TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El arzobispo de Tegucigalpa, el español José Vicente Nácher, dijo este martes que los hondureños están llamados a generar «respeto, trabajo y justicia» toda vez que describió a la Virgen de Suyapa, patrona del país, como «un gran pozo de santidad» porque representa un símbolo de unidad nacional.
«Yo diría aquí, a los pies de la Virgen de Suyapa, que la esperanza es maternal», por lo que los hombres y las mujeres «estamos llamados a ser generativos de respeto, trabajo y justicia», subrayó Nácher en la misa que ofició en la Basílica Menor de Suyapa, en la capital hondureña, por la conmemoración del 279 aniversario del hallazgo de la patrona de Honduras.
A la misa, que se celebró en el santuario de Suyapa, en el extremo oriental de Tegucigalpa, asistieron el presidente de Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura, funcionarios del poder Ejecutivo, diputados del Parlamento, magistrados de poder judicial y cientos de católicos de diferentes regiones del país.
El acto religioso fue precedido por una alborada musical que miles de feligreses y artistas nacionales celebraron en el santuario desde anoche hasta la madrugada de hoy.
Virgen de Suyapa, símbolo de unidad nacional
Nácher destacó que la Virgen de Suyapa es un «gran pozo de santidad, es decir, donde vienen a beber los que aman a Dios, donde confluyen y se encuentran distintas personas de toda la nación, y desde donde se expande y comparte lo mejor de la hondureñidad».
La basílica de Suyapa recibe a feligreses de «toda procedencia y pensamiento» y constituye «un ejemplo de armonía en la diversidad y respeto en la diferencia», señaló Nácher, quien es hondureño por naturalización.
Además, recordó que, como señala el Papa León, los bienes de la tierra «no deben seguir acumulándose por unos pocos», una práctica que calificó de «indebida» y que «no la quiere Dios ni tampoco la queremos los hondureños».
El futuro del país centroamericano, agregó, debe construirse de manera conjunta, “con respeto mutuo, esfuerzo compartido y beneficios que alcancen a todos”.
«Cada uno con nuestra responsabilidad, estamos llamados a generar progreso y equidad, recordamos que nadie tiene autorización para robar y esto no son palabras al aire, es una exigencia cristiana», afirmó.
Durante la homilía, el arzobispo anunció el lanzamiento nacional de la «Santa Misión Evangelizadora 2026» y aseguró que, aunque en la nación «hay cosas que cambiar», no se debe sustituir «el amor por Honduras y su santa patrona».
Nácher resaltó que la Iglesia «no excluye a nadie y ama a todos. Esto, que parece tan poco, posee el germen del auténtico cambio».
La Virgen de Suyapa, una diminuta imagen de 6,5 centímetros de alto, tallada en madera de cedro y que tiene conferido el grado de capitana de las Fuerzas Armadas de Honduras, fue hallada, según apuntes históricos, por los campesinos Alejandro Colíndres y Lorenzo Martínez el 3 de febrero de 1747, cerca de Tegucigalpa.
Con información de EFE

