El cardenal, el doctor y los villancicos

(Por Resistiendo a Maradiaga) Hace dos días recibí un mensaje de un amigo donde me decia: ¡Mirá qué descarado el cardenal! ¡Cantando como si nada!

Al abrirlo, vi que él estaba cantando villancicos de navidad con el doctor Cherenfant y su esposa. Me sorprendí igual que mi amiga porque con todas las denuncias y todas las pruebas publicadas, tenemos claro que el cardenal es una persona falsa y llena de maldad, pero nos muestra que no tiene ni pizca de vergüenza ni remordimiento por todo lo que ha hecho, presentando su cara como si nada hubiera pasado y estuviera limpio.

Aquí lo preocupante es que parte de la sociedad ¡admite la maldad con toda naturalidad! Las virtudes se esfuman, la decencia desaparece, el honor se disipa, los valores caen al suelo y así la gente se vuelve descarada.

Existen personas como los esposos Cherenfant que saben y se hacen los que no saben; que miran y no quieren mirar; que oyen y no quieren oír. De esa manera es como los valores se van esfumando y los niños van creciendo en medio de mucha confusión que ya no saben distinguir entre el bien y el mal.

Llegan a la adolescencia sin saber lo que es correcto y lo que es incorrecto. Se hacen hombres creyendo que encubrir a pedofilos es normal, que encubrir a delincuentes que violan seminaristas es bueno, que tomar millones que no le corresponden es bueno, que traicionar y ejercer abuso de poder es bueno, que ser corrupto y ser sádico es bueno…

¿Acaso no saben los Cherenfant de todos los actos vergonzosos, deshonestos y deplorables que se le han comprobado al cardenal Rodríguez? ¿Acaso no saben tantas cosas que se han publicado donde él ha sido totalmente incapaz de defenderse con seriedad? ¿Acaso no saben todas o parte de las cosas horribles que ha hecho el señor cardenal y que durante tanto tiempo nos mantuvo engañados?

Sabemos que el doctor y su esposa no son católicos y a lo mejor por ese lado no les importa nuestra iglesia que sufre, pero hay algo que es universal y que se supone que nos une a las personas que tenemos moral y decencia: A eso se le llaman valores; a eso se le llaman principios.

Cuando un individuo que como el cardenal Rodríguez ha cometido tantas faltas graves y gravísimas, cometidas con premeditación y alevosía bajo santas investiduras y que han provocado escándalos y sufrimientos a sus víctimas no muestra ningún signo de arrepentimiento. No es digno de que sea invitado a pavonearse cantando como si fuera un ciudadano ejemplar. Eso es ofensivo; como también es ofensivo invitarlo a impartir charlas solo por recaudar fondos porque es como estarlo apoyando en sus maldades que ya suficiente daño ha hecho a la Iglesia católica hondureña y universal. Es lamentable, pero el cardenal Rodríguez ya no es un símbolo de valores ni de principios. Todo lo contrario.

Hacerse de la “vista gorda” es como ser cómplices de sus actos deplorables y por eso el mundo cada día se hunde más y más y la iglesia se desacredita. Tanto es así, que la mas grande Asociación de Empresarios Católicos de EE.UU le ha retirado la donación anual de los diezmos de casi mil millones de dólares por empeñarse en encubrir abusos sexuales en ese país.

Hay una segunda hipótesis: ¿Será que el cardenal sintiéndose tan caído y desprestigiado, ahora es él quien se arrima a personas de prestigio como los Cherenfant? ¿Será que fue el cardenal quien indirectamente se hizo invitar por los Cherenfant para cantar juntos y tratar de subir su perfil?
En este caso, los esposos Sherafant se han desprestigiado por cantar con un cardenal tan corrupto.

Poco tardará Dios en mandar diluvios y terremotos para arrasar con todo así como arrasó con Sodoma y Gomorra porque no estamos mejor que ellos. Estamos mucho peor porque ahora, hasta su casa han contaminado.

Previous article

Pastores políticos

Next article

Salida de la crisis

About the author

Related

JOIN THE DISCUSSION