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jueves, junio 30, 2022
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Tildan al cardenal  Óscar Andrés  Rodríguez como el  «Príncipe de las mil mascaras” por negar que la Iglesia recibió fondos del Estado de Honduras

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TEGUCIGALPA, HONDURAS

Nuevamente la autora del libro “Traiciones Sagradas” Martha Alegría Reichmann desnuda el “cinismo” del Cardenal Óscar Andrés Rodríguez tras una entrevista que brindó al periodista Darío Benegas en su programa  «Conversando  con Banegas».

Según la viuda de Valladares el representante de la Iglesia católica  se presentó con una “mascara llena de falsedad” cuando se le consultó  sobre la “agenda gay”,  además negó que la Iglesia haya recibido fondos del Estado de Honduras,  cuestionando que «¿dónde deja el cardenal los famosos  30 millones de lempiras otorgados por el gobierno de Porfirio Lobo Sosa?».

A continuación el artículo integro:

A»PRINCIPE» DE LAS MIL MASCARAS

Por Martha Alegría Reichmann

Roma, italia

El día domingo 5 de junio, recién pasado, el cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga fue entrevistado por su amigo Darío Banegas en su programa «Conversando  con Banegas»,  pero como siempre, el cardenal con fachada de normalidad,  se presentó  con su máscara de falsedad  y engañó no solamente al entrevistador sino a quien decidió escucharlo, aunque cabe mencionar que mucha gente  cambia de canal para no ver al desprestigiado  cardenal.

Dijo que el seminario en Tegucigalpa pasó de tener catorce seminaristas, a tener 160. Lo que no sabe Banegas es que hace unos años, los Padres Eudistas de nacionalidad colombiana  abandonaron Honduras ante la incapacidad de manejar dicho seminario por la presencia de 78 seminaristas homosexuales protegidos por el cardenal.

Cuando el señor Banegas le preguntó por la agenda gay, el cardenal se puso su máscara y respondió con una clara y muy acertada explicación para terminar definiéndolo  como «anormalidad» del ser humano.

El problema aquí es que el Eminentísimo Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga tiene una doble moralidad: una cosa es lo que dice, y otra lo que hace,  porque hasta ha ordenado sacerdotes «anormales» que son los que muchas veces terminan violando niños.

Dijo también que la iglesia nunca ha recibido fondos  del estado de Honduras. Lo negó categóricamente aludiendo que solo recibe donaciones de los feligreses.

El presidente Carlos Flores Facuse le otorgó, mediante acuerdo  ejecutivo 046-2001 publicado en el diario oficial  La Gaceta el 7 de noviembre 2001, la cantidad de  cien mil lempiras mensuales durante todo su mandato presidencial.

También  desde el año 2005, la iglesia recibe la cantidad de 88 millones de lempiras anuales en base al decreto legislativo 388-2005.   Para la Fundación de la Comunicación y la Educación.

El  cinismo del cardenal ha llegado a tal grado,   que recientemente tuvo el descaro de ir a casa presidencial acompañado por el rector Elio Alvarenga a pedir que no les quiten esos 88 millones de lempiras.

Además, dónde deja el cardenal los famosos  30 millones de lempiras otorgados por el gobierno de Porfirio Lobo Sosa?

El último escándalo  publicado este 14 de junio por  Infovaticana es un tremendo artículo elaborado por «Laicos de Honduras»  donde se demuestra el dolo, la mentira    y la complicidad del cardenal Rodríguez con su auxiliar Juan José Pineda al  apoderarse de esos 30 millones. Dinero solicitado al gobierno para beneficio de los pobres.

Lea aquí el artículo

Ante la pregunta de que si alguien supervisa las finanzas de la diócesis, el cardenal dijo que sí, y hasta mencionó un nombre de alguna entidad  auditora del vaticano, pero eso comenzará hasta ahora después de que fueron publicadas las reformas. En el pasado nadie ha supervisado  las cuentas del cardenal. Por esa razón es que se atrevió a desviar fondos y apropiarse de millones y millones de lempiras. Ha sido denunciado por varios medios mostrando las evidencias y contra eso no hay argumento que valga.

En esa entrevista se habló de corrupción y era un tremendo  corrupto el entrevistado a quien  se le despidió del programa  con el título de «Príncipe de la Iglesia».  Por esa razón al cardenal le agrada muchísimo llegar a TELEVICENTRO . Porque sabe que  allí se le adula,  se le ocultan sus pecados, se le da la oportunidad de mentirle al pueblo y se le rinde pleitesía. 

