HomeNacionalNo dio resultado la campaña de seguridad de JOH para la Semana Santa

No dio resultado la campaña de seguridad de JOH para la Semana Santa

TEGUCIGALPA, HONDURAS

La campaña de seguridad para la recién pasada Semana Santa promovida  por el mismo presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, no dio resultados con el asesinato de la estudiante de medicina Silvia Vanessa Izaguirre, ocurrido el jueves anterior dentro de una unidad de transporte que se dirigía desde Trujillo hasta Tegucigalpa.

Hernández, quien prometió en los días previos al feriado mayor seguridad para los veraneantes y los que se quedaban en las ciudades, pero falló en el intento porque, en un recuento hecho por este periódico, alrededor de 50 personas murieron de forma violenta, entre ellos, médicos, policías activos y retirados y varias que pasarán a formar parte de la estadística oficial.

Al cierre del periodo de Semana Santa, la mayoría de los muertos fueron ninguneados por los medios tradicionales y se hizo énfasis en el crimen de la estudiante de medicina, ocurrido en atroces circunstancias, siendo aprovechado por el titular del Ejecutivo nacionalista para asegurar -de forma muy tardía- que el hecho violento «no quedará impune».

De pronto, se activó el sistema policíaco, se arrestaron a los supuestos autores materiales de haberle quitado la vida a Izaguirre y hubo una cobertura mediática a los dichos del mandatario, la captura de los sospechosos y el velorio y entierro de la malograda hondureña de 26 años, quien se aprestaba a graduarse como doctora en medicina y cirugía por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.

En cambio, los restantes 49 muertos, incluyendo dos doctoras ultimadas en el interior del país, pasaron desapercibidos para los medios y el mismo presidente.  Hernández, en cambio, insistió: “Eso nos ha impactado mucho, pero como siempre lo hemos dicho, no vamos a permitir que hechos como este o cualquier otro queden impunes”.

Sostuvo que “la seguridad es algo fundamental en la vida de cualquier nación, máxime en el caso de Honduras, que hemos vivido una tragedia en los últimos diez años, quizás más”. No obstante, su estrategia para frenar los homicidios durante una época considerada por los cristianos como de «recogimiento espiritual».

Los crímenes reportados por la Policía Nacional -y pasados por alto por JOH- van desde el robo de memorias USB hasta asesinatos «al azar», como el suscitado en la aldea Pajonal, en Comayagua, donde dos jóvenes se encontraban platicando en una acera y fueron interceptados por sujetos desconocidos quienes procedieron a acribillar ambas víctimas y murieron en el acto.

Estos muertos, por ejemplo, fueron ignorados por la Secretaría de Salud y Colegio Médico de Honduras, quienes se pronunciaron por la muerte de la malograda estudiante de medicina, por tanto, los jóvenes Óscar Eduardo Hernández y Samuel Mejía Mencía, quienes llegaron de visita a la aldea, pasarán al olvido.

El gobernante también ignoró el asesinato de la doctora en química y farmacia Hilda Godoy (53), ocurrido en Tela, cuando la ahora occisa se encontraba afuera de una farmacia y fue ultimada por varios criminales quienes se dieron a la fuga tras haber consumado el aberrante acto.

La Policía no ha presentado hasta el momento a los supuestos responsables del homicidio, tal como ocurrió con quienes le quitaron la vida a Izaguirre; fueron capturados en tiempo récord, puestos a la disposición de los tribunales y enviados a la cárcel mientras se celebra la audiencia inicial, la cual será el próximo 4 de abril en los juzgados de Trujillo.

También fracasó la monumental campaña publicitaria y la parafernalia promovida por el gobierno de Hernández. De hecho, se instaló una campaña publicitaria para invitar a los connacionales a visitar los destinos turísticos nacionales.

El presidente aseguró que se movilizaron tres millones 527 mil 198 personas y dejaron un «derrame» económico de siete mil 700 millones de lempiras.

En promedio, cada persona «gastó» alrededor de dos mil 183 lempiras durante las vacaciones veraniegas, pero la estimación podría ser mentirosa porque durante la temporada se dispararon los costos de los hoteles, alimentación, vestuario, transporte, gasto de combustible, mantenimiento y reparación de automóviles, entre otros y sólo una familia de considerables recursos podría echar mano de sus ahorros o el sueldo mensual para irse a divagar.

El resto, en cambio, mejor prefirieron quedarse en las ciudades para reponer fuerzas para la semana que acaba de comenzar al considerar los gastos en que incurrirían y la decisión tomada les ayudará a afrontar los gastos cotidianos.

Además, no todas las personas que salieron a los balnearios, playas, sitios de entretenimiento o lugares de origen tenían dinero para sufragar gastos o, al menos, son empleados.

Todos estos factores fueron desmontados y, en consecuencia, se volvió un rotundo fracaso. Para mover tal cantidad de viajeros, tuvieron que configurarse las condiciones objetivas (capacidad económica del viajero y medios para transportarse) y subjetivas (voluntad del ciudadano de ir a veranear o quedarse en casa), por lo que en un cálculo se explica que para mover 3.7 millones de personas se ocuparían unos 750 mil vehículos con capacidad para cinco pasajeros y unos 43 mil 750 autobuses con capacidad para 80 personas. En este caso, el máximo permitido en las unidades grandes es de 52 pasajeros y 31 en microbuses.

Para que esa movilización pudiera concretarse, deberían existir carreteras de tres mil 290 kilómetros, pero la más extensa es la ruta CA13 que une San Pedro Sula con Trujillo que mide 364 kilómetros, por lo que habrían congestionamientos que deberían durar varios días.

Es de precisar que la red vial hondureña es de 14 mil 346 kilómetros y apenas hay tres mil 220 pavimentados y los restantes 11 mil 126 son de tierra.

Es decir que el gran perdedor en esta oportunidad fue el gobierno por inflar estadísticas y pasar por alto la crisis económica que vive la población y que se acrecentó con la pasada contienda electoral.

El Foro Social de la Deuda Externa (Fosdeh) ha venido alertando la profundización de la crisis económica que vive la ciudadanía a través de medidas de corte neoliberal, que dispararon la pobreza y la huida de talento humanos hacia otros países, en particular, a EE.UU.

FOLLOW US ON:
Oficialista Carlos A
Funcionarios de OABI
Rate This Article:
NO COMMENTS

LEAVE A COMMENT