HomeNacionalLos Hernández maniobraron para comprar aviones con dinero de la corrupción y narcotráfico

Los Hernández maniobraron para comprar aviones con dinero de la corrupción y narcotráfico

TEGUCIGALPA, HONDURAS

El clan Hernández Alvarado-García Carías sí supieron estar a la altura de las circunstancias en torno a la obtención de capitales procedentes de la corrupción y narcotráfico, por lo que se dedicaron a crear un holding de empresas para hacer aparenter que todo era de origen lícito, a pesar que tanto Juan Orlando como Ana Rosalinda tuvieron orígenes humildes.

Esta plan no se pudo concretar sólo con la aviesa intención de ambos para crear un vasto emporio empresarial, contaron con gente de dudosa reputación, sedientos de codicia y cuadros útiles que terminaron siendo sacados de circulación al ser enviados a prisión por pruebas que los incriminan por los actos que cometieron durante estos últimos años.

Para ello, se hicieron de una flota privada de aviones y helicópteros mediante empresas con fuertes antecedentes con el narcotráfico como Aviation Partners, propiedad de Félix Francisco Pacheco Reyes, involucrado en la trama corrupta Pandora y tuvo sociedades con empresas como Caribbean Tours, la cual se encuentra asegurada, según una investigación efectuada por el periódico nicaragüense Expediente Público. 

Ese medio informó sobre los registros mercantiles de la empresa «con antecedentes alarmantes relacionadas al narcotráfico. De acuerdo con el hallazgo de esta investigación, Félix Francisco Pacheco Reyes es socio de Aviation Partners S. de R.L, constituida con un capital de cinco mil Lempiras, (200 USD) y se asoció con Caribbean Tours, empresa que cuenta con medida cautelar precautoria de aseguramiento de bienes por parte del Juzgado de Letras de Privación de Dominio de Bienes de Origen Ilícito con Jurisdicción Nacional de Honduras, tras vincularla al narcotraficante Sergio Neftalí Mejía Duarte, alias el Compa (condenado a cadena perpetua), según el expediente 152-2018″.

Por tanto, Pacheco Reyes se convirtió en el cuadro útil a los intereses del jefe del régimen nacionalista, quien supo pagar sus servicios mediante generosos contratos para mantener a empresas con un oscuro historial.  En el caso de la empresa Aviación Tecnológica, S.A. (Aviatsa), propiedad del sospechoso, se benefició con la firma de convenios suscritos por el director del Instituto Hondureño de Turismo, Emilio Silvestri, alegando el «desarrollo económico» y «fomento del turismo».

Cabe recordar que Radio Globo y ConfidencialHN ubicaron un convenio suscrito entre Pacheco y Silvestri, firmado en agosto de 2017, el cual detalla que se debe comercializar el destino turístico del caribeño departamento de Islas de la Bahía por un monto total de 120 mil dólares (dos millones 876 mil 712 lempiras) que fueron pagados en varias etapas, siendo ganador el propietario de la empresa aérea, quien se limitó a colocar el logo de Marca País a un viejo avión Boeing 737-200.

A pesar de que Aviatsa recibió casi 2.9 millones de lempiras por la prestación de un deficiente servicio, nunca se evidenciaron los resultados que contribuyeran a una imagen positiva de Honduras, que inició hace varios años la fallecida secretaria de Comunicaciones Hilda Hernández.

En este cruce de información con Expediente Público, se confirma que Pacheco Reyes supo hacer el trabajo a cambio de grandes favores, aunque las autoridades locales no lo han requerido hasta el momento por sus posibles nexos con el narcotráfico, a pesar de estar en la mira de la justicia de EE.UU. por ser un cómplice en la trama en la que participó Juan Antonio Tony Hernández.

Al respecto, un documento de asistencia judicial del Departamento de Justicia, enviado al Ministerio Público hondureño y que tienen en su poder Radio Globo y ConfidencialHN afirma que «en 2012, un familiar de Hernández Alvarado (Juan Orlando) participó en la compra de un avion Beechcraft King Air utilizando un testaferro llamado Félix Francisco Pacheco Reyes y una compañía hondureña de nombre Aviation Partners S. de R.L., C.V. El avion fue registrado en EE.UU. al momento de su compra, y actualmente se encuentra registrado en Honduras bajo el registro HR-AXL. La titularidad del avion fue transferida de Aviation Partners S. de R.L., C.V. a Inversionistas Tecnológicos Unidos, S.A. y se cree que el avion está almacenado en un hangar en Tegucigalpa, junto con un helicoptero Bell 429 con registro hondureño HR-GCA y un avion King Air 200 con registro hondureño HR-CLW, que tambien pertenecen a familiares de Hernandez Alvarado a traves de unos intermediarios».

