Sunday, Sep 22, 2019
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Masacre ambiental de Papi al desorden y los fantasmas de Michael Collins y baby sands espantan al brexit

(Por Ruy Díaz) Persisten serias preocupaciones entre la población de la capital por el proyecto patrocinado por el alcalde de Tegucigalpa Residencial Bosques de Santa María. La tendencia del Partido Nacional a dejar masacres ambientales es persistente desde Ciudad Mateo.

Esta residencial para millonarios dejará sin un alto porcentaje del agua que consume la población de Tegucigalpa ya de por si sedienta. El regidor de Libre Jorge Aldana ha pedido el expediente referido a este tema por cuanto el proyecto, nos dice, fue aprobado por la corporación anterior y a la fecha no se lo han entregado.

La postura de Trump cambió radicalmente durante el G7 y aunque persisten las dudas sobre la profundización de la guerra comercial, el Brexit duro y la recesión, su tono (que no su discurso) conciliador permitió al Dow Jones crecer de 25, 628 a 26,400 puntos (Expansión, Agosto 30, 2019).

La situación del Brexit tiene sus antípodas en el problema entre Irlanda e Inglaterra que se remonta al año 1534 en que Inglaterra se separa de la iglesia católica. Los conflictos violentos han pervivido a lo largo de más de cuatro siglos hasta nuestros días. Han sido conflictos religiosos adobados de conflictos nacionalistas e ideológicos.

Según Bernardo de Miguel (Enero 16, 2019) Irlanda del Norte, con 1,8 millones de habitantes, apenas contaba en el referéndum sobre el Brexit de Junio, 2016. Tampoco parecía importar que los partidarios de seguir en la Unión Europea ganaran en esa parte del país situada en la isla irlandesa (440.000 votos en contra del Brexit por 349.000 a favor), ni que tras la hipotética salida, ese territorio se convertiría en la única frontera física del antiguo socio con la UE dada su vecindad a la República de Irlanda (miembro de la UE desde 1973, como Reino Unido).

Pero las alertas se elevaron para los partidarios del Brexit cuando las autoridades irlandesas advirtieron que la salida de la UE amenazaba los acuerdos de paz de 1998, que pusieron fin a décadas de violencia en Irlanda del Norte entre católicos (proclives a la unión con Irlanda) y protestantes (deseosos de continuar ligados a Londres).

En la búsqueda de lograr la paz, en el Siglo XX el conflicto religioso – ideológico llevó al Ejercito Republicano Irlandés (IRA) a nombrar una delegación encabezada por Michael Collins para negociaciones que concluyeron con la firma del Tratado Anglo-Irlandés en Diciembre 6, 1921 que abría la puerta al llamado «Estado Libre Irlandés».

El Estado Libre Irlandés no alcanzaría su soberanía completa hasta 1949, con la proclamación de la República de Irlanda. El Tratado Anglo-Irlandés sirvió como un tratado de paz de facto. Sin embargo, ciertos elementos del Sinn Féinn contrarios a los términos del tratado (especialmente los referidos a la división de Irlanda) se opusieron a su aplicación.

El IRA se convirtió en el grupo armado de los opositores, que iniciaron hostilidades contra el ejército del nuevo Estado Libre Irlandés. Comenzaba así la Guerra Civil Irlandesa, que acabaría en 1923 con la derrota de los rebeldes. Sin embargo, continuó existiendo un remanente de combatientes del IRA, ilegal en las dos irlandas, que tenía por objetivo último fin era la reunificación, aunque fuera por la fuerza de las armas, y el restablecimiento de la República Irlandesa de 1919-21.

Irlanda del Norte continuó integrada en el Reino Unido, aunque con un sistema de gobierno propio estructurado a través de su propio parlamento.

El conflicto moderno de Irlanda del Norte comenzó en 1968, cuando empezaron a extenderse los disturbios y los desórdenes públicos durante las manifestaciones en 1967 para defender los derechos civiles de la minoría católica, buscaba la solución de los agravios sufridos por católicos y nacionalistas en Irlanda del Norte.

Los sucesivos gobiernos británicos, tras haber fracasado en sus intentos por conseguir un acuerdo político, trataron de «normalizar» la situación en Irlanda del Norte. Reginald Maudling, Ministro de Interior en 1971, describió su política como la de tratar de mantener el conflicto «en un nivel de violencia aceptable». Esta política de normalización tuvo aspectos controvertidos, como la eliminación del estatus de presos políticos para los militantes del IRA.

Desde 1976, los presos del IRA fueron juzgados en tribunales ad hoc en los que no participaba un jurado. El fin de estas políticas era reducir la importancia de las acciones del IRA equiparándolas a los delitos de criminales ordinarios.

