- Algunos profesionales acumulan hasta nueve meses sin recibir salario. El Colegio Médico exige agilizar la revisión de expedientes y reclama un ministro dedicado a tiempo completo a una Secretaría que consideran demasiado sensible
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
La crisis salarial que afecta al personal médico del país continúa sin una solución definitiva. Este miércoles, el Colegio Médico de Honduras (CMH) y la Secretaría de Salud (SESAL) continuarán con la mesa técnica instalada para revisar los expedientes pendientes, mientras las asambleas informativas del gremio se mantienen activas.
El representante del CMH, doctor Óscar Sánchez, denunció que 829 médicos contratados e interinos permanecen afectados por el retraso en el pago de sus salarios, con casos en los que la deuda alcanza hasta nueve meses.
La situación mantiene en incertidumbre económica a cientos de profesionales que, pese a no recibir su remuneración, continúan desempeñando sus funciones en hospitales y centros de salud del territorio nacional.
Deudas salariales golpean al interior del país
Sánchez explicó que el Colegio Médico realizó un censo nacional antes de la Semana Morazánica, mediante el cual identificó las zonas más afectadas por la falta de pago.
Entre ellas mencionó Olancho, el sur de Francisco Morazán y Choluteca, donde los médicos reportan atrasos de tres, cuatro, seis y hasta nueve meses de salario.
El problema se agravó luego de que el Gobierno sometiera a revisión contratos, interinatos y nombramientos efectuados entre octubre y enero, antes de la toma de posesión, bajo argumentos relacionados con la falta de respaldo presupuestario y posibles irregularidades.
Como respuesta, las autoridades y el gremio instalaron una mesa técnica para examinar la documentación y determinar cuáles expedientes cumplen con los requisitos para proceder con los pagos.
El representante médico, sin embargo, cuestionó la lentitud del proceso y consideró que resolver la crisis requiere voluntad política y decisiones oportunas.
«Esto es cuestión de voluntad política, lastimosamente todo está manejado por políticas», manifestó.
CMH reclama un ministro de Salud a tiempo completo
El galeno también cuestionó los cambios reiterados en el área de Recursos Humanos de la Secretaría de Salud, al señalar que durante el actual Gobierno se ha cambiado cuatro veces a los responsables de esa dependencia, encargada de procesos fundamentales para la revisión de documentos y planillas.
Ante esta situación, Sánchez exigió mayor atención de las autoridades a una institución que, por su naturaleza, necesita respuestas permanentes tanto en el ámbito administrativo como en la prestación de servicios.
«Necesitamos que haya un ministro 24/7 en la Secretaría, es una secretaría demasiado sensible, no solo en la parte administrativa sino en la parte operativa», expresó.
Asambleas continúan mientras esperan el pago
Pese a las medidas de presión, Sánchez aseguró que los médicos no han abandonado la atención de los pacientes hospitalizados. Según explicó, continúan las visitas médicas, las emergencias, las cirugías no programadas y las consultas generales.
También se mantiene la elaboración de recetas para pacientes con enfermedades crónicas, incluidos diabéticos, hipertensos y personas con cáncer, en hospitales y centros de salud.
El representante del CMH aclaró que el mecanismo instalado con las autoridades es una mesa técnica para revisar y completar expedientes, y no una mesa de diálogo.
La expectativa del gremio es que la revisión documental concluya durante esta semana y permita hacer efectivos los salarios pendientes. Entretanto, las asambleas informativas continúan como medida de presión para exigir una respuesta concreta
«Hay un atraso de salarios grosero. Imagínense alguien que trabaja sin salario, hay que ser conscientes. Estos procesos de expedientes son llevados demasiado lento», concluyó Sánchez.
La continuidad de las reuniones será clave para determinar si finalmente se destraba el pago a los 829 médicos afectados, mientras el gremio insiste en que no puede prolongarse una situación que compromete la estabilidad económica de quienes sostienen diariamente los servicios de salud.









