HomeNacionalHistoria de terror: conozca cómo fue asesinado Carlos Collier

Historia de terror: conozca cómo fue asesinado Carlos Collier

TEGUCIGALPA, HONDURAS

Una serie de relatos y evidencias presentadas por el Ministerio Público en la audiencia inicial apuntan directamente hacia los responsables del crimen contra Carlos Emilio Collier Núñez, ocurrido el pasado 11 de octubre en la colonia Loarque de Tegucigalpa.

Sin embargo, a pesar de las pruebas que se presentaron durante la audiencia, la jueza Dilcia Galo decidió aplicar medidas sustitutivas a los partícipes del crimen.

De acuerdo al expediente 2911-2017 y abordado por la jueza Dilcia Galo, quien conoce la causa, Carlos Alfredo Alvarenga Romero, Susano, acusado de homicidio simple y James Alexander O’Connor Márquez, Elías Taufic Chaín Alvarado y Olga Marina López Ferrufino, sindicados en primera instancia por complicidad, fueron los protagonistas de la muerte violenta de Collier, no obstante, fueron dejados en libertad

El documento de la audiencia inicial del pasado 19 de octubre a la que accedió ConfidencialHN detalla los pormenores de cómo se suscitaron los hechos que desembocó en la ejecución de Collier, desde el momento que vio por última vez a sus parientes hasta que fue botado en un predio solitario.

Según la relación de hechos presentada por el organismo acusador detalla que los encausados llegaron a la vivienda de Collier alrededor de las 10:45 a bordo de un vehículo marca Suzuki, modelo Swift y O’Connor es el conductor de la unidad, mientras que Chaín es el copiloto, mientras que en la parte de atrás van López, Susano, y José Zamora –quien está prófugo por el crimen– cuando ocurrió el forcejeo entre la víctima y Susano, quien lo ultima de varios disparos.

El joven aseguró que a 11:00 de la noche salieron las seis personas a bordo de un vehículo turismo color azul. Dijo que se pararon frente a la casa de Collier, ingresó con Carlos Romero e ingresaron a sacar un arma de fuego calibre corto, cuando venían de regreso Carlos Collier traía el arma en la cintura, se subieron al vehículo y «cuando íbamos de regreso para mi casa de nuevo, una cuadra antes de llegar a mi casa, escuché varios disparos dentro del vehículo, al escuchar esto el conductor de nombre James O’Connor decidió estacionarse para ver qué pasaba y logramos observar que Carlos Collier se había pegado él solo varios disparos con el arma de fuego».

«Al ver esto yo le dije a mis amigos que lo lleváramos al hospital, pero James O’Connor nos dijo que él no lo llevaba al hospital, que no se iba a comer ese clavo, entonces decidimos ir a dejarlo tirado por la escuela bilingüe».

La investigación detalla que producto de la discusión, Alvarenga Romero “infiere varios disparos de arma de fuego le causan la muerte a Collier Núñez…James Alexander O’Connor detuvo el carro y se baja con él -Carlos Romero-. El resto del grupo continuaron dentro del carro y tiraron el cuerpo a inmediaciones de International School”.

El Ministerio Público presentó a varios testigos y agentes investigadores, quienes pudieron esclarecer cómo fue ultimado el estudiante universitario, entre ellos, un agente de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), una persona nombrada como “R1” quien brindó una prueba anticipada y cuyo relato ubica a los sospechosos en la escena del crimen.

El investigador y el Ministerio Público establecieron en los reporte 1049-2017, acta de levantamiento 1369-2017 y el informe preliminar de autopsia 2017-081-1714 que “fue muerte por homicidio” más la “autorización de James O’Connor Márquez y que reside en la colonia Godoy (consta) en el acta de inspección y recolección de indicio 1380-2017 que se acompaña con el álbum fotográfico donde se encontró el carro Suzuki Swift después de ocurrido los hechos”.

