La Comisión Europea (CE) ha obligado este martes a la estadounidense Google a abrir su sistema operativo Android a los competidores que quieren ofrecer servicios de inteligencia artificial (IA) en los dispositivos móviles, así como a fomentar la libre competencia entre los motores de búsqueda.
En el marco de la ley de mercados digitales (DMA), que establece la libre competencia entre las grandes empresas de internet, la Comisión Europea ha dado hoy seis meses a la compañía para cumplir con la normativa y, si no lo hace, podría abrirle un expediente en el futuro, ha informado en una nota.
Bruselas quiere que Google dé a sus competidores el mismo acceso a las funciones que su sistema de inteligencia artificial Gemini ofrece a los usuarios en los dispositivos Android.
Objetivo
El objetivo es «garantizar que los proveedores externos tengan las mismas oportunidades de innovar y competir en el cambiante panorama de la IA», de acuerdo con el comunicado.
El Ejecutivo comunitario también fuerza a Google a que los proveedores de motores de búsqueda alternativos tengan acceso «en condiciones justas, razonables y no discriminatorias» a los datos anonimizados de clasificación, consultas y visualizaciones que posee Google Search.
El objetivo es que el resto de motores de búsqueda puedan consultar estos datos para «optimizar sus servicios y ofrecer a los usuarios alternativas genuinas a las búsqueda de Google», también mediante los chats de inteligencia artificial, se indica.
«Las herramientas de inteligencia artificial están transformando la forma en que buscamos y recibimos información en línea en nuestros teléfonos inteligentes, e incluso cómo interactuamos con nuestros dispositivos», ha afirmado en la nota la vicepresidenta de la Comisión Europea, encargada de la política de competencia, Teresa Ribera.
«Esto crea nuevas oportunidades. Queremos maximizar el potencial y los beneficios de este profundo cambio tecnológico, garantizando unas mismas reglas del juego», ha dicho Ribera.
En los próximos tres meses, Bruselas trasladará a Google las medidas que debe llevar a cabo para cumplir con la DMA y, una vez lo haga, la compañía tendrá la oportunidad de ofrecer remedios alternativos a la propuesta de la Comisión.
Si aún así la Comisión considera que Google continúa incumpliendo la normativa, podría abrirle un expediente en el futuro, en un mínimo de seis meses, que podría culminar en una multa.
Con información de EFE

