Estás aquí
Inicio > Editorial > Opinion > Mientras JOHA afirma que “Honduras está cambiando”, se registra nueva matanza en SPS

Mientras JOHA afirma que “Honduras está cambiando”, se registra nueva matanza en SPS

Por : Juan Alfaro Posadas 

Una nueva matanza se registró la mañana de este viernes en la norteña ciudad de San Pedro Sula, dejando como saldo seis víctimas, entre ellas el empresario Miguel Humberto Rodríguez Carrión y el subcomisionado de la Policía Nacional, en condición de retiro, Normando Lozano López.
Este nuevo hecho de violencia, que pone nerviosa a la población, ocurre a quince días de las elecciones primarias de los partidos LIBRE, Liberal y Nacional, según la calendarización del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Sin embargo, Juan Orlando Hernández Alvarado (JOHA) no se cansa en repetir las veces que sea necesario, el estribillo: “Honduras está cambiando”, cuando en la práctica, es todo lo contrario.
Paralelamente a la comisión de este masivo hecho de violencia, surgen diversas interrogantes: ¿Acaso hay sectores interesados en crear terror para que los ciudadanos se abstengan de acudir a las urnas el domingo 14 de marzo?, ¿son cortinas de humo previamente diseñadas para que nos olvidemos de las investigaciones de que es objeto JOHA en Estados Unidos?
Asimismo, se trajo las cinco mil vacunas obsequiadas por Israel para crear un circo mediático, que aplacase los reclamos por la carencia de ese recurso contra el COVID-19, y al mismo tiempo, desviar la atención de la opinión pública nacional sobre las acusaciones por narcotráfico en contra de Juan Orlando?
Bueno, será el tiempo el que se encargue de darnos la última respuesta sobre el particular, y despejar esas y otras preguntas que a diario se formula la población en los corrillos populares.
La verdad de todo lo que ocurre, es que al final de cuentas, los hondureños y extranjeros que vivimos en esta querida tierra, pagamos las consecuencias con creces, porque aumenta el desprestigio internacional, poniéndonos como uno de los países más violentos del mundo, sin estar inmersos en conflictos bélicos. También, se ahuyenta la inversión nacional y extranjera, creando más desempleo, pobreza y miseria.
En conclusión, la mayor parte de la culpa de todo lo que ocurre en el país recae en los nacionalistas, que vienen “gobernándonos” desde los últimos doce años.
Nunca Honduras había estado tan desprestigiada, empobrecida, sumida en la vorágine de la violencia y hundida en la carencia de salud y educación, como en los años en que los “cachos” han detentado los destinos del país.
Una de las últimas esperanzas que nos quedan es que los ciudadanos no vuelvan a votar por los mismos en los próximos comicios, y de esa manera podamos construir un nuevo tipo de nación, con otros actores, que no sean los nacionalistas corruptos, porque ellos han perdido el derecho ético y moral de seguir en el poder.
De momento, los hondureños estamos ávidos porque el inquilino de la Casa de Gobierno renuncie al cargo que usurpa, o que mediante la presión en las calles, lo obliguemos a dimitir; se entregue a la justicia estadounidense para que busque resolver sus problemas, y cesen sus continuos y perniciosos daños al país y a todos sus hijos.
Todos (as) estamos urgidos (as) porque la justicia “gringa” pida en extradición a dicho señor, para salud de la nación, y con ello, le pongamos término a un capítulo oscuro de nuestra triste historia, que como dijera el eximio compatriota, Rafael Heliodoro Valle, “puede escribirse en una lágrima”.

Top