- Aunque el oficialismo presume avances, el análisis del COHEP revela que las cifras oficiales ocultan que la mayoría de hondureños sigue viviendo en condiciones de pobreza relativa o extrema.
TEGUCIGALPA, HONDURAS.
El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) presentó un informe que cuestiona el discurso oficial sobre la supuesta reducción de la pobreza en Honduras.
Según el análisis del oficial de política económica, Alejandro Kaffati, aunque un millón de personas dejaron la extrema pobreza, siguen siendo pobres, simplemente pasaron a una pobreza relativa.
“Cuando observamos los datos que publica el gobierno y el comportamiento de los últimos cinco años, vemos que del 2019 al 2024 el número de personas en condiciones de pobreza aumentó. En 2019 teníamos 5.3 millones de pobres y hoy son 6.4 millones. Entonces, ¿dónde está la reducción de la que hablan?”, cuestionó Kaffati.
El informe explica que, tras la pandemia del COVID-19 en 2021, más de cinco millones de hondureños estaban en pobreza extrema.
Actualmente esa cifra ronda los cuatro millones. Sin embargo, esto no representa un verdadero progreso: “No dejaron de ser pobres, solo pasaron de extrema pobreza a pobreza relativa”, aclaró el especialista.
Kaffati también advirtió que, mientras Honduras no genere empleo formal y bien remunerado, será imposible sacar a estas familias de la pobreza.
“El Banco Mundial ha señalado que se necesita incrementar 7.7 veces el ingreso de estas personas para que dejen de ser pobres. Sin empleo digno, seguiremos condenando a la gente a sobrevivir en condiciones precarias”, indicó.
Finalmente, Kaffati hizo una distinción clara: la pobreza extrema afecta a quienes viven en indigencia, mendigan o recogen plásticos para subsistir, mientras que la pobreza relativa incluye a quienes tienen algún empleo informal, que apenas les permite comer una vez al día.
Esta radiografía refleja, según el COHEP, la verdadera magnitud de la crisis social en Honduras y pone en entredicho los discursos triunfalistas del gobierno.