HomeNacionalPadre Paiz: “Ya no puedo ver al cardenal Rodríguez como a un a padre”

Padre Paiz: “Ya no puedo ver al cardenal Rodríguez como a un a padre”

TEGUCIGALPA, HONDURAS

(Cortesía Radio House) En el colegio San Miguel y en distintas comunidades de Tegucigalpa se recuerda con cariño al padre Roberto Paiz Castillo. A pesar de su carisma y sus 35 años de sacerdocio (los cumplió el 15 de agosto), fue marginado por las autoridades de la iglesia Católica. “Fueron fuerzas oscuras las que me hicieron a un lado”, diría en esta entrevista.

¿Recuerda cuando corrió a golpes a los mareros que estaban molestando a los alumnos del San Miguel?

¡Ja ja ja! Lo recuerdo muy bien. Fue una situación que se dio en la Semana de la Juventud. Cuando los jóvenes de disciplina no podían controlar algunos muchachos. Les tuve que ir a pedir de buena manera que dejaran de estar fumando.

Me dijeron: “Cura hijo de tantas…”

No habían terminado de decirlo cuando el cigarrillo que llevaban en sus manos se los apretujé en sus propias manos y cuando menos sintieron unos cuantos golpes. Los hizo despertar en otra realidad. Luego, los agarraron y los echaron fuera. Pero ya los había noqueado.

¿Por qué lo suspenden de la Iglesia?

Por dos razones. Primero, como que varias personas no les gustó la simpatía, el carisma y la forma en que yo trataba a la gente, pero eso me llevaba a mí a ser un poco más libre.

Eso llevó a una persona en especial, a llenarse de… ¿Cómo decirlo? Con una actitud de “Hay que buscar el pelo en la sopa”… Y claro, si lo busca lo encuentra, porque todos somos imperfectos. Luego se da con una carta que nos mandan de acusación. Fue lo más doloroso, porque un ser humano necesita respeto y la iglesia tiene que respetarse.

La Iglesia tiene que respetarse, es la madre de la misericordia y del amor, tiene que darte ese sentido de escucharte primero y a mí se me juzgó de un solo. Primero se me juzgó porque no llegaba a las reuniones del clero, probablemente era cierto, pero porque no sentía que tenía voz, solo oído.

La segunda parte se me acusa de un abuso a una persona disminuida, nunca entendí quién era, ni qué era eso. No me dieron la oportunidad para poder defenderme. Sé quién es el que escribió esa carta, pero para qué meterse en situaciones. Tomo la determinación y lo veo como un don de Dios.

Nada se mueve sin la voluntad de Dios. Ni la hoja de un árbol se cae si Dios no lo permite. Por lo tanto, siento como un llamado de Dios a otra cosa.

¿Es persecución? ¿Lo marginaron de la iglesia?

Persecución no. Pero es envidia y marginación, porque me hicieron a un lado. Lastimosamente mucha gente dejó de percibir el don de Dios que el Señor me dio a través de la prédica.

Dios me dio un don muy grande para poder transmitir su palabra, pero no lo considero una pérdida. Dios tiene su manera de mover sus soldados y si Él quería que este soldado se fuera a la retaguardia, pues a retaguardia.

¿Cómo se siente al no poder oficiar misa?

La eucaristía es un don precioso, un don sagrado. Yo sabía que en determinado momento era una responsabilidad. Ahora me toca vivir la eucaristía más del lado laical.

¿Cómo define al cardenal Rodríguez?

Lo definiría en dos partes. Un hombre con cualidades inmensas, con muchos dones que Dios le ha dado grandemente, y con una parte oscura de él. Pero eso tendría que verlo él. A veces hace juicios temerarios hasta en contra de sus sacerdotes que tal vez él no se da cuenta. Pero es un hombre extraordinario.

La iglesia, y es justo, debe darle un tiempo, ya debe dejar su ministerio para dárselo a otro. Ya pronto, quizá un año o dos años. Es sabia la iglesia en ese sentido. Mucho poder por mucho tiempo, fue ordenado obispo muy joven.

Es un hondureño culto, músico, políglota.

Pero hay una parte oscura que no me gustaría meditarla, a él le toca. Por ejemplo, hace juicios muy fuertes como el que hizo conmigo, lo hablé con él, le dije: “Monseñor, usted siempre ha sido un padre para mí, pero lastimosamente ahora usted no puede ser mi padre. Porque no tengo un padre corrupto”.

¿Cometió un error la iglesia al no condenar el golpe de Estado?

Es bien difícil hacer juicios hacia la historia. Quienes estuvieron en ese momento decidieron apoyar la institucionalidad, creo que no creyeron que era un golpe de Estado.

