- Una iniciativa de ley pretende prohibir los reductores de velocidad artesanales en la red vial primaria y someter su instalación a la autorización de las autoridades de Infraestructura y Transporte.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Los túmulos improvisados que abundan en distintas comunidades del país podrían tener sus días contados en las principales carreteras de Honduras. El Congreso Nacional impulsa una iniciativa de ley para regular estas estructuras, señaladas por representar riesgos para conductores y pasajeros, además de obstaculizar la circulación vehicular.
El diputado nacionalista Marcos Midence explicó que en diferentes sectores se construyen reductores de velocidad sin estudios ni criterios técnicos, algunos de los cuales alcanzan hasta dos metros de altura, una situación que, según expuso, hace necesario establecer controles para garantizar condiciones más seguras en la red vial primaria.
La propuesta, denominada Ley de Ordenamiento Técnico y Eliminación de Túmulos Irregulares en la Red Vial Primaria Nacional, busca poner fin a la instalación de obstáculos construidos de manera artesanal que pueden comprometer la seguridad vial y dificultar el paso de vehículos pesados y de carga.
Instalación bajo autorización oficial
El artículo uno de la iniciativa establece la prohibición de instalar túmulos tradicionales, artesanales o no certificados en la red vial primaria nacional.
Además, plantea que la instalación, permanencia, sustitución o eliminación de dispositivos destinados a reducir la velocidad deberá contar con la autorización de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT).
De aprobarse la normativa, los reductores de velocidad en estas carreteras deberán ajustarse a criterios técnicos y contar con el aval correspondiente, en lugar de depender de construcciones improvisadas por particulares o comunidades.
La iniciativa busca ordenar el uso de estos dispositivos y reducir los riesgos asociados a estructuras que no cumplen con parámetros técnicos. Su alcance se concentra en la red vial primaria nacional, por lo que la aplicación de la prohibición dependerá de lo que finalmente establezca el texto aprobado por el Congreso.
La propuesta abre el debate sobre la necesidad de mejorar la seguridad en las carreteras sin recurrir a obstáculos que puedan poner en peligro a quienes transitan por ellas.











