- La ministra señala uso de hasta tres vehículos blindados durante la anterior gestión, mientras la exfuncionaria la acusa de “ignorancia” y desvía el debate hacia casos de corrupción.
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
Un nuevo enfrentamiento político surgió en el ámbito de derechos humanos luego de que la ministra Leda García Pagán denunciara presuntos excesos en el uso del mecanismo de protección durante la administración anterior, lo que provocó una inmediata y contundente reacción de la exministra Angélica Álvarez.
García reveló que, en la gestión pasada, bajo los beneficios de dicho mecanismo, algunos funcionarios llegaron a contar con hasta tres vehículos blindados, pasando de tener uno a múltiples unidades asignadas.
Según la ministra, esta situación refleja posibles irregularidades en el uso de recursos destinados a la protección de personas en riesgo.
Las declaraciones generaron polémica, especialmente por tratarse de un sistema diseñado para salvaguardar la integridad de defensores de derechos humanos, periodistas y otros sectores vulnerables.
En respuesta, la exministra Angélica Álvarez arremetió contra García, acusándola de hablar “desde la burda ignorancia” y de realizar señalamientos sin precisar responsables.
“Usted señala cobardemente sin mencionar el apellido de una familia a la que su partido le ha hecho tanto daño, las dos sabemos de qué hablamos”, expresó Álvarez, elevando el tono del intercambio.
Asimismo, la exfuncionaria cuestionó que la ministra centre su indignación en este tema y no en otros casos que considera más graves.
“Ministra, ya que está indignada por el presupuesto, ¿no le indigna el millonario desfalco del IHSS, el robo de los hospitales móviles, los corruptos fideicomisos y otros crímenes orquestados por su partido y gobierno?”, añadió.
El cruce de declaraciones evidencia la creciente tensión política en torno al manejo de recursos públicos y la administración de mecanismos sensibles como el de protección, así como la persistencia de acusaciones entre actores vinculados a distintas etapas de gobierno.
La denuncia de presuntos excesos en el pasado y la respuesta cargada de señalamientos reflejan un debate que trasciende lo administrativo y se instala en el terreno político, donde la transparencia y la rendición de cuentas siguen siendo demandas pendientes en Honduras.