Me parece imposible que don Darío Banegas siendo político y entrevistador, ignore la noticia de hace pocas semanas -también de Infovaticana – sobre la investigación ordenada por el  propio Vaticano  al eminentísimo cardenal por intentar apropiarse de la Universidad Católica Nuestra Señora de la Paz.  Tampoco  puede don Darío  ser ajeno a todos los escándalos financieros y a todos los escándalos de inmoralidad sexual  con tantos «anormales»  en la propia residencia del cardenal  llamada popularmente «La casa de las locas». Escándalos  que afectan directamente no solo a la Iglesia hondureña, sino a la Iglesia universal. 

«Pobre nuestra  Honduras». Qué país tan desgraciado. Se ha dicho que ahí el corcho se hunde y el plomo flota. Haber tenido un Presidente de la República que nos avergüenza, es una desgracia, pero tener un cardenal mañoso, es algo que nos denigra.

 «En el país de los ciegos, el tuerto es el rey», dice el dicho. Todavía hay personas  que se les cae la baba  escuchando al cardenal. Eso porque son personas desinformadas y cualquier mentira, y cualquier falsedad proveniente de ese ser malévolo, la toman como una gran verdad. Por otro lado, hay personas  que saben todo del cardenal y fingen no saber nada.  Por eso es que nuestro país está tan podrido, porque a los corruptos se les da importancia, los adulan, los enjabonan y los presentan como personajes ejemplares. Da asco.

En  el pasado, la abogada Gabriela Castellanos, Directora del CNA, manifestó que ella estaba al tanto  del caso de los 30 millones «desaparecidos» pero que no procedía porque  como católica no quería perjudicar a la Iglesia.  Qué gran error.  Querrá decir que a los jerarcas corruptos católicos hay que esconderlos bajo el manto de la impunidad?  Todo lo contrario, porque  ellos están llamados a ser más correctos que cualquier otro ciudadano porque se supone que tienen que honrar y respetar la doctrina y el nombre de Dios y no delinquir  como lo hace este cardenal.  Jesús, a través de varios evangelistas nos pide que denunciemos a quienes obran en perjuicio de la Iglesia.  Nos previene de los «falsos profetas» y nos advierte de los «lobos con piel de oveja».  Usted no solo le falló a la Iglesia, estimada abogada. Usted le falló a Honduras, porque la justicia se debe aplicar sin distinciones.  Pero vea que  aunque usted se negó, la verdad prevalece porque es un designio de Dios.

La noticia ha reventado como bomba en un medio internacional que se expande por el mundo. Se culpaba al obispo Pineda de robar los 30 millones con la complicidad de Rodríguez.  Pero documentos secretos recién revelados,  demuestran  que fue Rodríguez con la complicidad de Pineda quien se apoderó del dinero. Seguramente se lo repartieron pero con estas revelaciones  le han cortado la yugular al «eminentísimo».  Ya era tiempo.

Todo sale a la luz tarde o temprano. Cuando supe que el Eminentísimo padecía covid 19,  tuve la seguridad de que no iba a morir porque antes tenía que pagar por todas las atrocidades cometidas. Ahora solo falta que el gobierno actual lo investigue. Si lo investigó el Vaticano, porqué no Honduras?  Tiene que rendir cuentas a los hondureños antes que rendírselas a Dios.  En la investigación del vaticano salió muy mal y aunque trató de dar explicaciones. Ya nadie le cree.

De todo lo que he dicho y he escrito denunciando a este hombre disfrazado de cardenal, no ha habido una palabra de más. El tiempo cada día me ha ido dando toda la razón. Las personas que antes «respingaban» ahora están calladas. Las que me criticaban, ahora se tienen que morder la lengua porque las evidencias pesan.

En la entrevista el eminentísimo cardenal se volvió a poner la máscara y condenó la difamación y la calumnia. Sin embargo existe una calumnia muy   fuerte  contra mi honor escrita con seudónimo, pero ya tengo la prueba que viene del «eminentísimo».  Es tan grotesca  la calumnia que nadie la cree, mucho menos quien me conoce.  Creyó el «eminentísimo que me iba a amedrentar?  Que me iba a callar?    No, señor, yo no voy a caer en sus juegos sucios.  Yo sigo firme hasta el final con mi mirada  puesta  solo en Dios y con mi cabeza muy en alto. Sigo firme y solo Dios me indicará cuando mi misión haya terminado.

