- La exrectora de la UNAH cuestiona la falta de respuestas del Gobierno y el prolongado paro médico, mientras pacientes siguen esperando cirugías y consultas especializadas.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. —
El abandono del sistema de salud por parte del Estado y la actitud de indolencia que atribuye al gremio médico frente al sufrimiento de los pacientes marcaron los cuestionamientos de la exrectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos, ante una crisis sanitaria que se agrava con el inicio de la sexta semana consecutiva de asambleas informativas.
Castellanos advirtió que la prolongada paralización, iniciada el pasado 7 de septiembre, ha profundizado los problemas históricos de la red hospitalaria, especialmente la mora quirúrgica, la falta de medicamentos y los retrasos en las consultas especializadas, afectando principalmente a los sectores más pobres del país.
«Lo que estamos viendo es un abandono del sector salud por parte del Gobierno y también un abandono del gremio médico bastante acomodado a una crisis que aparentemente le conviene mantener», cuestionó la socióloga.
La exrectora señaló que, aunque el sistema sanitario arrastra deficiencias desde hace años, la suspensión prolongada de servicios ha agravado la situación de miles de hondureños que dependen de los hospitales públicos para recibir atención médica.
Cuestiona pagos y falta de transparencia
Castellanos también criticó la falta de información detallada por parte de la Secretaría de Salud (Sesal) sobre las razones que impiden resolver las demandas del Colegio Médico de Honduras (CMH).
Aunque las autoridades han asegurado que se ha pagado más del 95% de los salarios reclamados, consideró necesario explicar cuáles son los compromisos pendientes y por qué las negociaciones no han permitido poner fin al conflicto.
Entre las 15 demandas del gremio figuran salarios adeudados, contratos incumplidos, pagos por turnicidad y vacaciones profilácticas. Para Castellanos, la población merece conocer desde cuándo se originaron estos problemas y qué responsabilidades corresponden a las autoridades.
Sin embargo, sus cuestionamientos también alcanzaron al gremio médico, al que pidió transparentar cuánto dinero público se ha pagado durante las semanas de paralización sin que se haya brindado la atención correspondiente en los servicios afectados.
«¿Cuánto nos está costando a los que tributamos?», planteó, al señalar que algunos profesionales mantienen varios empleos en instituciones públicas, entre ellas la UNAH, la Sesal y el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
Los pacientes, los más perjudicados
La socióloga cuestionó que, mientras el Gobierno y el Colegio Médico mantienen sus diferencias, los pacientes continúan soportando las consecuencias de una crisis que limita su acceso a cirugías y consultas especializadas.
Asimismo, lamentó la falta de pronunciamientos contundentes del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos y de la Fiscalía de Derechos Humanos para defender el derecho a la salud de la población más vulnerable.
La prolongación del conflicto deja en evidencia una doble exigencia: que el Estado responda por las deficiencias y obligaciones pendientes del sistema sanitario, y que el gremio médico y las autoridades encuentren una salida que permita restablecer la atención.
Mientras no se concrete una solución, los hondureños que dependen de la red pública siguen expuestos a las consecuencias de una crisis en la que, según los cuestionamientos de Castellanos, tanto el Gobierno como el gremio médico deben asumir responsabilidades.









