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El Confidente

ÓPTICA. Hoy hemos amanecido que en todos los pasillos, cafetines y sedes diplomáticas, se hable incesantemente que en el caso Pandora debe prevalecer el Estado de derecho y el debido proceso, pero parece que esa propuesta depende de la óptica que se tiene sobre el asunto. Para algunos, el debido proceso es que los priven de la libertad; para los otros es que se les juzgue en libertad.

FIBRA. Para tomar una decisión de esta categoría, los jueces que tienen que fallar, deben estar forjados de una fibra humana de especial urdimbre que pocas veces se puede dar en un ser humano.

ÓLEO. Lo que sí es cierto, que este enigmático caso de corrupción, pone al desnudo cual óleo exhibido en una galería para que todos lo podamos apreciar, tanto los amantes del arte, como los que no y que sirva para no callar jamás, que allí donde se levante un acto de corrupción, ahí esté una voz de protesta y denuncia para que la historia no se repita.

CONSPIRAR. Todo parece indicar que Pandora y los transportistas están conspirando contra Igor y sus acompañantes en este tema del diálogo, ya que nadie se acuerda que se montaron mesas con manteles y accesorios para atender a los dialogantes sobre los distintos temas del quehacer nacional.

AJO Y OJO. Pero el Salvador de Honduras y Zelaya el liberal no se quedan callados cuando de protagonismo se trata, pues no sólo saben de diálogo, también se han especializado en asuntos anticorrupción, figuras delictivas, jurisprudencia y otras hierbas. Lo importante es estar en el ajo y el ojo de los medios.

PAPEL. Qué ironías de la vida. Todos los sectores de la sociedad, organizados o no, necesitan de los medios de comunicación y de los periodistas para que les den a conocer lo que hacen o dejan de hacer, pero cuestionan el papel que juegan los comunicadores sociales en todos estos procesos.

RESBALOSO. Se les olvida a estos señores que los periodistas siempre, no importa el posicionamiento que tengan, juegan en el resbaloso piso de los compromisos  vitales que responden a un pensamiento, una acción, una exigencia en la formación y que por naturaleza se tiene una vocación por la crítica de lo ya establecido, haciendo casi imposible las coincidencias de interés con los grupos de poder, ya sean establecidos o fácticos.

CRÍTICOS. Ese comportamiento de estos grupos, muchos de ellos fuertes críticos de la escasa libertad de expresión, también conspiran en contra de ella al querer subliminalmente comprometer al comunicador social con su verdad, de lo contrario es un vendido, o asalariado del poder…lástima.

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