No se denigre calumniando a una mujer, cardenal, a una viuda.  No se olvide que soy la viuda del amigo que mejor le sirvió. Tenga hombría, respete al ser humano. No calumnie a su prójimo solamente  porque es incapaz de defenderse con dignidad porque la verdad no la tiene en sus manos.   Se le acabó el jueguito que mantuvo por tantos  años diciendo que quienes lo atacaban lo hacían por  atacar a la Iglesia. O por atacar al papa.  Se acabó señor cardenal.  No siga llenando de fango sus inmerecidas vestiduras.  Usted fue cardenal por error porque un cardenal no puede ser malévolo ni maquiavélico como lo es usted.   Tenga vergüenza.  A muchas personas les   ha dicho que estoy loca y que por eso lo denuncio. Lo que usted hace se llama difamación.  Yo denuncio con la verdad y con pruebas, como lo estoy haciendo ahora.  Mis artículos son publicados no solo en medios hondureños sino en otros  prestigiados  periódicos católicos de Estados Unidos y Europa que luchan por la verdad dentro de la Iglesia.   No creo que ellos pondrían en riesgo su prestigio publicando artículos escritos por  «una loca».  Sé perfectamente cómo usted, bajo bajo,   me ha calumniado entre sus amistades y parientes cardenal. No sea  cobarde. Dé la cara.

Jamás pudo atreverse a llamarme para pedirme cuentas porque sabe que lleva todas las de perder, y mire que no he querido tocar el escabroso caso de Micke Estrada y de Carlo Magno Nuñez.

 Estoy con Dios y Dios está conmigo, señor cardenal. Él me ha hecho fuerte, atrevida, osada, intrépida, aguerrida… y como me dijo un sacerdote: » Dios me bruñó como a una espada» porque solo así se pueden ganar las batallas.

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El cardenal Maradiaga en el punto de mira por el manejo de unos fondos públicos millonarios

Por Redaccioninfovaticana | 14 junio, 2022

IGLESIA UNIVERSAL / ÓSCAR RODRÍGUEZ MARADIAGA

«Iglesia católica hace negocios milagrosos con los recursos de la Tasa de Seguridad por 30 millones». Fue el titulo con que salió la noticia el día 13 de diciembre del año 2017, en el rotativo digital ConfidencialHN de Honduras.

Todo trata sobre el secretismo con que históricamente se han manejados los fondos de la ley denominada “Ley de Seguridad Poblacional”, que consiste en una Tasa impositiva para la Seguridad Poblacional (TSP) o Tazón de Seguridad, que es un impuesto aprobado por el Congreso Nacional en el año 2012 y cuya información y liquidación contable se encuentra clasificada por Decreto Presidencial como Secreto de Estado y está prohibida su acceso al público.

Es así como el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga entra en el juego y pasa a ser uno más de los que supuestamente se aprovecharon para sacar su parte del pastel de una fiesta de reparto ilegal de dinero público. Pero como siempre, el purpurado no se iba a ensuciar las manos y mucho menos dar la cara, sino haciendo todo por medio de algún “mandadero” o un “testaferro” como es su costumbre, en este caso el “trabajo sucio” se lo delego a su obispo auxiliar Juan José Pineda Fasquelle, para ser la cara visible, pero el dinero se le dio a el cardenal Rodríguez  y bajo su firma y autorización se drenaron los fondos del fideicomiso creado para ser ejecutado única y exclusivamente con la autorización del mismo Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga.

Fueron entregados L 30,835,190.00, los mismos que se depositaron en un Fideicomiso en el Banco BAC a nombre de la Arquidiócesis de Tegucigalpa; (el fideicomiso lo manejó la Marcela Solórzano, en el Depto. De Fideicomiso de BAC Honduras; la cuenta en Lempiras es la #914334102 y la cuenta en Dólares Americanos es la #914334101).

Sin el deseo de justificar a Pineda Fasquelle, las veces que hemos observado la cara del obispo auxiliar ha sido de miedo y espanto cuando se le entrevista. Obviamente no quiere delatar a su superior. Esto mismo lo podemos entender cuando el mismo Pineda Fasquelle presentó informes sobre cómo se habían hecho los gastos para la creación de los “proyectos invisibles de la Iglesia católica”. Que fueron tan invisibles que ni los demás obispos de la Conferencia Episcopal de Honduras (CEH), ni mucho menos las parroquias a nivel nacional, se dieron cuenta. Llegando incluso a indignarse el actual presidente de la (CEH), Ángel Garachana Pérez, por no haber sido informado ni mucho menos participado de los fondos.