Según la evidencia, más el relato testifical, consignan que los sospechosos informaron a la familia que fue “un suicidio”, pero la investigación concluyó que no fue suicidio por el tipo de disparos que recibió el ahora occiso en su cabeza. Además, fueron presentadas las declaraciones que los imputados brindaron en primera instancia a la DPI, incluyendo el acta de decomiso de ropa y objetos que portaban los sospechosos.

En las prendas decomisadas a Olga Marina López Ferrufino, se halló un suéter que estaba manchado de supuesta sangre y se elaboraron los perfiles fotográficos de los partícipes en la muerte de Collier Núñez. Se añadieron a la carga probatoria contra los responsables y colaboradores los relatos de testigos quienes confirmaron la participación de estos en el hecho delictivo.

La acusada explicó a la jueza Galo que «nos fumamos un puro de marihuana y luego nos fuimos caminando al súper que está enfrente de Loarque, y llamamos a Elías Taufic Chaín que nos llegara a traer ya que nosotros tres andábamos cargados con botellas de bebidas alcohólicas y hielo».

«Elías nos fue a recoger en compañía de Zamora y nos fuimos a beber a la casa de (Chahín)…luego, llegó James quien nos llevó a comprar más alcohol, pero antes de llegar al súper nos paramos en la casa de Collier, y pensábamos que lo que él andaba trayendo era marihuana, pero yo vi que lo que este traía era una arma de fuego metida entre la pretina del pantalón y la cintura, por la parte de enfrente tapada con la camisa, pero siempre se le notaba de enfrente».

«Yo ya sabía que Collier tenía un arma de fuego, ya que hace unas dos semanas me habría preguntado si me gustaba su nuevo juguete, y ya después nos fuimos con rumbo a comprar más alcohol, todos juntos», plasma la afectada en el testimonio.

En tanto, el acusador privado Javier Gómez ratificó el requerimiento librado por el operador de justicia y reafirmó que el ofendido salió de su casa “a eso de la diez de la noche en compañía de la joven Olga María Ferrufino, para ser exactos diez con veinte minutos (10:20 pm). En ese momento, regresó a la casa y, posteriormente, llegó la persona conocida como Susano que lo llego a buscar (pero) el papá lo corrió”.

El padre del fallecido, de nombre Carlos Collier Alvarado, vio por última vez a su hijo con vida, narró Gómez a la jueza. Posteriormente, el progenitor se enteró alrededor de las 11:20 de la noche que Collier Núñez murió y que su cuerpo se encontraba a inmediaciones de un basurero de la colonia Río Grande.

«Al llegar a la calle que conduce hacia la escuela International School, en las cercanías de un basurero observó a su hijo Carlos Emillio muerto, le tocó el pulso, el cuello, los signos vitales para ver si se movía y lo sintió que estaba duro y lo subió al carro. Elías (Chahín) le manifestó que le iba a contar todo lo que pasó, que Carlitos se había suicidado (y el padre) no le creyó (pues) el arma estaba escondida y le dijo a Elías y a Olga (Ferrufino) que buscaran el arma y a Susano nunca lo vio; la pistola nunca la encontraron y luego (Collier Alvarado) llamó al 911 para interponer la denuncia», detalla la resolución de la jueza.

Además, mediante dictamen preliminar de autopsia practicada a Collier Núñez  se acredita que el ahora occiso «presentó dos heridas por proyectil de arma de fuego, orificio de entrada en la región retroauricular izquierda con anillo de contusión de cinco centímetro excéntrico hacia abajo rodeado de un área de tatuaje de pólvora de 6×5 centímetros, a 13 cm de la línea media posterior del cuerpo. Orificio de entrada: en la mejilla izquierda de 0.9 de diámetro, anillo de contusión de 0.3 hacia abajo rodeado de un área de tatuaje de pólvora por 15 x 14 cm a 9 cm de la línea del cuerpo».

El padre del ahora occiso manifestó que el día del crimen su hijo estuvo en la calle con Ferrufino; luego entraron a la casa y permanecieron por buen periodo de tiempo en el dormitorio del fallecido, «los observó que estaban peleando con Olga, posteriormente salieron y se volvieron a meter (a la casa). Estuvieron en ese entrar y salir».

