Estás aquí
Inicio > Editorial > Opinion > Partido Liberal de Honduras cumple 130 año

Partido Liberal de Honduras cumple 130 año

Por:  Juan Alfaro Posadas 

El Partido Liberal de Honduras cumple este viernes 5 de febrero de 2021, sus 130 años de vida, tras haber sido fundado por Policarpo Bonilla en 1891.
Como era de esperarse, sus autoridades, dirigentes, militantes y muchos aspirantes a cargos de elección popular desde tempranas horas del día, comenzaron los festejos en la sede de ese instituto político en Tegucigalpa.
Creemos que este aniversario debería servir no solamente para celebrarlo, sino que también para reflexionar sobre el papel que a lo largo de su historia le ha tocado desempeñar en la vida política de la nación hondureña.
Habría que poner sobre una balanza los aciertos y desaciertos de ese instituto político, para medir qué pesa más, si lo negativo o lo positivo en pro de Honduras y de su pueblo.
Indudablemente, que el más oscuro, vergonzoso, repudiable, condenable y nefasto papel que ha desempeñado el Partido Liberal, a lo largo de sus 130 años, es haberse confabulado con los sectores más oscuros del país y la Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa, para dar golpe de Estado al Presidente, José Manuel Zelaya Rosales, el domingo 28 de junio de 2009.

El propio ex mandatario liberal, Carlos Roberto Flores Facussé, se alió con el ultra conservador Partido Nacional, las cúpulas de las iglesias Evangélica y Católica, las élites empresariales, militares y la legación diplomática estadounidense para derrocar al gobierno constitucional, elegido el último domingo de noviembre de 2005, y que realizaba reformas tibias a favor de los sectores empobrecidos y vilipendiados de la nación.
Ese indignante, antidemocrático y antipatriótico papel que rectoró Flores Facussé de la mano del entonces candidato presidencial liberal, Elvin Ernesto Santos Ordóñez, los cachurecos, Roberto Micheletti Bain, cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, cúpula evangélica, general Romeo Orlando Vásquez Velásquez y la embajada gringa, fue rechazado con energía por el pueblo hondureño.
[4:01 p. m., 5/2/2021] Juan Alfaro Posadas: Desde entonces, el otrora mayoritario y glorioso partido de las milicias eternamente jóvenes – como lo denominó Angel Zúniga Huete – pasó a convertirse en una organización política “chingaste”.

Actualmente, es la tercera fuerza política, fragmentada, estrechamente ligada a la dictadura de Juan Orlando Hernández Alvarado y con un aspirante presidencial que lavó activos a los Cachiros, y purgó una pena en los Estados Unidos, como es Yani Rosenthal Hidalgo.
Es el momento, que quienes se consideran dueños del Partido Liberal, le pidan perdón a sus bases, al pueblo hondureño y al país por todo el rosario de crasos errores que han venido cometiendo; se arrepientan de sus malas acciones y al mismo tiempo rectifiquen sus pasos.
De no ser así, este centenario partido está condenado a seguir en picada en cada proceso electoral, hasta desaparecer del escenario político nacional.
La ciudadanía ha madurado sustancialmente, y ya no está dispuesta a seguir los pasos de quienes la han traicionado. Pasaron aquellos tiempos en que convencían a sus parciales con canciones rancheras, con una “burrita”, con discursos líricos y vacíos, llevándolos de un lado a otro como mansas palomas y mentirles una y otra vez.

Hoy en día existen otras opciones políticas, estamos en la era de internet, de las redes sociales y de toda una avanzada tecnología que nos permite informarnos ampliamente y saber todo lo que ocurre en el país y en el mundo, en el preciso momento en que se producen los acontecimientos.
Las jornadas electorales de este año, son casualmente, la prueba de fuego para que este partido tradicional se actualice, dirija su norte a los intereses nacionales y de sus habitantes, o se ve obligado a sucumbir, por continuar con los vicios del pasado. Si no lo hace, se extinguirá, tal y como les ocurrió a los dinosaurios, y pasará al basurero de la historia hondureña.

Top