Las resistencias a estas políticas empujaron a 500 presos republicanos a comenzar las llamadas Blanket protest (en la que se negaban a vestir el uniforme de los criminales ordinarios, que sustituyeron por las mantas de las celdas) y la Dirty protest (negándose a limpiar su celda de orines y excrementos) y condujeron a las huelgas de hambre de 1980 y 1981, teniendo como objetivo la restauración de su estatus de presos políticos.

Durante las aludidas huelgas de hambre de 1981 murieron de inanición 10 prisioneros republicanos. El primer huelguista en morir, Bobby Sands, había sido elegido miembro del parlamento durante su huelga. Las huelgas de hambre fueron un evento muy importante para los nacionalistas, con más de 100 000 personas acudiendo al funeral de Bobby Sands. Desde la perspectiva republicana, estos eventos tuvieron una doble lectura. Por un lado, se demostró el nivel de apoyo de los nacionalistas a las acciones paramilitares de los republicanos. Por otro, demostraron el potencial de sus acciones como estrategias políticas y electorales. Como consecuencia de esta última lectura, el Sinn Féin, el brazo político del IRA Provisional, se presentó a las elecciones por primera vez.

Tras las treguas de los paramilitares, comenzaron las conversaciones entre los principales partidos de Irlanda del Norte con el fin de llegar a un acuerdo político. El producto de estas conversaciones se materializó en 17 años después el Acuerdo de Belfast o Acuerdo de Viernes Santo de 1998, puso fin a tres décadas de sangriento conflicto en la región, contempla la ausencia de barreras físicas en la isla que comparten la República de Irlanda e Irlanda del Norte, territorio que pertenece a Reino Unido y en este punto se encuentra el nudo gordiano del BREXIT.

Para la BBC News Mundo (Diciembre 11, 2018) el punto más espinoso para el acuerdo para la salida de Reino Unido de la Unión Europea es el futuro de la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte, que conoce en inglés como backstop, y establece que si después del periodo de transición (hasta diciembre de 2020), Londres y Bruselas no llegan a firmar un acuerdo comercial, Irlanda del Norte (que junto a Escocia, Gales e Inglaterra conforman Reino Unido) quedaría sometida a algunas normas de la UE. Con esta salvaguarda irlandesa se quiere evitar el regreso de una frontera dura a Irlanda del Norte, pero muchos parlamentarios pro-Brexit temen que eso podría dejar al Reino Unido atado a las normas de la UE por tiempo indefinido.
Desde entonces, los ciudadanos de uno y otro lado pueden cruzar la frontera sin pasar por ningún control. La venta de bienes y servicios se realiza con pocas restricciones, dado que ambos permanecen en el mercado común europeo y en la unión aduanera.

Con el Brexit Irlanda e Irlanda del Norte quedarían en dos regímenes distintos, lo que implicaría que los productos puedan ser inspeccionados en la frontera, algo que no quiere Reino Unido. A la UE tampoco le parece deseable esta perspectiva, pero le resulta difícil evitarlo si los británicos abandonan el mercado único y la unión aduanera.

A nivel político, la Comisión Conjunta Norte-Sur de Irlanda advirtió que un Brexit que implicara establecer controles en la frontera rompería el consenso de 1998 en favor de la paz y llamó a los políticos a «reflexionar sobre sus responsabilidades».

Con el Brexit, el límite entre las dos Irlandas pasaría a ser frontera exterior de la Unión Europea.

Se busca evitar la división Irlanda con controles o infraestructuras físicas en la frontera y plantea, como último recurso y en condiciones específicas, mantener a Irlanda del Norte dentro de la unión aduanera y del mercado único mientras el resto de Reino Unido los abandona.

El ala más dura de los tories teme que el backstop cree nuevas barreras reglamentarias entre Irlanda del Norte y el resto de Reino Unido que podrían continuar de manera indefinida, ya que tras su entrada en vigor, Reino Unido no podrá abandonarlo sin la aprobación de la UE (es necesario el acuerdo de ambas partes). Y aceptarlo, aseguran, supone perder toda clase de control sobre esta cuestión y permanecer supeditados a la voluntad europea.

Según JORDI XUCLÀ (Agosto 23, 2019) los temores del Brexit Duro se reflejan en el El Sunday Times que publicó el informe del Gobierno británico «Operación Yellowhammer» donde contempla los escenarios de un Brexit sin acuerdo el 31 de octubre. El panorama descrito por el informe en su grado de «escenario intermedio» es ya de por sí aterrador: falta de alimentos frescos y medicinas, camiones atrapados durante más de dos días en Dover, atascos gigantescos en los accesos a Londres, colas interminables para los turistas británicos que viajan al continente, cierre de refinerías de petróleo, quiebra de pequeñas y medianas empresas, protestas violentas, reaparición de una frontera dura en Irlanda, contrabando, posibles atentados terroristas, aumento de los precios, problemas en la distribución del combustible, desaparición de la noche al día de miles de puestos de trabajo…

De todos estos daños -llamados colaterales- de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el que viene siendo un problema potencialmente estructural y de consecuencias incalculables es el restablecimiento de una frontera dura entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda. Una vez lanzada la bola en el billar, tiene más números la reunificación de las dos Irlandas que la independencia de Escocia (que ya votaron y se inclinaron por el no). La frontera dura (unos dentro de la UE, los otros fuera) va a provocar el desastre económico a ambos lados y va a atizar la animosidad entre la comunidad católica y la protestante.

