• Con respaldo de tres bancadas y abstención de Libre, el nuevo presidente del Poder Judicial asume en un escenario marcado por negociaciones, críticas y reacomodos institucionales
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
El Congreso Nacional juramentó la tarde de este martes 7 de abril de 2026 al magistrado Wagner Vallecillo como nuevo presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), en una sesión solemne celebrada en el hemiciclo legislativo.
El acto fue presidido por la junta directiva encabezada por Tomás Zambrano, con la presencia de la mayoría de magistrados del máximo tribunal, así como autoridades y familiares del funcionario.
Vallecillo había sido electo el pasado 25 de marzo con el respaldo de al menos 93 diputados de las bancadas del Partido Nacional (en el poder), Partido Liberal, Democracia Cristiana e Innovación y Unidad Socialdemócrata.
En contraste, el Partido Libertad y Refundación (Libre) no acompañó la decisión.
El magistrado sustituye a Rebeca Lizeth Ráquel Ovando, quien renunció a la presidencia del Poder Judicial en medio de un proceso que apuntaba a un juicio político en su contra, aunque continúa como integrante del pleno.
Su salida se produjo en un contexto de conflictos internos dentro de la Corte Suprema, marcados por disputas en la rotación de salas y señalamientos de parálisis administrativa.
Un nombramiento en medio de negociación política
Tras la renuncia de la anterior titular, se abrió un proceso de negociación política que derivó en la elección de Vallecillo, identificado dentro del Partido Liberal, como una figura de consenso.
Su designación fue vista como una alternativa para destrabar el funcionamiento del Poder Judicial y recomponer la relación con el Legislativo en un momento de tensión institucional.
Mensaje inicial y llamado a la institucionalidad
Al momento de su ratificación por el pleno de la CSJ, Vallecillo aseguró que asumía el cargo «con determinación, prudencia y vocación de servicio».
Asimismo, enfatizó que «el Poder Judicial es una institución del Estado que trasciende coyunturas» y que su misión es garantizar el respeto a la Constitución y los derechos de la ciudadanía.
También hizo un llamado al personal judicial a mantener la calma y el compromiso institucional.
«Este es un momento que requiere serenidad, responsabilidad y altura institucional. La labor de cada uno es esencial para que el sistema de justicia continúe funcionando con normalidad», expresó.
Vallecillo ejercerá el cargo por el tiempo restante del período para el que fue electa Ráquel Ovando en 2023, correspondiente a siete años.
Perfil bajo la lupa
Vallecillo, de 61 años, es reconocido dentro del Partido Liberal y ha sido vinculado políticamente con Yani Rosenthal, excandidato presidencial de esa institución.
Rosenthal cumplió condena en Estados Unidos por delitos relacionados con lavado de activos, en un caso que marcó la política nacional.
Para sectores críticos, esta cercanía representa un elemento de cuestionamiento en el inicio de la gestión del nuevo titular de la CSJ, en medio de señalamientos sobre reparto de cuotas de poder entre el Partido Nacional y el Partido Liberal.
Como profesional del derecho, Vallecillo ha trabajado durante años con la familia Rosenthal y contó con respaldo político en su nominación como magistrado en 2023, proceso que lo llevó a integrar la Sala Constitucional.
Sectores de la sociedad consideran que este proceso reproduce prácticas que históricamente han sido cuestionadas en la distribución de cargos públicos.
Retos en un escenario de presión política
El nuevo presidente de la CSJ asume sus funciones en un momento clave para el sistema judicial, con una agenda que incluye la emisión de criterios técnicos sobre reformas penales impulsadas desde el Congreso Nacional.
Su gestión inicia bajo expectativas de estabilidad institucional, pero también bajo un fuerte escrutinio político y social sobre su independencia y capacidad de conducción.