Laicos de Honduras pudo obtener documentos que evidencian los pobres informes presentados por el obispo auxiliar Pineda Fasquelle, los que carecen de toda formalidad, criterios y requisitos exigidos por los órganos gubernamentales hondureños. Creemos que era de esperar la pobreza de la información brindada, ya que no es fácil hacer este tipo de fraudes, para personas que han sido formadas para pastorear las ovejas del Señor y que maliciosamente se dediquen a tareas que solo delincuentes entendidos en la materia pueden hacer sin mayores dificultades.

También hemos tenido acceso a documentos que fueron formulados por personas que trabajan para los Órganos Contralores del Estado de Honduras y cuyas observaciones más importantes se las detallamos a continuación, con el fin de que el pueblo hondureño conozca la verdad y reclame lo que por derecho le corresponde.

Deficiencia en la argumentación y Presentación del Proyecto

El proyecto presenta fuertes deficiencias en su fundamentación y carece de información básica requerida por las Leyes de la administración pública del País.

Dicho Proyecto presenta incoherencias e inconsistencias en las cifras presentadas y casi en su totalidad los datos base utilizados para su justificación no están documentados ni respaldados con comprobantes (facturas, contratos, recibos, etc.).

El Equipo técnico de la TSP fue permisiva y benigna con los errores formales 

Llama la atención el criterio de laxitud con que éste, siendo deficitario y rebatible, fue sin embargo aprobado y considerado idóneo para ser ejecutado.

Obviaron todas las normas de un procedimiento establecido para favorecer la petición subjetiva de una persona que actuaba a la sazón sin conocimiento de ningún Obispo de la Conferencia Episcopal de Honduras (CEH), solamente del Arzobispo Cardenal, Mons. Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, quien a su vez firmó el documento del Fideicomiso que reposa en el Banco BAC y que custodiaba la suma de L 30,835,190.00.

Se creó un régimen de excepción y privilegio para el Proyecto «Fortalecimiento Institucional para Obras Sociales de la Iglesia Católica de Honduras».

Un álbum de fotografías no es suficiente para respaldar una actividad donde se ha manejado dinero de la Tasa de Seguridad Poblacional de Honduras, teniendo en cuenta la regla universal de la transparencia y la eficiencia contables. La excepción posiblemente se dio por vía de amistad y tolerancia de parte de algunos ejecutivos de la TSP, como Doña Soledad de Ramírez.

Anomalías evidentes que son deducibles por drenaje de fondos del Estado a cuentas personales.

4.1. El proyecto en referencia adolece de precisión con relación a los beneficiarios directos del mismo; las afirmaciones y los alcances de sus postulados son demasiado genéricos. No hubo finiquito formal y reglamentado sobre eso.

4.2. Se habla de términos relativos sin tener valores absolutos en referencia y un término relativo tiene validez solamente cuando se especifica ese valor absoluto al que se refiere. La única cifra segura y confiable en todo el informe presentado por el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga y su Obispo Pineda Fasquelle es la otorgada por la Tasa de Seguridad Poblacional, la suma de L 30,835,190.00. No hubo finiquito formal y legal sobre ello.

4.3. No hubo una supervisión intermedia ni extensiva al Proyecto de parte de la entidad contralora de la TSP. Los fondos se presumen perdidos e irrastreables.

4.4. Todas las instituciones mencionadas en el tejido documental argumentado por el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga y su Obispo Pineda Fasquelle desconocen la existencia de los proyectos mencionados (Colegios y Escuelas Católicas, Cáritas de Honduras, Hermanas Scalabrinianas y su proyecto nacional de migrantes retornados, Universidad Católica, etc., los Obispos de las Diócesis, ni nadie).

4.5. El proyecto debe de tener más datos y más información que permita ser evaluado, ser supervisado y ser auditado parcialmente y cuando debió ser concluido, todo para evitar maniobras de uso no apropiado de los recursos por algunos de los actores. Lo que pareció que podría ser un pequeño indicador de proyectos “invisibles” se convirtió en el denominador absoluto del proyecto regentado por el Fideicomiso # 219 del Banco BAC, a nombre de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, bajo la única y exclusiva firma del Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga. No existe un solo compromiso cumplido por parte del Comité operador y responsable del Fideicomiso, el cual tendría que ser capaz de detentar ante el Pueblo que el manejo de los fondos recibidos ha satisfecho las expectativas del donante (todos los ciudadanos) y se han presentado los informes de manera oportuna, precisa, segura y confiable para los 7,000,000 de hondureños beneficiados. Cosa absolutamente inexistente y judicialmente reprobable.

