- La municipalidad gestionará apoyo para que los damnificados puedan alquilar viviendas durante tres a seis meses, mientras se determina si el terreno permite una solución definitiva. Las autoridades advierten que el riesgo de nuevos deslizamientos continúa.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Las familias afectadas por los derrumbes en la colonia Villa Unión podrían recibir apoyo económico para alquilar viviendas temporales durante un período de tres a seis meses, mientras las autoridades municipales evalúan la estabilidad del terreno y determinan las medidas necesarias para atender la emergencia.
El director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo (Simger), Julio Quiñonez, informó que la Alcaldía Municipal del Distrito Central ya inició las gestiones para identificar las necesidades de cada familia y avanzar con el respaldo económico destinado al pago de alquileres.
La medida busca que los damnificados puedan permanecer en lugares seguros mientras disminuyen las lluvias y se realizan los estudios técnicos para establecer qué obras podrían ejecutarse en la zona.
Advierten que el peligro continúa
Quiñonez alertó que las condiciones de vulnerabilidad en Villa Unión siguen siendo elevadas debido a las precipitaciones y a la inestabilidad del terreno. Por ello, recomendó insistentemente a los habitantes que no permanezcan durante la noche en sus viviendas y que se trasladen a los albergues habilitados.
El funcionario explicó que la construcción de un muro de contención, considerado una posible medida de protección, requiere estudios especializados y trabajos técnicos que no pueden ejecutarse de manera inmediata.
Mientras tanto, la prioridad de las autoridades es evitar que más personas queden expuestas a nuevos derrumbes, especialmente ante la posibilidad de que las lluvias continúen agravando las condiciones del sector.
Familias reciben asistencia en albergues
El director del Simger aseguró que las personas alojadas en los albergues municipales han recibido atención médica y alimentación, con especial atención a los niños pequeños.
Además, indicó que un integrante del equipo municipal mantiene comunicación directa con los afectados para conocer sus necesidades, dar seguimiento a los casos y mantenerlos informados sobre los avances de las gestiones para conseguir los recursos destinados a los alquileres.
Estudios determinarán el futuro de la zona
Sobre las causas de los derrumbes, Quiñonez señaló que el desastre responde a una combinación de factores, entre ellos las precipitaciones extraordinarias, el desbordamiento de una canalización temporal de aguas y la construcción de viviendas en laderas altamente susceptibles a deslizamientos.
En cuanto a la posibilidad de declarar inhabitable toda la zona, explicó que todavía es necesario realizar un análisis detallado de las condiciones del terreno para establecer la magnitud del riesgo y definir las medidas que deberán adoptarse.
Por ahora, las familias permanecen a la espera de una respuesta definitiva que les permita recuperar la seguridad y la estabilidad de sus hogares, mientras la municipalidad gestiona una alternativa temporal para alejarlas de una zona donde el peligro aún no ha sido descartado.









