- Peaje en la CA-5 sube a partir del 15 de enero y golpeará directamente al bolsillo de los usuarios
TEGUCIGALPA, HONDURAS. –
A partir del 15 de enero de 2026, los conductores que transitan por la carretera CA-5 Norte, enfrentarán un nuevo aumento en las tarifas del peaje, luego de que COVI Honduras anunciara el ajuste tras el vencimiento del acuerdo firmado en 2024 con el Gobierno de Honduras.
Aunque la concesionaria argumenta que el reajuste responde a lo estipulado en el contrato y al fin del mecanismo que evitaba trasladar el incremento anual al usuario, el impacto económico vuelve a recaer directamente sobre transportistas, comerciantes y ciudadanos que utilizan esta vía estratégica para el país.
Comparación de tarifas: antes y después
El aumento no es menor cuando se contrastan los valores vigentes con los nuevos cobros:
• Vehículo liviano:
Antes: L 22.00
Ahora: L 31.00 → +L 9.00
• 2 ejes:
Antes: L 90.00
Ahora: L 122.00 → +L 32.00
• 3 ejes:
Antes: L 134.00
Ahora: L 184.00 → +L 50.00
• 4 ejes:
Antes: L 179.00
Ahora: L 245.00 → +L 66.00
• 5 ejes:
Antes: L 224.00
Ahora: L 306.00 → +L 82.00
• 6 ejes:
Antes: L 269.00
Ahora: L 367.00 → +L 98.00
Los incrementos oscilan entre L 9 y casi L 100 por paso, un golpe acumulativo para quienes deben transitar a diario.
Golpe en cadena a la economía
Sectores del transporte pesado advierten que este ajuste inevitablemente se trasladará al precio de los alimentos, insumos y servicios, en un contexto donde el costo de vida ya presiona a las familias hondureñas.
Para pequeños transportistas y productores, el aumento representa menor margen de ganancia o la necesidad de elevar tarifas, afectando al consumidor final.
¿Y la supervisión del Estado?
El nuevo ajuste revive el debate sobre la falta de control y renegociación de los contratos de concesión, así como el rol del Estado para proteger al usuario frente a incrementos que, aunque contractuales, resultan socialmente sensibles.
Mientras tanto, miles de hondureños arrancan el 2026 con un mensaje claro en la CA-5: transitar cuesta más, y el “trancazo” vuelve a sentirse en el bolsillo.