Por el bien de los beneficiarios y los ejecutores del Proyecto y para cumplir con la Ley de la República de Honduras, la suma otorgada al Comité de dos personas, jerarcas de la Iglesia Católica que suscribieron el compromiso de administrar los  L 30,835,190.00, debería de nuevo ser evaluado, con un equipo interdisciplinario competente que a su vez construya una información indagatoria exhaustiva con las instrucciones adecuadas para informar de manera completa y eficiente sobre los resultados obrados a la sombra del mencionado Proyecto católico “Fortalecimiento Institucional para Obras Sociales de la Iglesia Católica de Honduras” —también llamado Proyecto “Prevención y Formación, Continuación de Proyectos Institucionales”— exigiendo después de parte del Consejo Nacional y del Despacho de Finanzas la devolución íntegra de dichos dineros o de sus faltantes.

5.Aspectos inculpantes de irregularidades de orden legal:

Es necesario que el Comité Fiduciario, ejecutor y responsable único del Proyecto, quien actúa por propia autoridad y delegación de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, respectivamente, firme y selle las resoluciones internas, los memorándums, las órdenes de compra, las licitaciones de tres suministradores y proveedores, contratos de servicio profesional, pago de seguro social a posibles empleados, bitácora de bodegas y stock de herramientas y otros bienes. Falta totalmente la correspondencia operativa normal y circulante del caso con el respaldo de un gabinete contable que haga sustentable cada afirmación. La ejecución de los Fondos Públicos compromete a las Instituciones involucradas y las personas que ostentan su Representación Legal, así como la credibilidad de la Iglesia Católica, la Conferencia Episcopal y, la Oficina de Proyectos de la Curia Arzobispal y al Arzobispado de Tegucigalpa, pues consta que todas estas personas morales e instancias curiales han sido los entes y agentes operadores de los fondos del Pueblo de Honduras, recibido por la TSP.

Según el Código de Comercio de la República de Honduras, el fiduciario, es la parte a quien se transfieren los bienes, y está obligada a administrarlos con la prudencia y diligencia propias del buen hombre de negocios y actúa sobre la base de la confianza depositada en él. En Honduras la Ley exige que las personas que conformen el Comité Técnico del Fideicomiso deben ser personas de alta moral y autorizada para ser Fiduciarias en los términos de la Ley. Este es un dato claro e irrebatible. El gestor de los fondos pidió, procuró, recibió, administró y finiquitó la totalidad de los fondos, y tendrá que demostrar que no lo hizo para provecho propio cuando saque de la invisibilidad los proyectos por él creados.

En caso de que el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga y su Obispo Pineda Fasquelle hubiesen presentado —o no presentado— la correspondiente y legal demostración de sus incumbencias como los responsables del manejo del Proyecto «Fortalecimiento Institucional para Obras Sociales de la Iglesia Católica de Honduras», y para ello usaron mentira, dolo, subterfugios y falsedad pública, habría que tener en cuenta que en todas partes la Ley General de Publicidad califica de «ilícita» la publicidad engañosa, desleal y agresiva; en todos los países donde existe la Ley de Competencia desleal se considera desleal por engañosa cualquier conducta que contenga información falsa o información que, aun siendo veraz, por su contenido o presentación induzca o pueda inducir a error a los destinatarios, siendo susceptible de alterar su comportamiento económico. Lo que supuestamente habrían cometido el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga y su Obispo Pineda Fasquelle es un delito de falsedad ideológica en perjuicio de la fe pública, concretamente del Gobierno mismo, que de buena fe les otorgó un dinero que nunca han visto los pobres. La Ley tiene que aplicarse.

Además, el cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga y el obispo Juan José Pineda deberían ser investigados por los supuestos delitos de abuso de autoridad, fraude, malversación de fondos, lavado de activos, falsificación y uso de documentos públicos en perjuicio de la administración pública, de la fe pública y la economía del Estado de Honduras y demostrar su inocencia.

Laicos de Honduras.

https://www.caminosreligiosos.com/vaticano-mando-investigar-cardenal-maradiaga-intentar-apropiarse-universidad-catolica-honduras-n-1681322.html

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