Por su parte JORDI XUCLÀ (Agosto 23, 2019). Mary Lou MaDonald, la líder del Sinn Fein en el Úlster, viene comentando que, en el supuesto de un Brexit duro con frontera física, «sería impensable que Londres no convocase un referéndum sobre la reunificación de la isla». Referéndum al que está obligado por los acuerdos de paz «en el momento en que parezca probable, según las encuestas, que una mayoría de la provincia vaya a votar a favor».

Los socios de coalición parlamentaria del primer ministro Boris Johnson son los ultraconservadores protestantes del DUP. La mayoría se retiene en Westminster por un escaño de diferencia. Y las deslealtades en las filas ‘tories’ están a punto de estallar.

El informe del Gobierno británico señala como potenciales peligros de una salida sin acuerdo que los puntos fronterizos entre el Úlster y la República de Irlanda puedan ser objeto de atentados terroristas y que reaparezca la violencia sectaria que los acuerdos del Viernes Santo consiguieron aplacar.

En el corto plazo la violencia puede reaparecer pero para el medio plazo nada está escrito.

«A largo plazo, el cambio constitucional y la reunificación se respiran en al aire –manifestó McDonald, la líder republicana–. Incluso unionistas moderados liberales de clase media empiezan a preferir pertenecer a una Irlanda próspera dentro de la UE que a un Reino Unido desgajado del continente. Nadie se cree la supuesta imparcialidad de Boris respecto al Úlster, ya que la supervivencia de su frágil mayoría de gobierno depende de los fanáticos del DUP (ultraconservadores potestantes)

Un Brexit sin acuerdo, significa el cambio dramático de circunstancias previsto por la ley como requisito para un referéndum de areunificacion de Irlanda. La estrategia de Boris Johnson es presionar a la República de Irlanda, hacia la que Londres sigue teniendo una actitud colonial y ve como el eslabón más débil por su dependencia económica de Gran Bretaña para evitar el referéndum pos brexit duro..

BERNARDO DE MIGUEL, Bruselas 16 ENE 2019 – 1 Bruselas planteó la necesidad de establecer un «mecanismo de protección» (backstop en la jerga de los negociadores) para impedir la aparición de una frontera física entre las dos partes de Irlanda, por temor a que resurgiesen la división y la violencia. El Gobierno de Theresa May se resistió inicialmente a la propuesta. Pero acabó aceptándola. Un compromiso que se ha convertido en uno de los principales obstáculos para consumar el Brexit y que explica parcialmente la brutal derrota que ha sufrido la primera ministra este martes.
El mecanismo de protección establece que, mientras no se encuentre una solución mejor para la isla irlandesa, Reino Unido y la UE compartirán un territorio aduanero único, para evitar la necesidad de aranceles, cuotas o controles en los productos que circulen entre Irlanda e Irlanda del Norte. En Irlanda del Norte, además, se aplicarían algunas normas europeas, como la legislación sobre el IVA y los impuestos especiales, la relativa a mercancías o a controles veterinarios.

No obstante, la propuesta es interpretada por algunos parlamentarios británicos como una artimaña para mantener a Londres sometida a las normas comunitarias e impedir que Reino Unido desarrolle después del Brexit su propia política comercial, con los acuerdos con países terceros que considere necesarios (con EE UU entre los objetivos prioritarios). El mecanismo también inquieta a quienes temen que sea el comienzo de una separación entre Irlanda del Norte y el resto del Reino Unido.La propuesta es interpretada por algunos parlament
Referencias

Expansión (Agosto 30, 2019). Mercados. Disponible en http://www.expansion.com/mercados/cotizaciones/indices/dowjones_I.NY.html. Visita (Julio 26, 2019).

BBC News Mundo (11 diciembre 2018) Brexit: 5 preguntas para entender por qué la frontera de Irlanda es crucial en el acuerdo entre la UE y Reino Unido. Disponible en https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-46513736. Visita

JORDI XUCLÀ (Agosto 23, 2019). Boris Johnson, el reunificador (involuntario) de las dos Irlandas. https://blogs.elconfidencial.com/mundo/tribuna-internacional/2019-08-23/boris-johnson-irlanda-brexit-reunificacion_2184119/. Visita

BERNARDO DE MIGUEL, Bruselas 16 ENE 2019 – 1, La frontera de Irlanda, el terrible nudo gordiano que complica el Brexit. El Pais. Disponible en https://elpais.com/internacional/2019/01/15/actualidad/1547576643_349485.html

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