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La vacuna Sputnik-V, el gobierno y la Covid-19

Por : Juan Alfaro Posadas

Ya son muchas las personas de ambos sexos, y con edades superiores a los 60, que han perdido la batalla contra la Covid-19, por no haberse aplicado, en tiempo y forma, la segunda dosis de la vacuna Sputnik-V.

Como se sabe, en diversas regiones del país los adultos mayores fueron inoculados con la primera dosis de la vacuna rusa el pasado 19 de mayo, y la segunda estaba prevista para el 19 de junio, pero por la irresponsabilidad, negligencia, mediocridad y corrupción del gobierno nacionalista, no se contó con el antídoto.

Las 40 mil segundas dosis de Sputnik-V llegaron al país hace algunos días – distribuidas en dos partes -, cuando habían transcurrido casi 90 días, de la primera inoculación, a sabiendas que el segundo componente debió aplicarse un mes después.

Si el régimen de Juan Orlando Hernández Alvarado (JOHA) hubiese planificado para contrarrestar los efectos de la pandemia del coronavirus, mediante la adquisición de las respectivas vacunas, insumos de bioseguridad, hospitales móviles eficientes, ventiladores mecánicos y otros equipos, no hubiesen fallecido muchos connacionales.

La verdad es que la administración nacionalista planificó la pandemia, pero para el latrocinio a manos llenas, lo mismo ocurrió con las tormentas tropicales “Eta” e “Iota”, que en noviembre de 2020 golpearon el país.

Los gobiernos nacionalistas se caracterizan porque siempre aprovechan todas las desgracias que nos azotan para hacer sus negocios con los recursos del Estado, que son el producto de nuestros impuestos.

De acuerdo a muchos estudios que se han hecho durante los diecisiete meses que llevamos de pandemia, Honduras registra más de 8 mil muertos por el coronavirus y una cifra superior a los 300 mil infectados.

De la inmensa mayoría de esas muertes y contagios, el régimen “cachureco” es el responsable, por no haber tomado las medidas de previsión, con el suficiente tiempo.

Perfectamente, los familiares de los muertos y de los enfermos por la Covid-19, pueden demandar al Estado por el delito de lesa humanidad, porque los fallecimientos han sido masivos.

El gobierno se tardó en comprar las vacunas anti Covid-19 por estar esperando donaciones de los países amigos y del mecanismo Covax de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque contábamos con el presupuesto más alto de todos los países de Centroamérica, para contrarrestar la pandemia.

El trasfondo de todo, es que la pandilla del Partido Nacional en el gobierno, buscaba embolsarse la mayor parte de los recursos aprobados, y otra parte destinarla a la campaña política, con vistas a alcanzar el triunfo en los comicios generales del 28 de noviembre próximo.

La respuesta a los innumerables atropellos y atrocidades cometidas por los nacionalistas a lo largo de los últimos doce años en el poder, la tiene la ciudadanía en general, que debe negarles el voto en las siguientes elecciones.

Los nacionalistas han perdido el derecho y la legitimidad a seguir gobernando la nación. Ellos desconocen la ética y la moral, y para colmo de males, hasta el territorio han comenzado a venderlo a pedazos, a través del proyecto perverso y malévolo de las tales Zonas Especiales de “Empleo” y “Desarrollo” Económico (ZEDE), concebidas por el señor Hernández Alvarado.

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