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Lento proceso de vacunación anti Covid-19 en Honduras

Por : Juan Alfaro Posadas

El proceso de vacunación anti Covid-19 en Honduras va a paso de tortuga, y se estima que a ese ritmo, difícilmente habremos vacunado a toda la población meta, en lo que resta de este año.

Por cierto, el proceso de vacunación de nuestro país es el más atrasado de Centroamérica, porque el gobierno “cachureco” de Juan Orlando Hernández Alvarado (JOHA) no planificó para enfrentar la pandemia, pero sí para sustraer los millones de lempiras y dólares presupuestados para combatir el virus.

La meta debe ser tener vacunada a toda la población, en lo que queda de 2021, y en última instancia finalizar ese ese proceso en enero de 2022, para que los niños y jóvenes retornen a las aulas en febrero.

Pero para que sea posible el regreso a clases presenciales, es condición sine qua non (sin la cual no), que los menores estén inmunizados, que se hayan reparado los centros educativos, dotándolos de servicios sanitarios, agua potable, y equipos de bioseguridad como mascarillas, jabón, gel a base de alcohol al 70 por ciento, y el distanciamiento social.

Asimismo, deben estar vacunados con las dos dosis todos los docentes y los padres de familia, para que no se registren contagios en los edificios escolares, institutos de educación media y universidades.

Sin embargo, hasta el pasado lunes 16 de agosto, según estadísticas tabuladas por el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos ( Sinager ), en combinación con la Secretaría de Salud, se habían vacunado un total de 3 millones 292 mil 889 personas, de los cuales 2 millones 326 mil 420 corresponden a primera dosis y solamente 966 mil 469, con la segunda inoculación.
También, según esas estadísticas, hasta el lunes 16 de agosto de este año, se habían registrado mil 844 nuevos casos, un total de 321 mil 675 casos confirmados, y 56 nuevos fallecidos, para un global de 8 mil 496 decesos.

Además, se reportan 121 nuevos recuperados, para una suma de 104 mil 412 reivindicados.

En ese orden, el 57 por ciento de la población meta en Honduras, a ser vacunada, no ha recibido ni la primera dosis de ninguna de las vacunas, por lo que podrían contagiarse del mortal virus, en cualquier momento, y con ello transmitir la enfermedad a otras personas.

Del conjunto de la población, según las estadísticas consultadas, solamente un 10.5 por ciento ha sido inmunizada con las dos dosis.

En El Salvador, el gobierno ha aplicado cinco millones de inoculaciones en ambas dosis, lo que indica que el proceso va más adelante y acelerado, en comparación con el nuestro país, donde los habitantes meta es superior a la de ellos.

En las últimas semanas, Honduras ha recibido varios millones de vacunas — en su mayoría donadas por gobiernos amigos –, por lo que se ha acelerado un poco el proceso de inmunización.

Empero, la administración nacionalista debe redoblar los esfuerzos contratando a más enfermeras para que podamos salir exitosos al final del año, con la vacunación de toda la población meta.

Si es posible, hay que salir a vacunar casa por casa, en los edificios escolares, colegios, universidades y centros de salud, para evitar aglomeraciones y contagios. Paralelamente, consideramos que la vacunación debe realizarse durante las 24 horas del día, con el apoyo de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, para ganar tiempo.
El régimen de JOHA debe estar consciente, que el retraso en el esquema de vacunación, obedece a su negligencia, incapacidad y corrupción, y no a la carencia de recursos, los cuales aprobó el Congreso Nacional en tiempo y forma, y en cantidades superiores al resto de naciones de la subregión centroamericana.

En Latinoamérica, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), “sólo una de cada cinco personas está vacunada”, por lo que esa institución urge a los gobiernos a acelerar el proceso, y de esa forma, evitar el crecimiento de los casos, y al mismo tiempo contribuir a que desaparezca el virus.

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