Cuando la empresa fue vendida en 2014 al español Manuel Rodríguez Campo y a Catherine Fransoise Henriquez Zschecher, de origen canadiense, por un total de 450 mil dólares estadounidenses, (o más de 11 millones de lempiras), describe la escritura pública, inscrita en el Registro Mercantil y que en la página siete de ese documento con número de presentación 37701 dice: «se excluye la venta del taller de mantenimiento OMA RAC 145-003, ubicado en el aeropuerto de Golosón, ciudad de La Ceiba, Atlántida, zona litoral de Honduras».

La escritura pública -que ubicó Expediente Público- detalla que también «se excluyen de esa venta las aeronaves con matrículas haitianas HH-TOR y HH-LET y las aeronaves hondureños HR-GCA, HR-AXL y HR-AVR, las cuales el señor Manuel Rodrigo Campo, de nacionalidad española, se obliga a traspasar a favor de la persona natural o jurídica que le designe el señor Félix Francisco Pacheco Reyes», en otras palabras, fue transferida a Juan Orlando Hernández y la justicia de EE.UU. tiene la certeza de que las aeronaves fueron adquiridas de manera irregular en ese país.

«Un año después de esa venta, los mismos personajes, Pacheco Reyes y Mejía Duarte vuelven a asociarse para constituir otra compañía con similar denominación: Aviation Partners Services, un hangar localizado en el aeropuerto Colosón de La Ceiba. En esa empresa también se incorporó Dorn Andy Ebanks Ebanks, el notario Roberto Carlos Echenique Salgado y Juan Francisco Chinchilla Peña, uno de los socios de la empresa Servicios de Seguridad Lempira, (Sersel), empresa vinculada al presidente de Honduras Juan Orlando Hernández Alvarado y que ha sido favorecida con 38 contratos por un monto de 12.6 millones de dólares, mediante licitaciones adjudicadas por varias instituciones del Estado.  A su vez, Juan Francisco Chinchilla Peña, constituyó junto Félix Francisco Pacheco Reyes, otra empresa Inversionistas Tecnológicos Unidos. Luego de la venta, las tres aeronaves: HR-GCA, HR-AXL y HR-CLQ, fueron transferidas a Inversionistas Tecnológicos Unidos», destaca el medio informativo de Nicaragua.

Resulta extraño que la matrícula de dos de las aeronaves contengan nombres que sugieren nombres del occidental departamento de Lempira, pues se demuestra el profundo arraigo familiar por una de las regiones más empobrecidas de Honduras y que en los últimos cinco años ha visto un descomunal desarrollo, precisamente, desde la llegada de JOH al palacio José Cecilio del Valle. Las iniciales de las matrículas GCA y CLQ sugieren que serían colocados en honor a la ciudad de Gracias y la montaña de Celaque.

Un testigo declaró ante la fiscalía y el tribunal federal de Nueva York que altos funcionarios hondureños utilizaron fondos públicos para alquilar estas aeronaves a para asuntos oficiales y ese dinero fue a parar a la familia del titular del Ejecutivo a través de intermediarios Pacheco Reyes. El documento de asistencia judicial al que accedieron Radio Globo y ConfidencialHN, afirma que Juan Antonio Tony Hernández «y algunos de sus familiares y asociados han comprado valiosos bienes, incluyendo aeronaves y bienes raices en EE.UU. Los fiscales estan investigando si Hernandez Alvarado o sus familiares y asociados utilizaron ganancias ilicitas para comprar dichos bienes con el proposito de esconder la naturaleza ilicita de los fondos».

Estos elementos serán analizados durante el juicio que inciará mañana en el tribunal federal neoyorquino y que, por su dudoso origen, los personajes que participaron en la conspiración y algunos de ellos (Mejía Duarte) guardan prisión y otros como Pacheco Reyes esperan ser procesados en un futuro cercano por la justicia hondureña.

Las evidencias recabadas por los equipos de investigación de Radio Globo ConfidencialHN hallaron abundantes evidencias que colocan al clan Hernández Alvarado-García Carías a la cabeza de una megaestructura criminal que se enquistó en la administración pública, blanqueó capitales por un estimado de cuatro mil millones de lempiras y utilizó el holding Inversiones del Río para simular transparencia y legitimidad en el origen del dinero. De hecho, Juan Orlando y Ana Rosalinda terminaron comprando las acciones a Tony de la sociedad mercantil, según el instrumento público número cinco, emitido el 6 de febrero de 2017 para poder controlar el vasto emporio empresarial y el ejecutor de las decisiones fue José Walter Bodden Hernández, por lo que el actual gobernante quedó como presidente del consejo de administración y su esposa la secretaria general, según el protocolo que está archivado en el Registro Mercantil de Lempira.

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