¡Cementazo! Fausto Cálix advierte: “La construcción se encarecerá y aumentará el desempleo”

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  • Solo tres empresas quedan autorizadas para vender cemento, mientras el importado sale del mercado; Cálix alerta de un nuevo golpe al bolsillo de los hondureños.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. —

“¡Cementazo; aliste el bolsillo!” Con esta advertencia, el exfuncionario Fausto Cálix reaccionó a la entrada en vigor de la nueva normativa que establece que únicamente tres empresas quedan autorizadas para comercializar cemento en Honduras, mientras el producto importado queda fuera del mercado.

Cálix cuestionó la medida y señaló que la denominada “normativa técnica” elimina la importación y la competencia, además de sacar de circulación el cemento chino.

El exfuncionario calificó la situación como un nuevo golpe para los consumidores y puso como ejemplo la diferencia de precios entre el cemento importado y el comercializado por las empresas nacionales.

Según Cálix, una bolsa de cemento Wan Peng se comercializa actualmente entre 160 y 180 lempiras, mientras que las marcas del denominado oligopolio nacional rondan entre 200 y 240 lempiras.

Advierte impacto en la construcción

Para Cálix, limitar las opciones disponibles en el mercado podría provocar un incremento en el precio del cemento y elevar los costos de construcción en el país.

El exfuncionario advirtió que el impacto no se quedaría únicamente en quienes compran el material, sino que podría extenderse a trabajadores y empresas vinculadas al sector de la construcción.

“Con esto, la construcción se encarecerá, aumentará el desempleo y habrá menos crecimiento económico”, cuestionó.

A su criterio, la reducción de la competencia elimina alternativas de precios para los consumidores y podría terminar trasladando mayores costos a quienes construyen, remodelan sus viviendas o desarrollan proyectos de infraestructura y construcción privada.

Cuestiona al Gobierno

Cálix también lanzó fuertes cuestionamientos contra la administración del presidente Nasry “Tito” Asfura y calificó como “co-gobierno de cachurecos y liberales” a los sectores políticos que, según su crítica, respaldan este tipo de decisiones.

El exfuncionario sostuvo que el Gobierno debería priorizar medidas que beneficien a los consumidores y eviten mayores costos para la población, especialmente en un contexto económico en el que las familias enfrentan constantes aumentos en distintos productos y servicios.

Su pronunciamiento terminó con una pregunta que resume el tono de su crítica: “¿Habrá algún día en que este gobierno no joda al pueblo hondureño?”, cuestionó Cálix.

La nueva normativa abre así un nuevo debate sobre el precio del cemento, la competencia y el impacto que las restricciones a la importación podrían generar en el sector construcción y, en última instancia, en el bolsillo de los hondureños.

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