- Bono compensatorio y apoyo temporal buscan contener impacto de la crisis energética sin golpear el bolsillo de los usuarios
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
Tras intensas horas de negociación, las autoridades de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) y representantes del transporte urbano alcanzaron un acuerdo que evita, por ahora, un aumento en el precio del pasaje a nivel nacional.
El entendimiento tiene como objetivo principal mantener el servicio activo sin trasladar el impacto de la crisis energética a los usuarios, en un contexto marcado por el alza en los combustibles y los costos operativos.
Gobierno pagará deuda histórica
El titular de la SIT confirmó que la primera medida será el pago del bono compensatorio pendiente a los transportistas, una deuda acumulada que será cubierta entre esta semana y la próxima.
Según explicó el funcionario, este desembolso permitirá aliviar la presión económica que enfrentan las empresas del sector, garantizando así la continuidad del servicio en todo el país.
Mesas técnicas para revisar tarifas
Como parte del acuerdo, también se instalarán mesas técnicas junto al Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT), con el fin de revisar las tarifas del transporte público.
Las autoridades recordaron que, por ley, estas deben evaluarse cada seis meses, aunque en los últimos años no se habían actualizado. No obstante, se acordó que cualquier ajuste será progresivo y solo se aplicará una vez finalice la crisis de los combustibles.
Sin aumento inmediato al pasaje
Los dirigentes del transporte urbano anunciaron además la implementación de un bono temporal o apoyo financiero que servirá para compensar el incremento en los costos de operación, especialmente en combustible e insumos.
“Queremos garantizar la continuidad del servicio sin afectar a la población”, señalaron representantes del sector.
Por ahora, el mensaje es claro: no hay autorización para aumentar el pasaje. Tanto el Gobierno como los transportistas coinciden en que estas medidas buscan equilibrar la estabilidad del sistema sin trasladar la carga económica a los ciudadanos.
El acuerdo representa un respiro momentáneo para miles de usuarios que dependen del transporte público, mientras el país enfrenta los efectos de la crisis energética.



