HomeExclusivasHijo de ganadero mató a retoño de oficial de Policía y nieto de exjefe de inteligencia militar

Hijo de ganadero mató a retoño de oficial de Policía y nieto de exjefe de inteligencia militar

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El prontuario de Leopoldo Durán Mahomar, hijo del reconocido dirigente ganadero Leopoldo Durán, quien a su vez es amigo íntimo de Juan Orlando Hernández, le ha permitido cometer homicidios mientras las autoridades le han dado el «beneficio de la duda» a pesar de que las evidencias lo incriman de ser el autor material e intelectual de unas tres muertes.

El hecho de que el sujeto se presentara el 13 de enero ante las autoridades para, supuestamente, someterse a la justicia, y que quedara en libertad sin la mínima explicación de los locuaces portavoces del Ministerio Público, demuestra cómo las conexiones políticas de Durán padre han permitido que su vástago pueda seguir operando en la impunidad, según las evidencias que ha venido recolectando Radio Globo y ConfidencialHN desde hace unos cuatro años.

Vídeos, imágenes y relatos han podido recoger ambos medios en el sentido que Durán está directamente implicado en tales muertes; las últimas dos ocurrieron el pasado 31 diciembre en la comunidad yoreña de Olanchito y uno de los fallecidos resultó ser hijo de un alto jerarca policial y nieto de un militar en retiro, hecho que lo orilló a acudir a la fiscalía para someterse al proceso pero sigue en libertad.

Los testimonios de fuentes familiarizadas con el tema a los que tuvieron acceso ambos medios indican que el doble crimen cometido por Durán ocurrió en torno a las 3:00 de la mañana, cuando las víctimas, identificadas como Salvador Tróchez Pagoada y Noel Guifarro Martínez, decidieron ir a comprar bebidas para seguir departiendo con su familia cuando se encontraron a su verdugo, quien atravesó el automotor que conducía en un acto de provocación para desatar sus cruentos instintos.

Uno de los conocedores del tema precisó que el hijo del potentado ganadero y protegido del régimen de Hernández se bajó del vehículo y procedió a acribillarlos; hubo saña, premeditación, alevosía y ventaja, por lo que el hecho que acabó con la vida de ambos jóvenes se habría configurado el delito de asesinato, a juzgar por los relatos que se pudieron recoger en el lugar donde se registró la acción violenta.

Una de las víctimas presentaba alrededor de nueve impactos de bala, de acuerdo al informe que tiene en sus manos la Dirección de Medicina Forense. Todo apunta a que los disparos que recibió fueron a mansalva.

Un vídeo que está en manos de las autoridades podría dar un giro dramático al incidente, pues da constancia de que Durán Mahomar apunta con un arma contra sus víctimas y les disparó en varias ocasiones hasta causarles la muerte. Asimismo, otro vídeo ubica al hechor en la escena del crimen, ya que se encontraba con varios amigos, con quienes ingirió bebidas alcohólicas unos 40 minutos antes que iniciara la confrontación con Tróchez y Guifarro.

Tróchez, quien gozaba de la residencia estadounidense, había venido a Honduras a disfrutar con su familia las fiestas de fin de año, dijeron a este periódico algunos informantes; era hijo de un alto oficial y nieto del exjefe de inteligencia de las FFAA, el fallecido general Luis Enrique Tróchez Martínez. Durán, al ser informado sobre ese parentesco,se vio obligado a acudir a la fiscalía, pero apenas estuvo un par de horas y aún sigue en libertad.

Por ese hecho, se tiene previsto que en las próximas horas declare ante la Agencia Técnica de Investigaciín Criminal (ATIC) para dar su versión sobre las muertes que se le achacan, aunque se da por descontado que el caso podría quedar impune ya que su progenitor podría recurrir a los buenos oficios del inquilino del palacio José Cecilio del Valle a fin de evitar una persecución penal.

Radio Globo y ConfidencialHN supieron que el arma utilizada por el supuesto autor es propiedad de Augusto Mendoza Mahomar, quien tiene una visa estadounidense de estudiante y es hijo de un ejecutivo de una empresa que opera en la comunidad de Coyoles Central.

Esta persona huyó en fecha reciente a la nación del norte, pero se vio obligado por sus familiares a regresar a Honduras por temor a ser arrestado.

En esta serie de relatos obtenidos de primera mano, se deja constancia de que las personas que presenciaron el doble homcidio optaron por llamarse al silencio, por temor a ser perseguidos por Durán padre e hijo, quienes han impuesto el terror en la zona al trasluz de su historial de violencia y ataques desproporcionados contra personas que carecen de un arraigo o apellido de abolengo.

A pesar que la fiscalía y la fuerza pública tienen en su poder imágenes, vídeos, notas de voz y evidencias circunstanciales, ninguno ha querido emprender la persecución contra Durán, por temor a ser relevado del cargo.

Cabe recordar que el hechor es sindicado de matar a una persona en un poblado de Olancho, pero de manera misteriosa desapareció el expediente que contiene datos sobre el crimen. Posteriormente, fue relacionado con un tiroteo ocurrido a inmediaciones de un kínder en Olanchito, en Yoro, pero jamás fue requerido, por lo que el incidente quedó impune.

Un testigo que reside en EE.UU. denunció en su momento que fue víctima de la conducta agresiva del sujeto, pues su «pecado» fue haber denunciado algunas irregularidades que ocurrieron en una de sus propiedades. «En una ocasión me obstruyó el paso y me dijo que donde estuviera él, no me daría pasada y para salir de ese lugar me vi obligado a discutir con él y más tarde me estaba esperando con un arma para atacarme», dijo.

En 2016, añadió, fue atacado por segunda ocasión junto a un grupo de personas que lo encubrieron, por lo que se vio obligado acudir a la policía, pero la queja fue desestimada.

El afectado, quien fungió como director de un canal local de televisión, decidió hace unos días contar la vivencia que tuvo con Júnior -como es conocido el hijo del prominente ganadero- a un canal de televisión, pero fue censurado por órdenes de su director, a fin de no entrar en controversia con Durán ni con Juan Orlando Hernández.

A Júnior se le achacan otras agresiones, como la ocurrida en 2016, cuando atacó a golpes a un joven junto a su guardaespaldas en una glorieta; al cierre de esta investigación, las autoridades no lo han requerido por el hecho.

FOLLOW US ON:
Banda de supuestos a
Ana María Calderón
Rate This Article:
NO COMMENTS

LEAVE A COMMENT