HomeExclusivasFuncionarios de OABI están llevando a la quiebra a la empresa Cuasa

Funcionarios de OABI están llevando a la quiebra a la empresa Cuasa

TEGUCIGALPA, HONDURAS 

Los casos de corrupción en la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI) han involucrado tanto a su director José Luis Andino como a la funcionaria María Eugenia Mourra, que los ha llevado a enfrentarse entre sí para evitar ser sujetos de persecución penal y se han procurado aplicar zancadillas a fin de salvarse de futuras acusaciones.

En el caso de Andino, denunció a Mourra ante el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) por la contratación irregular de combustible para la empresa productora de ocra Cuasa, a través de la compañía Distribuidora de Petróleo y Lubricantes (Dipelsa) en calidad de «intermediario» ya que se registró una pérdida de 629 mil lempiras en las entregas de combustible certificadas entre diciembre de 2016 y marzo de 2018.

El director de la OABI insistió ante la oficina anticorrupción para que se abrieran líneas de investigación respecto a la contratación del intermediario para proveer diésel a Cuasa, a fin de buscar algún beneficio para no ser indagado por haber emitido unos 15 cheques que firmó de manera ilegal a beneficio de las empresas de fachada AMC y Proc Cámara, pertenecientes a Mourra por un monto de un millón 072 mil 600 lempiras.

Las fuentes con las que dialogó este periódico revelaron que Dipelsa y una distribuidora identificada como Petrolubsa entraron en confabulación con Mourra y el gerente interino de Cuasa, Alex Oliva, para hacer negocios a costa de la compañía bajo dominio de la OABI, al quedarse con alrededor de seis lempiras por cada galón de diésel que fue vendido por la multinacional Puma.

De hecho, un correo enviado desde la cuenta de correo de Petrolubsa a Alex Oliva y Marlon Alexis Maradiaga, confirma la conexión; «¿cómo ves esta respuesta para Cuasa?», reza la parte toral del correo que tiene en sus manos ConfidencialHN. «La respuesta a esa comunicación es que depende de ellos que se sigan beneficiando», explicó una fuente conocedora del tema.

En síntesis, la relación comercial que tuvo en su momento la productora de ocra con Puma Energy fue trastocada por María Eugenia Mourra para beneficio personal de sus cuadros de confianza, provocando cuantiosas pérdidas que no han podido ser explicadas por los responsables de la oficina adscrita a la Presidencia.

Este periódico pudo comprobar que la administración superior de Cuasa cobró al funcionario alrededor de 36 mil dólares por la salida de cuatro cheques con un valor de cuatro mil 325 y siete mil 618 dólares cada uno y dos que fueron emitidos por un monto de 25 mil dólares.

No obstante, Andino nunca dio una explicación de cómo libró tales cheques para las dos compañías propiedad de Mourra; algunas fuentes que merecen total confianza aseguraron que el silencio ha primado en la dirección de la OABI respecto a la fuerte suma de dinero que está reclamando la productora de ocra. A pesar del cuestionamiento, Andino ha dicho que fue «engañado» sobre los cheques que fueron girados por él.

Un lote de correos que se cruzaron tanto el titular de la oficina de bienes incautados como miembros de Cuasa, se pueden apreciar los fuertes reclamos hacia el funcionario. «Abogado Andino. Aún estamos a la espera que devuelvan el dinero que Allan Murillo cobró indebidamente. Reitero por este medio la mentira de Mónica Varela al decir que AMC era una empresa auditora. Fue un abuso y ese dinero de más de 37 mil dólares tiene que ser devuelto a la empresa para que siga funcionando correctamente», señala el correo enviado a Andino en fecha reciente.

La investigación efectuada por ConfidencialHN revela que, en efecto, uno de los beneficiarios fue Murillo, responsable de administrar las fincas controladas por la OABI y recibió una «comisión» por los fondos pertenecientes a Cuasa; tras haber recibido el cheque desapareció y su paradero es ignorado al igual que los 12 mil 500 dólares.

Respecto a al creación de AMC, se establece que una de las asistentes de Mourra, identificada como Mónica Varela, quien labora en la OABI, envió un correo en el cual se notifica del pago de un segundo cheque, con código 322, pagado el 11 de abril pasado «por 12,500 dólares que fue pagado a la sociedad AMC el 7 de abril de 2017 ya que dicha compañía fue contratada por OABI-Cuasa para realizar labores de auditoría en la empresa Cuasa».

De hecho, Varela recibió pagos de parte de Cuasa, cuyos montos oscilan entre los 12 mil y 13 mil 125 lempiras quincenales «por servicios profesionales prestados por Mónica Lizeth Varela Irías, a razón de 15 mil menos la deducción del 12.5% de Impuesto (Sobre la Renta)».  La asistente de Mourra cobró los cheques 690, 1089 y 560 que fueron emitidos por Cuasa en los días 27 de febrero, 16 de marzo y 28 de abril de 2017, de acuerdo a las conciliaciones bancarias a las que accedió este periódico.

«Espero su respuesta. Usted nos pidió informes de eso y aún no le han contestado a su petición y mucho menos devuelto el dinero. Contablemente, no hay justificación alguna para cargar ese dinero. Por favor espero respuesta. El dinero tiene que ser devuelto», es la dura respuesta de los directivos de Cuasa.

El dinero fue sustraído de forma ilegal de la firma agrícola, sin seguir los controles administrativos para la justificación de los gastos incurridos y tres días antes de la emisión de cheques fue creada la auditora Agricultura, Mercadeo y Comercialización (AMC) por Mourra; recibió a cambio de la constitución de la sociedad alrededor de 12 mil 500 dólares, de acuerdo al cheque 327, emitido el 9 de mayo del año anterior.

Para eludir cualquier señalamiento en su contra, la sindicada en la trama tuvo que incurrir en soberbía y altanería. Un correo enviado por Mourra, hace un fuerte regaño, pues aseguró que «no tengo que dar explicaciones a los empleados de la empresa sobre situaciones administrativas; el hecho que no nos dejen administrar e interfieran directamente en los puestos clave de la empresa y no podamos tomar control como debe ser. No significa que tengo que pedir permiso…».

Los miembros que dirigen la OABI también incurrieron en otras irregularidades en cuanto a la administración de Cuasa. Otro de los correos hace un fuerte reclamo a la institución sobre un pago hecho a una compañía aseguradora sin el respectivo soporte financiero.

«Abogado Andino, qué pasa con su institución que se toman la atribución de hacer la erogación de dinero solo porque contactan a Mourra y este personaje corre a pagar dinero que no es de (ustedes). Siento que se toman atribuciones que no corresponden como pagar cosas sin el análisis o la retroalimentación adecuada de los casos», explica el correo.

El remitente, mantenido en el anonimato, advirtió a Andino que «esto les va a repercutir y usted se está volviendo al responsable de esto porque su equipo se toma atribuciones sin retroalimentación…espero vayan estampando su firma en cada trámite que hagan, eso ustedes ya lo saben. Servirá para deducir responsabilidades».

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