Fui llamada a declarar en la investigación de Juan José Pineda

(Por Martha Alegría Reichmann) He visto hace cómo el exobispo auxiliar de Tegucigalpa, Juan José Pineda Fasquelle, trataba de justificarse ante su renuncia. Me he quedado helada, petrificada y asombrada ante el cinismo, desfachatez  e hipocresía de esa persona. Ya quisieran muchos actores de Hollywood tener esa habilidad de gran actor. Me quito el sombrero.

Con esa pose de víctima…de ser humano correcto e impecable…con voz visiblemente estudiada en su tono y su pausa…nada natural ni espontánea, seguramente ha convencido a más de un ingenuo, pero a todos los que sabemos lo que en realidad es él; los que lo hemos podido conocer a fondo, los que hemos sido víctimas de su maldad… no salimos de nuestro asombro.

Fui llamada a declarar en la investigación ordenada por el papa Francisco y mi declaración fue contundente y determinante contra esa persona que, como ser humano, quedó como lo peor: sin valores y sin vergüenza. De igual manera fueron las declaraciones de las víctimas con acusaciones más fuertes que la mía. ¿Cómo pudo dar a entender que de la investigación salió bien librado? Se necesita ser caradura y carecer de escrúpulos para siquiera intentarlo.

Dijo mentiras que ni él mismo se las cree. Pero el papel de actor le sale muy bien, sólo que no somos tontos, ni estúpidos y sabemos muy bien cuál es la verdad. Es evidente que no se resigna a salir con deshonor y vergüenza y está dando manotadas de ahogado porque su desprestigio es total e internacional.

Lo mejor hubiese sido quedarse callado y admitir lo que ha hecho. Pero no, eso es imposible para ellos. La Iglesia está llena de lobos con piel de oveja. En un periódico italiano salió la noticia de que encontraron a un sacerdote de 60 años en su vehículo violando a una nina de diez. Dijo que la niña lo habìa provocado. No se le ocurrió decir otra cosa. Hay demonios vestidos de curas por doquier. ¿Será que nos estamos aproximando a tiempos apocalípticos?

No participen en las obras de la maldad y la oscuridad, al contrario, sáquenlas a la luz. Efesios 5:11

Estoy segura que si fueran falsas las acusaciones de los periodistas nacionales e internacionales que han publicado artìculos en contra de Pineda, incluyendo periodicos católicos, hubiera demandado por calumnia al medio y al periodista. Si no lo hizo es porque sabe que lleva las de perder y si dijo que si alguna persona tiene algo en su contra que lo demande, es porque sabe que con la ayuda de su protector incondicional, el cardenal Rodríguez, puede hacer cualquier cosa a su favor. La instancia a la cual acudimos las víctimas, fue al Vaticano y aún allí, está siendo bastante dificil obtener resultados.

A mi esposo y a mí nos mantuvo engañados por largo tiempo…tiene habilidad, es astuto, inteligente, servicial, calculador, aprovechado, manipulador y cuando menos lo esperas, te mete el cuchillo y te traiciona con la mayor frialdad. Lo digo por experiencia propia porque lo hizo conmigo y mi esposo, separada y repetidamente, siendo nosotros personas que sólo bien le habíamos hecho.

En este momento, podría rebatir y demostrar cada mentira que dijo, pero ni quiero perder mi tiempo ni hacerlo perder a quien lee esto; me basta con decir solamente una cosa: Si él hubiera salido limpio e inocente de la investigación como pretendió hacer creer, ¿alguien piensa que el papa le hubiera aceptado la renuncia y mucho menos que el obispo la hubiera presentado? ¡Jamás!

Lo que hubiera hecho el papa era publicar su inocencia para limpiar su nombre. Eso es lo que hubiera hecho, así de claro y sencillo. En consecuencia, en Honduras, el cardenal y Pineda hubieran hecho fiesta a todo dar y pregonarlo por cielo y tierra. Lo que menos le gusta a la iglesia es el escándalo. Entonces, ¿por qué el papa iba a someter a escándalo algo que es limpio?

También es curioso sobre es cómo se le da oportunidad al exobispo para que exprese toda esta gran burla, porque eso no se puede calificar de otra manera. Una burla al pueblo hondureño, una burla para los creyentes ingenuos…una ofensa a las víctimas, a los testigos de tantìsimas evidencias y al mismo Dios…pero nadie se libra del día en que se le tendrá que rendir cuentas a ese Dios que no puede ser engañado ni burlado.

Ante ese Dios desaparecerá todo el poder con que el cardenal Rodrìguez ha operado al proteger y encubrir a su auxiliar Pineda por tanto tiempo. Por ese Dios, ellos serán juzgados para siempre. Allí no valdrán intentos de engaños ni mentiras porque de Dios no se burla nadie.

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