Pero la iglesia debe estar ajeno a esa postura de apoyo. Debe iluminar siempre, deben estar libre sus manos de ataduras.

Por ejemplo, en este momento considero a la iglesia Católica y a la iglesia Evangélica con las manos atadas. Se les acabó el espíritu profético, no tienen el don de profecía y eso hace falta en la iglesia hoy.

¿Qué opinión merece Juan José Pineda?

Creo que toca la espina más difícil de mi vida. Es un hombre ambicioso, codicioso y perverso.

Tiene cualidades inmensas, pero le puede más la parte negativa.

Es como hablar de aquella película de “Star Wars” donde el lado oscuro dominó en él. Ya no sé dónde está la parte buena de él, aunque lo presenta de vez en cuando. Ese es mi punto de vista. No hago juicio de él de nada.

Ni siquiera de lo que se dice, una cosa me acuerdo que la iglesia fue tan fuertes de hacerme un juicio y me sacaron de la iglesia; él no está para dirigir la iglesia.

Cree en posesiones demoníacas? ¿Ha tenido experiencias?

¡Profundamente sí! Un momento de retiro espiritual percibí la maldad de quienes estábamos predicando, pude sentirla.

Una vez con el padre Mario Fajardo, estábamos en un círculo de estudio, de oración, teníamos una candela en el medio del círculo, la sombra estaba proyectada atrás de nosotros y la sombra de uno de los alumnos estaba al revés.

En ese momento se abre la puerta que estaba completamente cerrada, entra un viento de no sé dónde, apaga la vela, se hace un silencio sepulcral y empezamos a sentir todos un frío terrible. Se sentía el mal.

Cuénteme sobre la Escuela Ad Astra:

La escuela nace en el momento que ya veía personas en la iglesia que me estaban cantando las golondrinas y me van a decir: “Te vamos a sacar de la iglesia”. Dije: “¡Bueno, ¿y de qué voy a vivir?”.

Cuando a mí me quitaron el ministerio me dejaron rotundamente sin nada, con una mano adelante y otra atrás. ¿De qué vivía un hombre de 57 años?

Me quitaron toda la posibilidad de dirigir en otras comunidades, entonces, esta escuela ya la tenía desde el 2006 comencé a trabajar para pensar en una escuela católica bilingüe, de recursos bajos, que no fuese tan cara.

Después del impacto de 2012, su servidor comete un error y comienza a dar beca a “Mundo y Raymundo” y eso me trajo situaciones económicas bien tensas en la escuela, ya estoy recuperándome, gracias a Dios. Dando lo justo y pidiéndole a Dios que pague lo justo. Soñando.

He visto transformaciones, educar es amar, como dice Don Bosco, es potenciar todo lo que Dios le dio al niño. ¿En qué? En el arte, la música y el deporte.

Y si alguien tiene la bondad de querer ayudar a esta escuela. ¡Bendito sea Dios! Porque es una escuela de Dios.

Ahora en julio, no tenía cómo pagar el mes al personal. ¿Señor, qué hago? Llegó el final de julio y pude pagar una parte y en los primeros días de agosto lo pagué todo.

Tengo gente muy noble.

Mi meta es que el niño sea niño, no como otras escuelas que abusan de tantas tareas, los niños se acuestan demasiado tarde. La educación es disfrutar.

Por ejemplo, los Juegos Olímpicos, las naciones poderosas apoyan a las personas que se dedican a una sola cosa toda su vida. Aquí mandamos a nuestros atletas sin nada. Damos tanto dinero para otras cosas sin importancia.

Educar como decía Don Bosco: “Honrados ciudadanos, buenos cristianos”.

¿Quiere despedirse con un mensaje final?

Amo Honduras, amo mi Iglesia,  amo a mi gente. Si en algún momento no he sido el testigo cualificado que la gente pide, recuerde que solo hay un solo testigo, que es Cristo. Siempre pido perdón de mis pecados, no soy modelo para nadie.

Así como hoy recordamos a este hombre, Guillermo Anderson, músico extraordinario, así quisiera que me recordara la gente, como una persona que ama a Honduras. Me siento hondureño por todos los costados y católico hasta el tuétano.

El mensaje para la gente sería, crean y amen a Honduras. Haz tu Iglesia, constrúyanla y no la destruyan. La crítica no nos hace nada bueno.

Criticar al cardenal o a Juan José o a quien sea, no nos hace libres. Lo único es que no debemos apañar lo que el ser humano hace como dañino, sé muchas cosas que no me toca a mí juzgar.

FOLLOW US ON:
Fiscal de la niñez
Rate This Article:
1 COMMENT
  • Nancy Montoya / 20 agosto, 2016

    Es triste saber que el geearca de la iglesia catolica. Se compote de esta forma. Como un comun delincuente.

LEAVE A COMMENT