El jefe de familia los notó que andaban ingeridos de bebidas alcohólicas y minutos más tarde, los protagonistas de la tragedia se fueron de la casa, «después su hijo regresó solo, por lo que le dijo a su hermano que no lo dejara salir porque lo había visto en estado de ebriedad. A eso de las 10 de la noche lo dejaron salir porque (el fallecido) le rogó para ir a la pulpería, regresó nuevamente a la casa y le preguntó a su hermano por su hijo, quien le manifestó que allí se encontraba en el cuarto, por lo que se sintió tranquilo».

«No sé por qué estaban peleando, salieron, se volvieron a meter. Al salir del cuarto, había notado que andaban bebidos; entonces, al final, salieron y se fueron de la casa y después, mi hijo volvió solo”, narró el progenitor; luego,  llegó Susano a preguntar por Collier Núñez, pero su padre le dijo que se fuera.

Tiempo después y mientras miraba su teléfono en su cama -añadió el padre del fallecido- escuchó unos gritos, “que no eran normales, eran fuertes. Cuando decido salir para ver, mi hermano me dice que pasó algo. Como mi hermano es gringo le cuesta hablar español”.

Dispusieron ir en busca de “Carlitos” a la casa de Elías Chaín. “En eso llegamos, Elías sale de su cuarto y le digo: decime dónde está Carlitos. Le dije móntate al carro, ¿dónde está? Vino Elías y Olga se montan en el carro. Andábamos dos carros. Olga se monta con Gustavo”, relató el afligido padre.

Por su parte, el agente de la unidad de delitos contra la vida de la DPI, Elías Zambrano, precisó que realizaron el levantamiento del ahora occiso y la información preliminar que habían recabado que el caso «era suicidio». Acto seguido, realizaron las pruebas de absorción atómica a los implicados y buscaron antecedentes policiales o penales.

Los defensores de los acusados rechazaron de forma tajante el requerimiento fiscal y los señalamientos de los acusadores privados, pues alegaron que a sus clientes se les violentaron garantías constitucionales y fallos que habrían supuestamente cometido las autoridades cuando capturaron a los sospechosos.

Aunque las pruebas que fueron aportadas, la jueza Galo determinó darles medidas sustitutivas por haber incurrido en encubrimiento del crimen. Al respecto, el documento señala que la togada determinó aplicarles tales medidas “en virtud que el delito por el cual se les decreta auto de formal procesamiento no pasa de cinco años y el artículo 182 del Código Procesal Penal, establece la prohibición de la prisión preventiva en aquellos casos que la pena sea inferior a cinco años de reclusión”.

“En la aplicación de la prisión preventiva en el ámbito del debido proceso concebido para un Estado democrático de derecho, se da preeminencia al respeto de los DDHH. Asimismo, se reconoce el principio de presunción de inocencia, mediante la cual se entiende que el imputado no debe ser afectado anticipadamente por una pena, sino hasta después que haya sido juzgado en un juicio realizado con respecto a las reglas del debido proceso”, establece la resolución.

No obstante, en el debate inicial surgieron una serie de contradicciones, entre ellas -de acuerdo al acta de la audiencia- que el agente investigador afirmó que el arma encontrada es propiedad del padre del ahora occiso; no obstante, éste negó en todo momento la propiedad del artefacto.

De acuerdo al extensa descripción del debate, el padre tuvo que reconocer que Collier Núñez andaba en estado de ebriedad y que Susano llegó a su vivienda…pero el fallecido se fue con ellos.

De inmediato, le avisó uno de sus vecinos, de nombre Gustavo Alvarado, que su vástago había perdido la vida, por lo que él llevo a uno de los acusados -Elías Chahín- para encontrar el cadáver; el defensor dijo que su cliente colaboró para encontrar a la víctima.

Sobre la ropa que portaba Ferrufino, se afirmó que portaba licra negra y una camisa de botones, pero cuando fue arrestada andaba una camisa azul y un buzo del mismo color, pero no coincidían con su contextura física.

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