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LA PAZ, BOLIVIA

(Sputnik) El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia, Salvador Romero, dijo que continúa analizando las impugnaciones a candidatos, contradiciendo la información reportada por un diario local de que ese organismo resolvió inhabilitar la candidatura parlamentaria del expresidente Evo Morales (2006-2019).

«El TSE continúa en un análisis minucioso de todas las impugnaciones a candidatos, hasta el momento no ha tomado ninguna decisión sobre ninguna candidatura que está sometida a proceso de impugnación e inhabilitación», declaró Romero a reporteros que buscaban una confirmación del reporte previo del diario El Deber que dio cuenta de la supuesta inhabilitación.

Romero rehusó reiteradamente dar detalles sobre el análisis que realizan los vocales del TSE sobre 13 candidaturas pendientes de habilitación, entre ellas 11 del Movimiento Al Socialismo (MAS) incluidas la de su aspirante presidencial Luis Arce y las postulaciones parlamentarias de Morales y el excanciller Diego Pary.
La portavoz del MAS, Marianela Paco, dijo a Sputnik este 19 de febrero más temprano que ese partido no comentaría sobre el asunto, del cual solo conocía la versión del diario pero no una notificación oficial del TSE.

El diario había citado a «fuentes de primera mano» del MAS como origen de la versión de la inhabilitación de Morales, en un reporte que fue replicado de inmediato por otros periódicos bolivianos.

Ese informe señaló que el TSE habría resuelto al mismo tiempo aprobar la postulación de Arce e inhabilitar a Pary, aspirante al Senado igual que Morales.

La candidatura parlamentaria de Morales ha concentrado el debate electoral en Bolivia desde que el MAS lo inscribió como primero en la lista de aspirantes al Senado de ese partido por el departamento de Cochabamba (centro), distrito al que pertenece la región productora de coca de Chapare, bastión del expresidente.

El MAS se había declarado en «estado de emergencia permanente» el martes ante lo que denunció como intento de inhabilitar la postulación parlamentaria de su líder «por intereses mezquinos antidemocráticos».

Morales ya había sido vetado como candidato presidencial por el acuerdo parlamentario de diciembre que dio paso a las elecciones de mayo tras la anulación de los comicios de octubre pasado que él había ganado pero que terminaron anulados por supuesto fraude.

La candidatura del expresidente al Senado está observada tanto por el TSE como por sus rivales políticos con el argumento, entre otros, de que Morales, igual que Pary, no cumplía el requisito constitucional de residencia permanente en Bolivia por haber salido al exilio tras su caída en noviembre.

Arce estuvo también exiliado hasta que retornó el mes pasado para iniciar su campaña y enfrentar un juicio impulsado por el Gobierno transitorio de Jeanine Áñez por presunto incumplimiento de deberes en un caso de corrupción.

LA PAZ, BOLIVIA

(Sputnik) El líder cívico boliviano Luis Fernando Camacho, quien encabezó parte de las protestas que condujeron a la caída de Evo Morales, anunció que renunciaba a su candidatura a la presidencia, como paso extremo en procura de la unidad de los opositores al partido del derrocado exgobernante.

«Ponemos nuestras candidaturas en blanco por Bolivia, esto no quiere decir de que nosotros nos vamos a bajar solamente porque otros candidatos sumen, vamos a bajarnos para que todos apoyemos una sola candidatura, hagámoslo por Bolivia», dijo Camacho a reporteros.

El ultraderechista líder de Santa Cruz (este) hizo el anuncio dos días después de que una primera encuesta nacional de intención de voto, de cara a los comicios de mayo, pusiera en claro primer lugar a Luis Arce, el candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS) de Morales, muy cerca de asegurar una victoria en primera vuelta.

Camacho, ubicado en esa encuesta en cuarto lugar, detrás del exmandatario Carlos Mesa (2003-2005) y de la actual presidenta transitoria Jeanine Áñez, habló con la prensa al salir de la sede del Comité Cívico de Santa Cruz, donde dejó una carta pidiendo la convocatoria urgente a una cumbre de candidatos anti MAS.

El anuncio de Camacho puso en evidencia la preocupación extendida en sectores de la derecha boliviana, que desde distintos escenarios contribuyeron al derrocamiento de Morales, por la alta posibilidad de que el MAS retome por vía electoral tanto la presidencia como el control del parlamento.

Camacho advirtió que «de no haber unidad, Evo Morales podría retornar al poder y eso defenestraría lo hecho por los ciudadanos que estuvieron en paro durante 21 días», en referencia a las protestas de octubre y noviembre que propiciaron sucesivamente la renuncia forzada de Morales y la autoproclamación del Gobierno de Áñez.

«Tenemos que ser conscientes [de] que la lucha aún no termina y que debemos, una vez más, exigir que la voz de los bolivianos sea escuchada», planteó en su carta al Comité Cívico, pidiendo una nueva cumbre de candidatos contrarios al MAS.

Propuso que ese comité convoque de nuevo a los candidatos que el 1 de febrero firmaron en una cumbre el «Acuerdo Nacional por la Unidad de Bolivia», en el que coincidieron en rechazar a Morales y al MAS pero dejaron para abril la definición de una eventual alianza electoral.

Una segunda cumbre de esos candidatos debe ser convocada «con urgencia (…) para tomar medidas», dijo.

A la primera cumbre asistieron seis candidatos contrarios al MAS, entre ellos Mesa, Áñez y Camacho.

MOSCÚ, RUSIA

(Sputnik) El exministro de Economía y candidato a la presidencia de Bolivia por el Movimiento Al Socialismo (MAS), Luis Arce, ganaría las elecciones del próximo 3 de mayo, según una encuesta de intención de voto realizada por Ciesmori para La Red Uno y otros medios bolivianos.

El candidato del MAS obtendría el 31,6% de los apoyos, seguido por Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana (17,1%); Jeanine Áñez, de la alianza Juntos (16,5%); y Luis Fernando Camacho, de Creemos (9,6%), según los resultados de la primera encuesta nacional de intención de voto.

Bolivia se vio inmersa en una crisis política en los últimos meses del año pasado, cuando Evo Morales (2006-2019) renunció a su cargo el 10 de noviembre, presionado por la cúpula de las Fuerzas Armadas y la policía y luego de varias semanas de protestas de grupos de la oposición por un presunto fraude electoral en los comicios del 20 de octubre.

Tras la renuncia de Morales y buena parte de la cúpula dirigente, la segunda vicepresidenta de la Cámara de Senadores, Jeanine Áñez, reclamó que le correspondía a ella asumir provisionalmente la presidencia de Bolivia para convocar nuevas elecciones.

A fines de enero, Áñez anunció que se presentará como candidata en las elecciones generales del 3 de mayo, a la cabeza de un frente en el que el socio mayor es su partido derechista Demócratas.

Por su parte, el Movimiento al Socialismo (MAS), partido de Morales, presentó al exministro de Economía Luis Arce como candidato a presidente mientras que el exmandatario se postula a senador, cargo que es analizado por el Tribunal Electoral porque se cree que no cumple con el requisito constitucional de residencia permanente.