernández Alvarado (JOHA) sigue mintiéndole a la población con respecto a la llegada de las vacunas anti COVID-19.

Como se sabe, la pandemia llegó al territorio nacional en la primera quincena de marzo de 2020, y el gobierno tuvo tiempo de prepararse para contrarrestar la incidencia de la misma, pero la planificación que hizo fue para saquear todos los recursos aprobados.

Sólo en los hospitales móviles (basuras, latas o chatarras) se robaron unos 48 millones de dólares, además del atraco con la compra de los ventiladores mecánicos e insumos de bioseguridad sobrevalorados.

Para no ir muy largo, en Centroamérica Honduras es el país que ha contado con más recursos para combatir la pandemia, pero irónicamente, es el que presenta el más bajo índice de vacunación, que no llega ni al 1 por ciento.

La verdad es que JOHA siempre está con las manos extendidas hacia la comunidad internacional, para que le donen vacunas, y no realizar las compras necesarias para inocular a los hondureños.

En ese sentido, hace más de dos meses Israel donó cinco mil dosis de la vacuna Moderna, las cuales sirvieron para inocular a burócratas nacionalistas y a una parte del personal de Salud que está en primera línea atendiendo a los pacientes por la COVID-19 en los centros asistenciales.

Luego, llegaron en carácter de donación a través del mecanismo Covax de la Organización Mundial de la Salud (OMS) otras 48 mil dosis de Astra Zeneca para seguir inoculando al personal de salud.

Se anunció con bombos y platillos, hace dos meses, que se suscribió un contrato con el Fondo Ruso para adquirir 4 millones 200 mil dosis para inmunizar a 2 millones 100 mil habitantes, pero hasta el momento sólo se han recibido 6 mil que, supuestamente, fueron donadas
.
Un alto porcentaje del personal de Salud recibió la primera dosis hace dos meses y está pendiente de la segunda. Como se ve, ha transcurrido mucho tiempo, y a estas alturas no tendría sentido recibir la segunda inoculación, porque no se alcanzarían los resultados que se buscan, dijo un médico.

En Estados Unidos, el período entre la primera y segunda dosis es de 21 días exactos, fijados en el carné de vacunación, que se respeta al pie de la letra, porque valoran la vida humana.

En cambio, en Honduras la vida de las personas no tiene ninguna prioridad para el régimen cachureco de Hernández Alvarado
.
Esta semana se recibió, como donación, mediante el mecanismo Covax de la OMS unas 189 mil 600 vacunas Astra Zeneca, y el jefe del Ejecutivo llegó a recibirlas a la base aérea del aeropuerto Toncontin de la capital, pero con el fin de montar un show mediático, y dar a entender que está preocupado por la salud del pueblo.

El inquilino de Casa Presidencial dijo que el gobierno de España ha prometido donarle vacunas a Honduras, luego que haya inmunizado a la mitad de sus habitantes.

También, a manera de contradicción, manifestó que eso no quiere decir que “nosotros no tengamos el dinero para comprarlas; claro que lo tenemos”.

Empero, ¿si en verdad cuenta con ese presupuesto, por qué no compra las vacunas necesarias, en vez de estar mendigando a otros países desarrollados?

Sin embargo, no hizo lo mismo cuando llegaron las chatarras, basuras o latas de los hospitales móviles, presuntamente comprados en Ankara, Turquía, los cuales fueron una burla y fraude para el conglomerado nacional.

A señor que usurpa la Casa de Gobierno hay que creerle lo que dice que es mentira, y no creer en lo que asegura es verdad. Con él, todo es al revés.

Actualmente la Secretaría de Salud ejecuta la cuarta jornada de vacunación nacional contra la Covid-19, pero se desconoce cuándo llegarán las vacunas Sputnik-V que, supuestamente, se le compró a Rusia.

Existe el temor entre la población que en el caso de las vacunas se repita la historia de los hospitales móviles, que decían que contaban con tecnología de punta, que venían en determinada fecha, y al final, llegaron tarde, pero no nos sirvieron porque son desperdicios.

Entonces, no le creemos al régimen cachureco, tomando en cuenta las experiencias y los altos niveles de corrupción en que navega.

De repente, la negociación sobre la compra de esa vacuna rusa no se hizo en forma directa con el Fondo Ruso, sino a través de intermediarios, como ocurrió con las latas móviles, donde el enlace era el delincuente guatemalteco, Axel Gamaliel López, que es buscado por la Policía Internacional (Interpol), y que actuó con la complicidad de la administración de JOHA.

En conclusión, como dice el subsecretario de Salud, Roberto Cosenza, no nos queda otra alternativa que cuidarnos y el que tenga la oportunidad de salir del país a vacunarse, que lo haga cuanto antes, para no contagiarse del virus y perecer antes de tiempo.

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