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JOHA monta “show” en cadena nacional con vacunas donadas

Por: Juan Alfaro Posadas

El jefe del poder Ejecutivo, Juan Orlando Hernández Alvarado (JOHA), montó el jueves anterior un show en cadena nacional de radio, televisión y sistemas de cable para anunciar la llegada al país de un lote de 105 mil 300 vacunas, de la casa farmacéutica Pfizer, en carácter de donación.

Como siempre, Hernández Alvarado actúa con cinismo e hipocresía desmedida ante el pueblo, calificando como un gran logro, el haber recibido en calidad de obsequio, dicha cantidad de vacunas mediante el mecanismo Gavi-Covax de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En vez de hacer la alharaca por la recepción de las 105 mil 300 vacunas Pfizer, JOHA debería estar avergonzado y preocupado porque su régimen, a estas alturas de la pandemia de la Covid-19, únicamente ha comprado 46 mil antídotos Sputnik-V, al Fondo Ruso. Inicialmente, 6 mil y desde hace más de un mes otras 40 mil.

En la cadena nacional evitó referirse a la compra de las vacunas Sputnik-V, correspondientes a la segunda dosis. ¿Será que piensa dejar a los periodistas y a otros hondureños solamente con la primera inoculación de ese antídoto?

¿Será que incumplieron el contrato con el Fondo Ruso, por falta de pago? El régimen está obligado a evacuar esas y otras interrogantes sobre la materia.

El resto de vacunas recibidas – de las casas farmacéuticas Moderna, Astra Zeneca y Pfizer -, son donaciones, que representa 6 11 mil 300 dosis.

Entre esas regalías destacan, 5 mil dosis del gobierno de Israel; 78 mil de El Salvador, y el resto a través del mecanismo Gavi-Covax de la OMS. Además, se espera obsequio de vacunas de Estados Unidos, México, España y otros países.

El régimen de JOHA, a lo largo de toda la pandemia, ha mostrado indiferencia y desprecio por la salud del pueblo hondureño, además de incapacidad y corrupción en el manejo de la misma.

Una prueba de lo que decimos, es el cierre de más de quince triajes en todo el país, por falta de presupuesto, en pleno pico de la emergencia sanitaria.
¿Por qué sí hay dinero para comprar carros de lujo, cuatrimotos y motocicletas con el “tazón” de Seguridad, pero no para atender la salud de la población, que junto a la educación, deben ser las principales prioridades?

¿Por qué sí hay recursos para darle a la cúpula de las parasitarias Fuerzas Armadas 4 mil millones de lempiras, con el pretexto que se invertirían en el desarrollo de la agricultura?

Anteriormente, también se derrocharon alrededor de mil 200 millones de lempiras en la compra de siete hospitales móviles (basura), mascarillas sobrevaloradas, ventiladores mecánicos, percoladoras, gel a base de alcohol al 70 por ciento, y otros insumos.

Sin ir muy largo, ahí en El Salvador diariamente son inoculadas cincuenta mil personas, de tal suerte, que a estas alturas aquel gobierno ha inmunizado a casi tres millones de habitantes, sin derroche de publicidad, mientras que en Honduras no llegamos ni a las 400 mil dosis aplicadas.

El desempeño del régimen cachureco, durante esta crisis sanitaria, es vergonzoso, ridículo, humillante e indignante, sin lugar a dudas. No considera importante invertir en la salud de los habitantes, y eso equivale a violentar los derechos plasmados en la Constitución de la República.

Valga recordar que recientemente se adquirió un préstamo por 35 millones de dólares, del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), para comprar vacunas, pero se desconoce qué destino le dieron a esos fondos, porque el usurpador no ha vuelto a comprar antídotos.

Al señor Hernández Alvarado le gusta estar con la mano extendida mendigando vacunas a los países desarrollados, porque de esa forma los recursos que se tienen disponibles para ese menester, se gastan en cuestiones ajenas a los intereses del pueblo y de la nación.

También, se aprobaron otros 230 millones de dólares con la misma entidad bancaria, destinados a atender las secuelas de las tormentas tropicales “Eta” e “Iota”, que golpearon la infraestructura del país en noviembre de 2020, pero tampoco se conoce en que se gastaron, porque los afectados con el fenómeno natural siguen esperando ayuda.

La ilegal e inconstitucional administración de JOHA está más empeñada en vender el territorio a pedazos, a través de las Zonas Económicas de Desarrollo (ZEDE) y en la campaña política, con vistas a las elecciones de noviembre, que en la salud del pueblo y en resolver los problemas de la nación.

El tema permanente en los órganos de prensa, no tarifados, es la corrupción gubernamental, las vacunas anti Covid-19, los próximos comicios, y obviamente la instalación de ciudades Estado dentro del Estado de Honduras.

En ese sentido, estamos seguros que la mayor parte de los préstamos aprobados para beneficio del pueblo y del país, serán desviados hacia la campaña política, porque los “cachos” están ávidos de continuar en el poder, para blindarse ante el rosario de actos de corrupción cometidos.

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