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«Pensé que era el fin de mi vida»: periodistas afganos describen las salvajes golpizas de los talibanes

AFGANISTÁN.

(CNN en español) – Se dieron a conocer relatos estremecedores sobre la detención y la brutal agresión de los talibanes a los periodistas que cubrían una protesta en Kabul a principios de esta semana, y un periodista afgano declaró a CNN que creía que iba a morir.

El reportero Nemat Naqdi y el editor de video Taqi Daryabi, del medio de comunicación afgano en línea EtilaatRoz, dijeron que fueron detenidos mientras cubrían una protesta de mujeres contra la participación de Pakistán en Afganistán y en apoyo a los derechos de las mujeres, la cual tuvo lugar el miércoles.

La protesta se llevó a cabo frente a una comisaría de policía, y tanto Naqdi como Daryabi afirmaron que los llevaron al interior de la comisaría y los golpearon con dureza.

Relato de Nemat Naqdi, uno de los periodistas golpeados por los talibanes

«Me golpearon con tanta fuerza que realmente pensé que era el fin de mi vida», dijo Naqdi a CNN el viernes. «En el brazo me pegaron con una fuerza extrema que me impidió moverlo durante los dos últimos días… ahora está mejor. Me hirieron gravemente mi ojo izquierdo y todavía está rojo, y estoy preocupado, mi oído izquierdo no puede oír nada. Tiene un zumbido. Me dieron cuatro o cinco bofetadas muy fuertes en la cara».

«Me pisaron la cabeza del otro lado y me presionaron con el pie en la cabeza, mi cara estaba en el suelo de mosaico, y yo intentaba tirarme por el dolor y decirles que me pegaran por todos los lados y no solo por la espalda. Por eso, mi cara estaba ensangrentada», contó Naqdi.

«Ejercían tal violencia que uno me sujetaba por la cabeza y la cara y otro me sujetaba por la cintura. Me ataron las manos y los pies, y uno de ellos me empujaba las piernas como si fuera algo flexible. Tenía la sensación de que se me podía romper el cuello o la espalda», añadió Naqdi.

Habla Taqi Daryabi: los periodistas «se convierten en la voz del pueblo»

«Cuando las fuerzas talibanes nos detuvieron y nos llevaron a la comisaría, me torturaron continuamente durante unos 10 minutos, aunque no estaba en condiciones de recordar el tiempo exacto. Me golpearon con todo lo que pudieron agarrar», dijo Daryabi.

«Es posible que a partir de ahora los talibanes amenacen y torturen a los periodistas. La continuación de sus actividades se considerará un peligro para su gobierno», añadió Daryabi.

«Declararon a los periodistas en una conferencia de prensa que se les concederá permiso para continuar con sus actividades, pero solo bajo las reglas islámicas. Creo que esas amenazas siguen vigentes. Los periodistas no se detendrán, son un sector diferente de la sociedad, y son personas que transmiten la voz de la población», agregó Daryabi. «Se convierten en la voz del pueblo».

«Un ataque a todos los medios de comunicación»

CNN se puso en contacto con los talibanes, pero no recibió ningún comentario al momento de escribir este artículo.

Zaki Daryabi, editor en jefe de EtilaatRoz, dijo a CNN que esperaba que «en primer lugar, los dirigentes talibanes respondieran a esta tortura continua y brutal de nuestros colegas; y que reprendieran a quienes habían cometido este crimen y acto de tortura en el distrito policial tres; que los sometieran a un proceso (legal)».

«En segundo lugar, esperábamos que los medios de comunicación afganos e internacionales no presentaran esto como un ataque a EtilaatRoz (diario); que lo presentaran como un ataque a todos los medios de comunicación y al debate sobre la libertad de expresión», añadió Zaki Daryabi.

Detenciones en las protestas

Nemat Naqdi y Taqi Daryabi se encuentran entre los al menos 14 periodistas detenidos en el transcurso de dos días mientras cubrían las protestas en Kabul, según el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés). Al menos seis de los periodistas «fueron objeto de violencia durante sus arrestos o detenciones», de acuerdo con el CPJ.

«Los talibanes deben dejar de inmediato de detener a los periodistas en Afganistán, poner fin al uso de la violencia contra ellos y permitir que los medios de comunicación operen libremente y sin temor a represalias», dijo el CPJ en un comunicado.

Las protestas tuvieron lugar en la zona de Dasht-i-Barchi de Kabul, habitada mayoritariamente por personas de la minoría étnica chií Hazara, conocida por haber sido objetivo de los talibanes en el pasado.

También se detuvo a algunos manifestantes, pero aún no está claro cuántos fueron. Los testigos han calculado que la afluencia de público a las protestas era de entre 300 y 500 personas, una de las mayores manifestaciones desde que los talibanes tomaron el control de Kabul.

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